“Juan Salvador Gaviota”. Richard Bach

He vuelto a leer “Juan Salvador Gaviota”. Un libro que una vez más, y ya son varias desde los años 70 en que se publicó, siempre me ha gustado por sus reflexiones sobre la vida. Pequeño por el número de páginas, apenas 100, es grande de contenido, muy actual en cualquier momento.

Con una gran carga de profundidad, es un claro ejemplo de como cualquiera puede alcanzar sus metas, o al menos debe intentarlo, a poco que venza su resistencia al cambio y conozca sus limitaciones. Pertenecemos a una “manada” en la que cada uno está obligado a buscar su camino, y no solo a seguir lo que nos quiere marcar una mayoría. El afán de superación, aún a costa de apartarse de la línea establecida, es esencial para ser libres y lograr los objetivos. Novela muy interesante, se lee con facilidad y deja una huella que nunca queda en el olvido.

“Juan Salvador Gaviota” es una fábula sobre una gaviota que quiere aprender a volar hasta lo más alto posible. Cuenta la historia de Juan, una gaviota muy aburrida con su tipo de vida, rodeada de compañeros sin más ilusión que dejar pasar el tiempo, cuya mayor frustración es ver como transcurren los días y no puede ni siquiera intentar su sueño: volar cada vez más alto hasta tocar el sol si pudiera. No porque no lo desee sino porque sus compañeros, muy cómodos en el sistema, no tienen el menor interés en mejorar sus capacidades de vuelo. Solo piensan en la comida y nada más. Sin embargo, la gran pasión de Juan es volar, hacerlo cada vez mejor, y a ello se aplica con fuerza. Sin ánimo de competir, practicando horas y horas, poco a poco va aprendiendo; pero esta cultura del esfuerzo termina por no ser muy bien vista, la bandada le hace el vacío y al final decide expulsarle del resto. Hay una razón primordial: se aparta de lo establecido, que solo consiste en comer y no aceptar ninguna opción de progreso.

Juan, muy firme en sus ideas, sigue buscando la perfección en su vuelo, y ve como sin apenas darse cuenta entra en una etapa feliz de su nueva opción de vida. Descubrirá que con esfuerzo y tesón uno puede conseguir todo lo que se proponga porque el espacio y el tiempo muchas veces son solo limitaciones que nos ponemos nosotros mismos. También comprueba que si importante es alcanzar la meta, lo es más compartirla con todo el que le quiera escuchar y seguir en su camino. Cuando ayuda a los demás se siente más libre aún para traspasar fronteras. Está feliz. No por sentir el sol, su gran objetivo en la vida, cada vez más cerca sino porque no hay nada ni nadie, siempre que se lo proponga, que pueda impedir ampliar nuestros propios limites. Unas veces lo conseguiremos y otras no, pero lo importante es no cejar en el esfuerzo.

Lograr una meta no es nada fácil, siempre hay que sortear obstáculos, a veces comenzando por lo que nos toca más próximo como es nuestra familia. En el caso de Juan, su actitud era tan poco comprendida que hasta su madre, angustiada porque en vez de comer se dedicaba a volar, le decía: ¡¡sólo eres huesos y plumas, es necesario que comas¡¡. Sin embargo, él siempre le contestaba: “sólo pretendo saber qué puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saber eso mamá”. Por más que intentaba comportarse como el resto, volar cerca del muelle y lanzarse sobre algún pedazo de pan o pescado, no lo hacía con placer. Siempre pensaba en aprender a volar y volar cada vez más alto.

Si el personaje de Juan Salvador es el más importante del libro, no lo son menos otros. Mencionaremos solo a algunos que seguro nos traerán más de un recuerdo:
Mamá Gaviota: Quería mucho a su hijo Juan. Una de sus mayores preocupaciones era verlo tan delgado y no entendía que fuera tan distinto a los demás.
Papá Gaviota: Muy fiel a las normas que regían en su bandada. Amaba a su hijo, y le aconsejaba diciendo que volar hacia lo alto era muy bonito pero poco práctico, no debía olvidar que las gaviotas lo hacían solo para conseguir comida.
Pedro Pablo Gaviota: Primer alumno de Juan. Una vez que consiguió también volar hasta lo más alto, le ayudó a dar clases a otras gaviotas que pensaban igual que ellos.
Gaviota Mayor: El jefe de la bandada. Fue quien echó a Juan de su lado, y más tarde a muchos más por pensar de manera diferente.
Rafael. Muy parecido a Juan, quería ir siempre mucho más allá que los demás.
Chiang: Su maestro. Fue quien le enseñó como conseguir sus metas. Cuando murió, Juan que era su mejor estudiante regresó a la playa a aplicar todas las enseñanzas que había recibido.

Es un libro que profundiza en aspectos como la discriminación, muy presente cuando Juan es desterrado por su bandada solo por pensar diferente, y que nos presenta la libertad como la esencia del ser humano. Dice Juan Salvador: la única y verdadera ley es la libertad, no hay otra; aunque al final para lograrla tenga que marcharse a a otra playa, muy lejos de la suya, donde se encuentra con otras gaviotas que también piensan como él. Solo entonces puede poner en práctica sus ideas. Cuenta como el aburrimiento, el miedo y la ira son razones por las que la vida se hace más corta; y que el cielo no es un lugar ni un tiempo, el cielo es ante todo la perfección. Un canto a no ser conformista y luchar por aquello que se desea si se tienen cualidades. Muchas veces ni lo intentamos por miedo a ser rechazados, o porque hay quien nos induce a pensar que no estamos preparados para aspirar a metas superiores a nuestro status social actual, pero no debemos olvidar que a veces querer es poder: solo hay que intentarlo.

Richard Bach es un escritor cuya obra está muy relacionada con el vuelo, no solo por su novela “Juan Salvador Gaviota” sino por otras menos conocidas como “El puente hacia el infinito”, “Vuela conmigo”, “El don de volar”, “Ilusiones”, en las que acostumbra a incluir aspectos de superación y relación personal en los que el lector muchas veces se ve reflejado. Es muy posible que su profesión de piloto de aviación de la USAF tenga algo que ver con todo ello. Rompió moldes como escritor con “Juan Salvador Gaviota”, un fenómeno mundial con más de 30 millones de ejemplares vendidos después de haber sido rechazada 18 veces por los editores. Publicada en 1970, fue un verdadero boom entre los estudiantes de las universidades americanas que en muy poco tiempo la convirtieron en un auténtico best seller. Más tarde se llevó también al cine con menor éxito, y eso que contaba con una magnífica banda sonora compuesta por el famoso cantante Neil Diamond. 

Al acabar de leer “Juan Salvador Gaviota” queda un poso de optimismo, nuestras metas se verán más cerca. Una persona siempre tiene que luchar por conseguir la excelencia aunque no siempre lo consiga. No debemos olvidar que todos llevamos un “Juan Salvador Gaviota” dentro.


“Be”, tema central de la banda sonora de la película “Juan Salvador Gaviota”, basada en el libro de Richard Bach, creada e interpretada por Neil Diamond

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: