“Por que los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor”. Allan y Bárbara Pease

Nuevo curso y nuevos temas para debate.

Arrancamos con el nuevo libro de Allan Pease, escrito en colaboración con su esposa Bárbara, “Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor”. El experto en lenguaje corporal más reconocido del mundo nos habla sobre la dificultosa vida en pareja y, al tiempo que desvela la relación entre amor, sexo, mujeres y hombres, convierte la ciencia en una amena lectura. Es autor de varios bestsellers, como “Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden de mapas”, todos muy bien argumentados bajo una clave de humor. Con motivo de la promoción de su obra, en fechas recientes ha realizado varias entrevistas en prensa. Extraemos un pequeño resumen de sus opiniones, muchas de ellas incluidas en su libro.

“Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor”.

“Bajo el maquillaje cultural, la realidad evolutiva persiste: los hombres seguimos teniendo veinte veces más testosterona que ellas y un impulso sexual proporcional. Por eso, las mujeres buscan que un hombre les solucione todos sus pequeños problemas, y los hombres que todas las mujeres nos solucionen nuestro pequeño problema”.

“El hombre tiene dos emociones: hambre y apetito sexual; así que, si no está teniendo una erección, hágale un bocadillo”.

“Las mujeres se fijan en los recursos de los hombres tres veces más que ellos en los de ellas”.

“La cultura ha cambiado en estos últimos 50 años, pero la psicología evolutiva necesita miles para modificarse. Por eso las mujeres aún atraen a los hombres con la promesa -más o menos vaga- de sexo, y ellos con la promesa -más o menos vaga- de recursos.

“La biología no persigue nuestra felicidad sino mejorar la especie. Ellas tienen pocos óvulos y años de fertilidad, así que aseguran su apuesta: toda sus emociones se dirigen a la búsqueda del varón que invierta recursos en ellas y discriminan a la mayoría de solicitantes que sólo quieren disfrutar un ratito”.

“Incluso en una orgía, las señoras son más atraídas por quienes, además de buen cuerpo, muestran recursos y compromiso. También por eso los hombres ricos -test de Pollet-Nettle, Newcastle 2008- proporcionan más orgasmos a sus parejas. De ahí que la motivación de un varón siempre sea acumular recursos”.

“Si ella le descubre una infidelidad, lo primero que le pregunta es: “¿La quieres?”, o sea: “¿Le darás tus recursos?”. Y el idiota contesta, aliviado: “No, cariño: sólo ha sido sexo”.

“Ella no le cree: ninguna mujer puede concebir el sexo sin una mínima implicación emocional. Así que ella lo abandona, y el idiota aún se pregunta por qué”.

“Lo importante es entender que el otro sexo está programado de forma distinta y que hay razones evolutivas que lo explican”, detalla Allan. “El error más grave que cometen todas las mujeres es que dicen: “Bueno, mi pareja sólo reúne dos cosas de las 10 que busco en un hombre, pero no importa, ya cambiará…” Pero no puede. El hombre, cuando tiene veintitantos, es el mismo que cuando tiene 40. Una mujer que tiene 40 no es la misma que cuando tenía 20. Cuando tiene 50, es otra. La mujer pasa por cambios hormonales que reconfiguran su cerebro”, sostiene con convicción. “Los hombres creen que ellas nunca cambiarán, pero ellas cambian cada 10 años. Y yo les digo: eso es una ventaja, pues cada 10 años tienes a una mujer distinta”, añade con una gran carcajada.

Por encima de la guerra de sexos se eleva un interrogante. ¿Están condenados los hombres y las mujeres a convivir sin entenderse? “La mayoría de los hombres y de las mujeres sí que están condenados a vivir juntos, lo que hoy es mas difícil que para nuestros antepasados. Vayamos unos 100.000 años atrás hasta la era de los Neanderthal: las mujeres no tenían que competir con otras, como ahora. No había maquillaje ni minifaldas, no había tacones altos. Eran peludas. Tenían más posibilidades de pillar a un hombre. A lo largo de la Historia, una de las razones principales por la que los hombres han sido polígamos ha sido por supervivencia. Un hombre y 20 mujeres tiene sentido. En términos evolutivos, si vas a criar pollos, no irás a tener 10 gallos y 10 gallinas, aunque a las feministas les gustaría que fuera así. Tener una gallina y 10 gallos sería estúpido: la especie se acabaría”, ‘cacarea’ Allan.

“Históricamente, las mujeres no quieren que el hombre reconduzca parte de sus recursos a otra mujer, mientras que los hombres no toleran la infidelidad porque la fidelidad fue el único modo de garantizar que el niño era tuyo. Por eso, la virginidad era algo tan valorado”.

En su nuevo libro Allan y Bárbara Pease explican por qué el hombre tiene una mirada frontal y más selectiva a larga distancia. “Las mujeres dicen que los hombres son tan estúpidos que no pueden ver las cosas que tienen delante de sus narices. Y yo les digo que no son estúpidos. Son distintos. Sus cerebros están organizados para avistar cosas a larga distancia, y la desventaja es que no pueden ver cosas que tienen delante de las narices. Si lo entiendes, es divertido”, dice el australiano, que señala el humor como el mejor “lubricante” emocional para evitar los roces en pareja.

Finalmente Allan Pease afirma que las feministas no saben tratar a los hombres ni convivir con ellos ya que, siempre en clave de humor, “todas tienen el pelo corto y bigote o siempre es la misma la que me persigue. En resumen, un libro muy interesante y que además ha puesto en pie de guerra a las feministas.

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2 respuestas a “Por que los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor”. Allan y Bárbara Pease

  1. LetrasFlow dice:

    “Ella no le cree: ninguna mujer puede concebir el sexo sin una mínima implicación emocional. Así que ella lo abandona, y el idiota aún se pregunta por qué”.

    eh?… pues yo creo que es al revés… la fama de frios de donde creeis que os viene… ¿? o eso de que los hombres piensan sexo y esas cosas… es, más bien… al revés… sabemos que os vale con el pito… que pensais solo con el pito…
    sois vosotros los que no podeis entender o concebir que una mujer pueda tener sexo sin implicación emocional….

    Supongo que si fueris vosotros los que tuvierais cuidar de las crias… tb os daría palo el abandono…

  2. A lo largo de miles de años, se ha atribuido un papel dependiendo del sexo y eso ha generado habilidades y evoluciones distintas a cada sexo en todas las especies. Es un hecho lógicamente, pero me recome por dentro la necesidad que tienen muchas personas de acentuar el sexismo. Todos podemos ser de muchas maneras y hacer todo de igual número de formas. ¿Donde está el límite sexista entre la evolución genética y la herencia cultural en los comportamientos y habilidades? Tal vez el razonamiento nos haga tanto perder como adquirir instintos por lo que, ¿qué podríamos decir que es innato y que adquirido? Pienso que cuanta menos importancia demos a determinadas cuestiones, más ganaremos todos.

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