Canciones con historia: “Blowin’ in the Wind”. Bob Dylan

A todos nos ha pasado alguna vez que cuando escuchamos una canción determinada nos evoca recuerdos de una época inolvidable. Esta sección que inauguramos, “Canciones con historia”, es precisamente para eso, para trasladarnos por un momento a lugares o personas que marcaron parte de nuestra vida. Y que mejor que empezar con “Blowin’ in the Wind”, todo un himno, y hoy un clásico, en este año que Bob Dylan, su creador e intérprete, celebra su 70 cumpleaños.

BobDylan. Portada The Freewheelin'Una canción con una gran historia detrás. La recuerdo en plena movida de los 60′, y más aún en estos momentos en que rescato de mi colección uno de sus LP’s, “Bob Dylan Greatest Hits”, editado por la compañía CBS en 1972, cuya portada nos muestra a un Bob Dylan en su pose clásica: pelo rizado, una armónica, y su fiel compañera, la guitarra acústica.

La historia de la canción se le ocurrió a Robert Allen Zimmerman, ese era su nombre de pila, en abril de 1962. La escribió con tan solo 21 años en un café del Greenwich Village de Nueva York. Acompañado por su amigo Blue a la guitarra, empezaron a entonarla y les emocionó al instante. Fue tal su entusiasmo que salieron disparados hacia el local preferido de la movida folk y le pidieron al cantante del grupo que actuaba ese día, con el que tenían muy buena relación, que la escuchase un momento. Gil Tuner, que así se llamaba, y su grupo The New World, quedaron tan impresionados que le solicitaron su autorización para presentarla en la actuación de la noche. Y así lo hicieron: con el mismo papel en el que Bob Dylan había escrito la letra al que añadieron solo los acordes. Fue tal el éxito que al finalizar la canción, con el público puesto en pie, aún aplaudiendo y saltando, enardecido por lo que acababa de escuchar, comenzó a entrar en la leyenda.

“Blowin´in the Wind””, editada en 1963 en su segundo LP “The Freewheelin'”, es una canción que Bob Dylan no interpretó con frecuencia en sus primeros años; pero no hacía falta… otros lo hicieron por él. El famoso trío Peter, Paul and Mary fue uno de ellos; la grabaron en formato single y a las pocas semanas reventaron el Billboard, la famosa lista de éxitos. Luego, siguieron multitud de versiones (casi 400 registradas) que la convirtieron en un mito, entre ellas The Beatles, Elvis Presley, Duke Ellington, Sam Cooke, Neil Young, Bruce Springsteen y otras voces famosas. Así pues, queda muy claro que Dylan nunca necesitó de su promoción personal.


Peter, Paul and Mary cantando su famosa versión de “Blowin’ in the Wind” en TV

En España se tarareaba su versión en inglés, nadie fue capaz de hacer una versión en castellano con suficiente fuerza para triunfar. Sin embargo, resulta interesante la traducción de su letra para darnos cuenta del alcance de su mensaje. Comenzando por el título “Soplando en el viento”, y su estribillo, que de fomar coloquial nos viene a decir que… la respuesta… “está en el aire”:

“Blowin´in the Wind”
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A pesar de que sus trabajos más célebres la mayoría proceden de los años 60′, la década musical por excelencia, Bob Dylan ha sido una referencia de la música popular durante las cinco últimas décadas. En esos años era, junto a Joan Báez, su protectora y más tarde su pareja durante algún tiempo, un verdadero estandarte contra los conflictos bélicos del momento. Todos los que se significaban de alguna forma protestando contra la guerra de Vietnam tenían en “Blowin’ in the Wind”, y otras canciones suyas como “Like a Rolling Stone” o “The times they are a-changin”, una de sus banderas, un verdadero himno contra la guerra y de apoyo a los derechos civiles.

bob-dylan-y-joan-baez-03Bob Dylan y Joan Báez en los años 60

En contraposición a las tendencias del momento dominadas por la música pop y el rock, Bob Dylan abordó en sus comienzos musicales temas con profundas raíces sociales por los que sentía una gran inquietud, pero también por la música tradicional como el folk, el country, el blues y otros géneros menos conocidos. Si bien en su faceta como cantante no se puede decir que no haya tenido éxito, siempre será recordado sobre todo por su enorme talento y capacidad para la composición de canciones.

En sus conciertos de los primeros años, con su estampa clásica, su ropa un poco desaliñada, una guitarra, una armónica y la voz, combina a la perfección el country y el blues con el pop. Sin embargo, a partir de 1965, sin abandonar del todo el folk, su imagen y estilo empiezan a sufrir un gran cambio al convertirse en una estrella del pop. Su indumentaria ya no es la misma, abandona sus clásicos vaqueros y camisas, y modifica su carácter, mucho más agrio y difícil que de costumbre. Coincide también con la incorporación de instrumentos eléctricos a sus canciones, no muy bien entendida por algunos críticos y muchos de sus seguidores. Hasta el punto que en una de sus actuaciones se topa con una reacción, mezcla de aplausos y abucheos, que no esperaba, y ni corto ni perezoso inicia la primera de sus clásicas espantadas: abandona el escenario después de interpretar solo cuatro canciones. Muchos creyeron ver en esas críticas una reacción de los seguidores del folk más puro que no entendían como Bob Dylan incluía la guitarra eléctrica en temas con raíces y tradiciones tan hondas. Tal fue la indignación que muchos se rebelaron a comprender como un artista de un talento tan extraordinario era capaz de mezclar las canciones folk con el pop. Pero nada le hizo mella. Al poco tiempo, más cabreado que ofendido, se encerraba de nuevo en los estudios para grabar “Positively 4th Street”, y con “mucho” de venganza escribe frases como “You got a lotta nerve/ To say you are my friend/ When I was down/ You just stood there grinning”, que más o menos en su traducción al español quieren decir: “Tienes mucha cara/ para decir que eres mi amigo/ Cuando yo estaba deprimido / tú estabas por ahí cachondeándote”, que fueron interpretados como un pulso a sus amigos de la comunidad folk.

Bob Dylan y Willy Nelson durante una actuación en una de sus giras en conjunto

Ese mismo año de 1965, al regreso de una gira por Inglaterra, Bob Dylan saca la canción “Like a Rolling Stone”, un auténtico bombazo que llegó a alcanzar lo más alto en las listas de Estados Unidos y el Reino Unido, siendo considerada en el año 2004 por la revista musical Rolling Stone como la mejor canción de todos los tiempos.

Al año siguiente, en julio de 1966, en cierta manera ya se venía gestando, ocurre un suceso que provocará el primer punto de inflexión en su vida: tiene un accidente con su moto Triumph 500, sus frenos se bloquean muy cerca de su hogar y lo despiden de forma muy violenta a tierra. Se dijo que se había fracturado varias vértebras pero aún hoy sigue el misterio; nunca se pudo confirmar cuales fueron sus dolencias porque nunca se llamó a ninguna ambulancia ni ingresó en hospital alguno. Lo cierto es que a raíz de su accidente se retira de la vida pública y, salvo contadas excepciones, apenas aparece ni hace giras durante los ocho años siguientes. Una de esas excepciones fue en el concierto homenaje a Woody Guthrie en enero de 1968, su ídolo musical de siempre, fallecido el año anterior del que llegó a decir: “Puedes escuchar sus canciones y aprender a vivir”.

A finales de los 70, se produce otro hecho que le marcó para siempre: su conversión al cristianismo después de una profunda crisis religiosa. En sus actuaciones y giras deja de cantar sus temas más conocidos y, entre canción y canción, comienza a dar muestras patentes de su fe cristiana. Y así siguió durante las siguientes décadas en las que en bastantes ocasiones vuelve a sus raíces del folk, la guitarra acústica, y de nuevo al éxito. Destacan de esa época “Time Out of Mind” (1997) y especialmente, ya en el nuevo siglo, “Modern Times” (2006).

Bob Dylan obtuvo a lo largo de su carrera infinidad de premios y reconocimientos en los países más diversos. Grammys y Globos de Oro siempre han sido una constante, y reconocimientos como el Premio Príncipe de Asturias en el año 2007 o  Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia, algunos de sus galardones, llegando a a estar propuesto para la candidatura del Premio Nobel.

A mediados del verano de 1997 vuelve otra vez a la carretera, y en otoño actúa para el Papa Juan Pablo II en el Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Bolonia, en Italia. Antes de su actuación, el Papa leyó un sermón basado en la letra de su canción “Blowin’ in the Wind” ante un público de más de 200.000 personas. Le sugería que la cantase, pero a pesar de los esfuerzos del Papa se negó y en su lugar interpretó tres de sus canciones más conocidas.

Bob Dylan con el Papa Juan Pablo II durante el concierto de Bolonia en 1997

“Blowin’ in the Wind”, subida a un pedestal como emblema de la protesta bélica o a favor de los derechos civiles en los años 60, también fue utilizada por la Iglesia Católica española a partir de los años 70 y 80. Aunque la letra como es lógico no es la misma si lo son sus acordes más conocidos. Quien no recuerda el estribillo de “….. Saber que vendrás, saber que estarás, partiendo a los pobres tu pan….”. Muchos no se habrán dado cuenta pero este himno eclesial, un hermoso canto de ofrendas, es una continuación de “Blowin’ in the Wind”.

Este himno pacifista aún resuena en todos los lugares donde se busca la paz y se lucha por ella, por la libertad, en un mundo donde la guerra nunca ha dejado de existir. Siempre guardaré en mi memoria a “Blowin’ in the Wind”, una de las canciones que jamás me cansaré de escuchar. Un himno para muchos jóvenes de mi generación en aquellos años en que el pop y el rock y los ritmos anglosajones ¡¡con gran razón¡¡ nos deslumbraban. Este año 2011, con motivo del 70 cumpleaños de Bob Dylan, nacido Robert Allen Zimmerman el 24 de mayo de 1941 en Duluth, Minnesota (Estados Unidos), ha vuelto a reverdecer su buque insignia por excelencia, canción sublime y capital en la historia del folk.


Bob Dylan en marzo 1963 cantando en directo “Blowin’ in the Wind” en una de sus primeras actuaciones en TV.


Bob Dylan con Ron Wood y Keith Richards, miembros de The Rolling Stones, cantando “Blowin’ in the Wind” en Live Aid (Ayuda en Vivo), dos conciertos realizados en 1985 de forma simultánea en el Estadio Wembley (Londres) y en el John F. Kennedy Stadium (Filadelfia) con el fin de recaudar fondos en beneficio de los países de Etiopía y Somalia.


Joan Báez y John Denver y su interpretación de “Blowin’ in the Wind” en los Premios Grammy de 1983.

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