Pioneros del Triatlón Blanco de Reinosa. Perico Delgado y Peio Ruiz Cabestany

El triatlón es un deporte individual de gran resistencia que engloba tres disciplinas: natación, ciclismo y atletismo. Se le conoce más por triatlón de “verano” en contraposición al de “invierno” o triatlón “blanco” donde el esquí sustituye a la natación. Su origen no está muy claro, existen bastantes discrepancias al respecto. Según la leyenda popular surge en Hawai el año 1978 de una apuesta entre marines americanos por ver quien era el deportista más completo: un nadador, un atleta o un ciclista. Sin embargo, hay quien lo lleva mucho más atrás, a la década de los años 20 en Francia y a una prueba denominada “Les Trois Sports (“Los Tres Deportes”). Lo cierto es que la primera constancia oficial se tiene el 25 de septiembre de 1974 cuando se celebra la primera Mission Bay Triathlon en San Diego (California) con la participación de 46 atletas. En España, la primera referencia data de un concurso organizado en Castro Urdiales (Cantabria) en 1963, aunque el primer triatlón como tal no se celebró hasta el año 1984 en Guadalajara. Es uno de los deportes más duros que existen, tanto que a los atletas que lograban enlazar las tres pruebas sin descanso se les empezó a conocer como “ironman” (“hombre de hierro).

El triatlón de Reinosa es el más antiguo de los triatlones “blancos” que se celebran en España. Se compone de una primera prueba a pie de unos 10 Km. por las calles de Reinosa, una carrera ciclista de unos 25 Km. que llega hasta la estación invernal de Alto Campoo, y una prueba de esquí de unos 10 Km. con final en la propia estación de Brañavieja. Son muchos los deportistas, famosos y aficionados, que esperan con ansiedad a que la nieve haga su aparición allá por el mes de enero para volver a encontrarse con el marco incomparable de la comarca campurriana y sus espléndidos  paisajes.

Pedro A la derecha Peio Ruiz Cabestany, ganador de la primera edición del triatlón de Reinosa celebrada en 1987, con Pedro Delgado en el centro, que fue segundo, y José Luis Laguía quinto

Se cree que el primer triatlón “blanco” en Europa se disputó en el año 1984 en la localidad de Valverg de los Alpes Franceses, el conocido como “Triathlon des neiges”, siendo Reinosa pionera en España con su primera edición en el año 1987 y con muy poca nieve, por cierto. Así pues, el pasado año cumplió sus bodas de plata. Este año 2012 no hubo suerte, se tuvo que suspender. Pero no por falta de nieve, su “enemigo” implacable por excelencia, sino por todo lo contrario; después de varias semanas de incertidumbre, días anteriores a la última fecha programada cayó una fuerte nevada que unido a las especiales condiciones climatológicas de ese día, fuerte viento y poca visibilidad, impidieron su celebración. ¡¡El primer triatlón de 1987 casi se suspende por falta de nieve y el último en 2012 porque había demasiada!! ¡¡Paradojas del destino!! Un buen momento para recordar sus orígenes y, como no, a muchos de sus pioneros. Bastantes deportistas de élite, en especial del ciclismo, algunos personajes famosos y muchos aficionados han dado fama a una prueba ya convertida en un clásico.

Corría el mes de enero de 1987 y un gran acontecimiento estaba a punto de ponerse en marcha. Aquel día todo el pueblo de Reinosa se volcó, no era para menos; allí estaban los ciclistas más famosos del momento para promocionar un deporte, el triatlón, que comenzaba a dar sus primeros pasos en España. ¡¡El triatlón “blanco”!! Las calles llenas de gente, jóvenes y mayores, familias acompañadas de sus hijos pequeños, no se querían perder la oportunidad de ver a sus ídolos de cerca, que a su mismo lado realizaban el calentamiento previo. Allí los teníamos, atentos, concentrados, en los instantes previos. Casi todos buscaban con la mirada a Perico Delgado, que meses antes había terminado en 2º lugar el Tour de Francia (al año siguiente lo ganó), Peio Ruiz Cabestany, recién fichado como líder del equipo Kas, uno de los mejores equipos españoles, o José Luis Laguía, otra figura del ciclismo en activo, que acababa de ganar el premio de la montaña en la Vuelta. Perico, sin duda la figura más popular, iba a su aire, como siempre, concentrado, sin prestar mucha atención. Cabestany, muy conocido también, sacaba su faceta de hombre simpático, sencillo, mezclándose con naturalidad entre el público. Se acercaba la hora de iniciar una prueba de las más duras y para la que se requiere una gran preparación. No era ningún paseo, si alguien piensa que a eso venían; tampoco lo hacían por los premios, el presupuesto era escaso; era el reto por el reto de unos grandes deportistas.

La carrera a pie, con salida y llegada en la plaza del Ayuntamiento, transcurrió por unas calles abarrotadas, con un Delgado siempre en el grupo de cabeza que le sacó más de 4 minutos a Cabestany antes de iniciar la prueba ciclista. Los que no fuimos a presenciar el final a la estación de esquí de Alto Campoo nos quedamos expectantes por saber quien habría sido el ganador. Perico, dadas sus dotes de escalador, era el gran favorito, aunque se sabía que, al ser Peio un gran esquiador, necesitaría de una buena minutada para poder optar al triunfo. Todos pensábamos que aumentaría lo suficiente su ventaja en la subida de un puerto considerado de 1ª categoría, de fuerte pendiente, no excesiva para ciclistas de élite, con una primera mitad suave y unos últimos 12 Km. de especial dureza. La sorpresa fue enorme cuando a media tarde nos enteramos que el gran ganador había sido Peio Ruiz Cabestany. Fue capaz de recortarle casi dos minutos a Perico en la cima, que luego en la prueba de esquí, donde era muy superior, no solo anuló sino que alcanzó la meta de Brañavieja con una diferencia superior a los tres minutos. En segundo lugar entró Perico Delgado, quinto fue José Luis Laguía, hasta un total de 54 atletas.

En la siguiente edición de 1988 se esperaba la revancha pero hubo que esperar a mejor ocasión al no participar Cabestany. Esta vez Pedro Delgado llegaba precedido por su gran triunfo en el Tour de Francia. Fue primero en las pruebas de ciclismo y esquí y 14º en la carrera a pie, en una prueba muy dura por el fuerte viento y la nieve helada que encontraron al final, hasta el punto que Perico se cayó tres veces y muchos abandonaron. Como gran vencedor recibió el premio de su peso (65 kilos) en galletas. Su victoria fue fácil. Perdió más de cuatro minutos en la carrera a pie frente a grandes especialistas como Jorge González Amo, atleta olimpico en la prueba de 1500 m. y Carlos Santamaría, campeón de España del triatlón de verano, pero su ventaja de casi cinco minutos en la prueba ciclista y más de un minuto en la prueba de esquí a sus inmediatos seguidores, y bastante más a los especialistas citados, fue más que suficiente para llegar como triunfador a la meta de la estación invernal. Participaron también otros grandes ciclistas como Iñaki Gastón y Julián Gorospe, director del equipo Euskaltel hasta no hace mucho tiempo, que dieron también gran prestigio a la prueba.

En 1989 la emoción subió de tono, ¡¡por fin!! se iban a encontrar de nuevo Peio y Perico. ¡¡Se esperaba la gran revancha!!. El ambiente estaba muy caldeado, con los partidarios de uno y otro bastante divididos. El rito, la emoción, las calles repletas, se repitieron una vez más. Pero pronto se disipó la duda. Enseguida se vio que Peio había realizado una preparación a fondo, mientras que Perico no. En la carrera a pie, Perico, que siempre había sido superior, se empezó a quedar rezagado llegando en el puesto 152 a la meta. Peio lograba entrar con una apreciable ventaja que fue aumentando durante la prueba ciclista hasta alcanzar más de 8 minutos en la cima de Alto Campoo. Una ventaja imposible de salvar, que como era lógico aumentó durante la prueba de esquí. En 2º lugar se clasificó Pedro Añarbe, ciclista aficionado y monitor de esquí, ganador de varias ediciones en los años siguientes. Pedro Delgado entró en 9º lugar a más de 20 minutos de Cabestany, una diferencia considerable. También participaron conocidos ciclistas profesionales como los hermanos Herminio y Pedro Díaz Zabala, cántabros, o Jesús Rodríguez Magro.

En 1990 se entra en una nueva época: contra todo pronóstico, se alza con el triunfo Pedro Añarbe, seguido de Juan Carlos Apilluelo, con Peio Ruiz Cabestany en tercer lugar. Un año en que la participación de famosos ciclistas  fue de las mejores de la historia del triatlón con una pléyade de figuras, además del propio Peio, como el gran Marino Lejarreta, ganador de la Vuelta a España, otra vez los hermanos Díaz Zabala, o Manuel Jorge Domínguez 

En siguientes ediciones, aunque hubo pugnas interesantes entre ciclistas y especialistas, enseguida se decantaron a favor de estos últimos. Lo que parecía una sorpresa por el triunfo de los “no ciclistas”, no lo fue tal y en años sucesivos tanto Pedro Añarbe como Juan Carlos Apilluelo ganaron la mayoría de las veces dejando clara su hegemonía en la especialidad. Son los grandes atletas con una preparación específica para este tipo de pruebas, muy completos en todas las disciplinas, los que poco a poco imponen su profesionalidad. Pedro Añarbe fue el ganador en 3 ediciones con 7 segundos puestos, y sobre todos Juan Carlos Apilluelo que consiguió 10 victorias y 2 segundos puestos, un auténtico record. Siguen acudiendo grandes ciclistas como Enrique Aja, los hermanos Cabestany, Peio quedó tercero en su última participación en el año 1991, o Fernando Escartin, otro ganador de la Vuelta a España, pero cada vez lo tenían más difícil para alzarse con el triunfo. En la categoría femenina hay que destacar a Isabel Dumall, ganadora en 5 ediciones, entre ellas la primera, y Dina Bilbao, gran atleta, amante de los deportes de riesgo, y vencedora también en más de una ocasión. Otra participante “famosa” fue Eva Pedraza, miss España en uno de aquellos años, de la que no se sabían sus aficiones deportivas. Participó en el año 1991 y llamó la atención, aparte de ser un personaje conocido, por su atrevimiento al afrontar una prueba tan exigente. Se tuvo que retirar en la prueba ciclista en un día con muy malas condiciones climatológicas, pero su mérito quedaba ahí. Citar también entre los atletas locales a Senén Pinta, reinosano, que obtuvo muy buenas clasificaciones en las ediciones que participó, que fueron muchas.

A partir del año 1991, los ciclistas profesionales, verdaderos artífices de la gran popularidad alcanzada por el triatlón de Reinosa en toda España no disputaron más la prueba. No cabe duda que la gran cobertura de prensa, la televisión, la enorme publicidad, y las grandes figuras del ciclismo que participaron en las primeras ediciones contribuyeron a su éxito espectacular. El triunfo de deportistas como Pedro Delgado y Peio Ruiz Cabestany, que arrastraron a muchos de sus compañeros, fue la punta de lanza que impulsó al triatlon no solo a nivel nacional sino también internacional, convirtiéndole en una prueba de relumbrón.

En el año 2011 se cumplieron sus bodas de plata. Para conmemorar el XXV aniversario, Reinosa fue elegida como sede del campeonato de España en el que participaron más de 250 atletas. Y ahí sigue el triatlón “blanco” más antiguo, esperando al año próximo para arrancar de nuevo hacia el éxito.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 30 seguidores

%d personas les gusta esto: