Cáncer de mama: el gran avance de los equipos multidisciplinares

Cáncer de mama 04El cáncer de mama ha experimentado grandes avances médicos en los últimos años. Tanto es así que la palabra “cáncer” ha pasado de ser considerada una palabra “maldita” a relacionarse con la palabra “esperanza”. La mortalidad causada por este tumor ha iniciado una curva claramente descendente en los países desarrollados. El notable progreso en su tratamiento y los programas de detección precoz han contribuido en gran parte a que hoy más del 90% de las mujeres superen un cáncer de mama.

Pero a pesar de los grandes logros obtenidos todavía quedan muchas cosas por hacer. En esa línea de trabajo viene una nueva revolución en la forma de abordar un cáncer de mama: los tratamientos individualizados y la creación de las unidades de mama o equipo multidisciplinares, donde la unidad médica formada por radiólogos, oncólogos, ginecólogos, etc. interviene de forma conjunta desde el inicio del proceso en el estudio y tratamiento más adecuado de cada paciente.

Sabido es que hasta hace poco tiempo cuando se detectaba un cáncer de mama la fórmula más común de actuación era que el ginecólogo propusiese pasar por el quirófano, a continuación el oncólogo decidía el tratamiento de la siguiente fase, y así con el resto del proceso. Todo eso dicho de una forma tan simple puede discurrir de manera rápida y eficaz o por el contrario convertirse en algo no satisfactorio. Son muchas las mujeres que pasan por el quirófano sin que la cadena posterior evalúe previamente su caso. Los estamentos de la Seguridad Social aún están muy jerarquizados, el funcionamiento piramidal es la norma, y en muchos casos siguen funcionando como compartimentos estancos. La comunicación suele ser mínima y la toma de decisiones conjunta no existe, llegando en ocasiones a ser equivocada. De esta falta de coordinación quien realmente sale perjudicado es la paciente.

Cada vez se está exigiendo más que todo el equipo médico que vaya a intervenir en el proceso de un cáncer de mama lo haga desde el inicio y no solo en su propia fase. Han sido los mismos especialistas los que empezaron a reivindicar esta necesidad. Tras ver muchos casos clínicos se dieron cuenta que si antes de tomar una decisión, muchas veces sin vuelta atrás, hubieran tratado de forma conjunta el problema los resultados habrían sido mucho mejores. En los equipos multidisciplinares o unidades de mama, una vez disponible la información sobre el tipo de tumor, todo el equipo médico participa en una reunión, o “sesión clínica” como se la denomina técnicamente, en la que se decide el proceso más idóneo para cada paciente que no siempre tiene por que comenzar con la fase de cirugía. Hoy en día existen bastantes tumores en los que el proceso se abre con la fase de quimioterapia para lograr la reducción previa del tumor.

En España todavía no hay implantadas demasiadas unidades de mama. Cada año se diagnostican más de 18.000 casos de cáncer pero sólo el 60 por ciento de estas mujeres son atendidas por un equipo multidisciplinar. El funcionamiento de estos equipos es muy sencillo y se caracterizan porque todo está muy bien organizado. La mujer, que se encuentra pasando por un trance muy difícil, en ningún momento tiene la sensación de estar desatendida, algo muy importante desde el punto de vista psicológico en un proceso tan grave como es este tipo de tumor. En cuanto se entra en una de estas unidades todo se encuentra protocolizado y sus pasos controlados.

A continuación se refleja el funcionamiento operativo de la unidad de mama del Hospital Universitario de Valdecilla en Santander, uno de los pioneros en la implantación de equipos multidisciplinares:

Imaginemos que bien en un programa de detección precoz o bien durante la consulta al médico de cabecera se decide desviar a la paciente a la consulta del Hospital para analizar su problema con carácter de urgencia. Allí. el ginecólogo es quien determinará la necesidad de pasar a la siguiente fase y consultar con el radiólogo para confirmar o no la presencia de un tumor.  Si después de varias pruebas (biopsia, ecografía, etc.) el diagnóstico se confirma, es cuando inicia su intervención el equipo de la unidad de mama y se pone en marcha todo un mecanismo de actuación, protocolizado por fases, y con tiempos de espera mínimos.

La comunicación al paciente de que padece cáncer y como afrontarlo es un aspecto muy importante. El ginecólogo, como primer elemento de la cadena del equipo, es quien se encarga de hacerlo, indicándole además que a partir de ese momento su proceso pasa a ser controlado por la unidad de mama que será quien decida el proceso a seguir. También le informa que tendrá que someterse a distintas pruebas (preoperatorio) necesarias para su posible operación posterior, sin que ello quiera decir que la primera etapa sea el quirófano, opción que se tomará durante la sesión clínica de todo el equipo. A continuación, informado el paciente de todos los aspectos médicos, entra de inmediato, en el mismo acto, la figura de la coordinadora, una persona que se encargará de ayudarla en todo momento, tanto para trámites administrativos entre pruebas como en la búsqueda de apoyo psicológico si lo necesita o cualquier otra duda que se le presente. Esta ayuda es muy importante porque la mujer se siente siempre apoyada en un trance tan difícil.

Realizadas todas las pruebas y conocidos los resultados tiene lugar la sesión clínica o reunión del equipo de la unidad de mama. Estas sesiones suelen tener periodicidad semanal y en ellas son analizados todos los casos de ese período. Cada vez más, dependiendo del tipo de tumor, se está optando por comenzar el proceso por la fase de quimioterapia con un objetivo claro: reducir el tamaño del tumor, para luego seguir con la operación, radioterapia y resto de fases. En algunos casos, dependiendo de si es o no necesario aplicar radioterapia, se puede hacer también la reconstrucción de la mama como un componente más de la operación. En caso contrario, se deja la posibilidad abierta con los tejidos ya preparados para la reconstrucción futura.

Uno de los puntos fundamentales en el proceso de un cáncer de mama es la etapa de la quimioterapia. En Valdecilla existe una unidad llamada Hospital de Día Médico formada por profesionales especializados no solo en su aplicación sino en el trato psicológico con las pacientes. Esta etapa, quizás la más dura de todas, es llevada con naturalidad gracias al esfuerzo de todo un equipo, que en perfecta conexión con el oncólogo, verdadero artífice de las mejoras habidas en los tratamientos, consigue que las pacientes se sientan en todo momento atendidas.

Equipo de profesionales del Hospital de Día de Valdecilla- Santander.

De esa manera poco a poco se van completando todas las fases del proceso, sin olvidar la fase de rehabilitación, una de las últimas pero muy importante, donde la mujer comienza a recuperar sus hábitos anteriores hasta integrarse de forma natural en su vida normal.

Aunque en la actualidad el cáncer de mama es una de las enfermedades más controladas, todos los expertos coinciden en que la implantación de los equipos multidisciplinares o unidades de mama supone un gran avance, hasta el punto de considerarlo como un elemento fundamental e imprescindible. Los tratamientos por partes no son los mejores, y a veces dan origen a opiniones contrapuestas que desconciertan a la mujer y la vuelven insegura.

Es muy importante de alguna manera oficializar estos equipos en nuestra Sanidad. A este respecto se está presionando mucho, incluso con campañas de publicidad como la promovida por la Comunidad de Madrid. El doctor Antonio Sierra, experto de la Clínica Ruber, ha dicho que “Para tratarse bien, correctamente, tiene que hacerse en una unidad de mama, porque en estas unidades se concentran todos los especialistas; el radiólogo, el clínico, el oncólogo, el especialista de medicina nuclear, el cirujano, etc., todos actúan conjuntamente mediante un protocolo consensuado”.

Como dice el doctor Miguel Martín, presidente de la Fundación del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), aunque la tasa de supervivencia a estos tumores ha aumentado en los últimos años “todavía hay muchas cosas por mejorar”. Así, este oncólogo ha lamentado que en muchas ocasiones estas mujeres son intervenidas quirúrgicamente “sin contar con nadie ni recibir el apoyo de equipos mixtos” cuando, en realidad, “no se trata de operar de forma agresiva sino de saber en cada momento lo que hay que hacer”. “Los cirujanos creen que pueden operarlo de forma absolutamente correcta”, asegura Martín, añadiendo que en algunos casos actúan como “francotiradores” contra estos tumores.

La doctora Ana Lluch, del Hospital Clínico Universitario de Valencia, apunta también que “la cirugía es un componente importante pero, por si misma, no lo es todo” ya que “debe haber un tratamiento planificado antes y después”. Esta experta ha defendido también que “no puede haber pacientes de primera y pacientes de segunda” y reclama la creación de comités en los hospitales para evaluar todos los casos de igual modo, incluidos los de pacientes que procedan de hospitales más pequeños donde no es posible contar con un equipo médico multidisciplinar

No hay enfermedades sino enfermos y cada persona recorre su camino de forma individual. Cada cáncer de mama es único: la persona y su cáncer.

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