Canciones con historia: “Submarino amarillo”- Los Mustang. “Yellow submarine”- The Beatles

”Canciones con historia” es una sección dedicada a comentar un tema musical más por su historia que por su calidad, que si es buena, y eso procuramos, mucho mejor. Lo decimos porque “Yellow submarine” no es una de las grandes canciones de The Beatles, pero si un buen pretexto para conocer dos historias en una: la suya propia, con anécdotas muy curiosas, y la de Los Mustang, que con su EP “Submarino amarillo” batieron el record de ventas en España superando incluso a la versión original, algo realmente difícil y más tratándose del mejor grupo pop de la historia.

El submarino amarillo 01En los años 60 la juventud española no solo quería escuchar y bailar los éxitos internacionales del momento, sino hacerlo al mismo tiempo que en los países de origen. Y a ser posible entender sus letras. La mayoría de los jóvenes no comprendía la lengua inglesa (el francés era el idioma casi obligado de aprendizaje), de ahí que los conjuntos nacionales se prestaran enseguida a satisfacer esa necesidad. Contribuyeron también muchos de los programas de radio, festivales y prensa favoreciendo la creación de “ídolos” nacionales que emulaban a los grandes cantantes y grupos extranjeros. Comenzaron cantando en inglés los éxitos foráneos, pero pronto proliferaron las versiones en español “clavadas” a los originales. Así ocurrió por ejemplo con el Dúo Dinámico y The Everly Brothers, los primeros Pekenikes y The Shadows, o Los Mustang con The Beatles.

Fue en 1960 cuando Marco Rossi, guitarra solista, Miguel Navarro, bajo, y Antonio Mercadé, guitarra rítmica, se unieron para formar el embrión de Los Mustang. Con la pureza de sus guitarras por bandera se hicieron muy conocidos entre la grey estudiantil. A Joaquín Soler Serrano, reconocido hombre de radio, se debió que el conjunto (antes no se decía “grupo”) despegara con fuerza. Fue en su concurso radiofónico, “El show de las 2”, cuando les sugirió que incorporasen la figura de un cantante para aspirar a metas mayores. Y lo encontraron en un conjunto rival, Los Sirex, en la persona de Santiago (Santi) Carulla, que completaron con un batería, el canario Antonio Mier, también de Los Sirex, totalmente necesario. Fichados por la discográfica EMI, graban su primer disco EP a finales de 1962 con “Quinientas Millas” como canción más conocida, una estupenda versión del gran tema popularizado por Peter, Paul and Mary. Al poco tiempo, le siguieron otros, todos con muy buena acogida, de canciones francesas, inglesas o italianas como “Yo que no vivo sin ti” (Pino Donaggio), “Ma vie” (Alain Barriere) o “El Mundo” (Jimmy Fontana).

Los Mustang y “El submarino amarillo”

En 1964, la aparición de Los Brincos hizo que muchos grupos desaparecieran de las listas populares. No fue el caso de Los Mustang que gracias a su amplio repertorio y visión comercial logran mantenerse en la cima, mostrando su verdadero talento al editar cuatro discos con las mejores canciones de The Beatles, versiones “calcadas” a las originales que inician con su famoso tema “Please, please, me”. Declarados el mejor conjunto nacional por la conocida revista Discóbolo, fue un éxito increíble que se ve potenciado en 1965 cuando Brian Epstein, manager de The Beatles, coincidiendo con su única gira por Madrid y Barcelona, firma con la filial de la discográfica EMI un acuerdo por el que los discos de la banda de Liverpool aparecerían en España un mes después de su lanzamiento en Gran Bretaña. Algo que permitió a Los Mustang incrementar más sus ventas al poner sus versiones en el mercado antes que los propios originales.

Entre 1963 y 1968 Los Mustang graban veinticuatro discos entre singles y EP´s, un ritmo frenético. Sin embargo, a partir de 1970 la fórmula empieza a agotarse y se apuntan al ritmo más pachanguero tipo Los Diablos o Fórmula V, al tiempo que deciden arriesgar apostando por temas inéditos dentro de una línea psicodélica, como “Mustang, reino prohibido del Himalaya”, que no son muy bien recibidos. No convencen con su cambio, y aunque intentan estirar su carrera terminan por desaparecer en 1973. Regresan años más tarde, en 1980, en plena fiebre revival, con su LP “Xerocopia”, dedicado íntegramente a The Beatles, y durante un par de años gozan de una segunda juventud.

Los Mustang han sido uno de los grupos españoles más representativos de los años 60. Su versión del “Submarino Amarillo” llegó a vender ciento treinta mil copias solo en España, una cifra impensable para la época. Fue probablemente su mejor disco EP y con toda seguridad el más vendido. Contenía cuatro magníficas versiones de estilos muy diferentes: “El gran Flamingo” (“Pretty Flamingo”), estupenda canción pop de Manfred Mann, “Los sonidos del silencio” (“The sounds of silence”), uno de los mayores éxitos del gran dúo formado por Simon & Garfunkel), “Verano en la ciudad”, un tema folk rock de Lovin’ Spoonful, y el citado “Submarino amarillo”, en el que The Beatles proyectaron su lado más fiestero. Siempre muy bien vestidos y con un buen sonido, no innovaron casi nada. Una parte de la prensa no les tenía en gran consideración por su falta de creatividad, de la que Santi Carulla se defendía así en los años 90: “No nos preocupábamos de componer canciones, porque lo que nos preocupaba era mimetizar lo que los artistas y grupos extranjeros punteros hacían en aquel momento y nuestra mayor aspiración era llegar a hacerlo tan bien como nuestros ídolos”.

“Yellow submarine”

Presentación1

Yellow submarine 04“Yellow submarine” (“El submarino amarillo”) no es un gran tema si lo comparamos con la amplia calidad de la discografía de The Beatles. Cuando lanzaron su álbum “Revolver” ya daba la impresión que desentonaba con el resto de las canciones. Sin embargo, llegó al nº 1 de las listas. Su historia es toda ella muy curiosa. Parece ser que a Paul McCartney le vino la inspiración en casa de Jane Asher (su novia de entonces), tendido en la cama, durante esa fase del sueño en que una persona se encuentra entre dormida y despierta. Así lo contaba el propio Paul : “La compuse una noche en la cama y estaba pensada como una canción infantil para que la cantara Ringo, así que la escribí con un rango vocal limitado. La historia trataba sobre un viejo marinero que contaba a los niños como era su vida en el mar.” A lo que más tarde John Lennon complementó con: “Era otro tema de Paul al que Donovan ayudó con la letra. Suyo es eso de ‘sky of blue and sea of green’. Paul compuso el estribillo pegadizo y yo aporté las partes más disparatadas de la letra. Prácticamente se grabó en directo en el estudio, pero en base a la inspiración de Paul. La idea y el título son todo suyos”.

Grabada en 1966 en los estudios Abbey Road, los efectos especiales se incorporaron una semana más tarde. George Martín, su productor, conocido también como el quinto Beatle, que participó junto a varios amigos, dijo al respecto: “En muchas canciones solíamos probar todo tipo de sonidos. Eso siempre era divertido y hacía que la vida fuera algo más interesante. El caso más notable fue el de ‘Yellow submarine’ donde se oyen ruidos de burbujas, de cadenas y ese tipo de cosas. Y lo hicimos todo en el estudio. John trajo uno de esos pequeños micrófonos de mano, lo conectó a su amplificador Vox y empezó a hablar. Todo aquello de ‘full steam ahead’ se hizo en directo mientras se grababa la voz solista. Pasamos todos un buen rato”.

Resulta curioso resaltar que, excepto Paul, el único que refería al submarino amarillo con unos dulces azucarados que había probado en Grecia, todos asumieron cuando la canción vio la luz que estaba relacionada con las drogas. De ahí que se empezase a llamar “Yellow submarine” a las drogas duras. Un tema peculiar en la discografía de The Beatles, simpático y alegre, rodeado de “detalles” singulares. Unos forman parte de su leyenda y otros han sido corroborados. Como que Ringo sea quien la canta, algo no muy usual, o que de pronto aparezcan en medio de la canción “órdenes” sin sentido, a gritos, acompañadas de voces nasales rematadas por sonidos psicodélicos.

The Beatles cantando “Yellow submarine”

Algo poco conocido, que aparece solo en la primera grabación de 1966, es la pequeña introducción hablada, más tarde suprimida, la noche en que parece se montó una auténtica juerga en los estudios Abbey Road para conseguir los efectos de sonidos, donde todos acabaron bailando una conga al ritmo de una marcha militar que George Martin introdujo de forma disimulada en medio de la canción. Fue también Martin quien sugirió los chapoteos en la bañera con agua, la caja contadora, los vasos que entrechocan,… Según se cuenta, era Lennon quien hacía los sonidos que simulaban a las burbujas, mientras McCartney gritaba órdenes a través de un filtro a la falsa tripulación del submarino. Amigos como Donovan, Marianne Faithful o Brian Jones (The Rolling Stones) se sumaron en el estudio y dieron su pequeño aporte a los coros o creando ruidos raros. Como fue el caso Jones que hacía entrechocar unos vasos de cristal cuyo sonido se escucha con nitidez, o Donovan que fue el autor del verso “sky of blue and sea of green”.

La realidad es que todos hemos cantado a coro alguna vez aquello de “We all live in a yellow submarine” con su mitología de simbolismos, lecturas insondables y fantasías impenetrables, gracias a su texto un tanto surrealista. Quienes han querido ir más allá, apenas han tenido en cuenta que solo se trata de una canción infantil escrita especialmente por Paul McCartney para que Ringo Starr la cantara. McCartney lo ha dicho con frecuencia cuando le preguntan por su significado: “La canción describe solamente un lugar radiante, donde la gente se siente como niños felices y cantan. No se puede buscar nada más en ese texto, porque no tiene nada más de complicado o de filosófico. Se trata de los mismos versos y de una letra parecida a la de tantas canciones para niños”. También ha declarado en muchas entrevistas que pensó en Ringo por su indiscutible gracia con los niños, que le adoraban tal vez por su físico y su cara de payaso.

The Beatles. Primer concierto en USA. Washington 1964The Beatles en su primer concierto en USA. Washington 1964

“Yellow submarine”, editada por primera vez en 1966 como cara B de su single “Eleanor Rugby” y más tarde, en 1969, en su álbum “Revolver”, si bien es cierto que fue concebida a manera de divertimento, como un juego de niños con música, con el tiempo se convirtió en un himno para quienes buscaban una diversión inteligente y fantasiosa. Uno de los iconos culturales creados por The Beatles, su gran éxito provocó que tres años más tarde diera nombre a uno de sus últimos álbumes y también a una famosa película de dibujos animados. Su estribillo disparatado, fácil de cantar, su melodía transparente, repetitiva, y la fantasía de un viejo marinero que asegura vivir en un submarino amarillo, hace que todo el mundo la cante. Porque “Yellow submarine” solo se propone presentar una suerte de aventura placentera y colorida.

Una respuesta a Canciones con historia: “Submarino amarillo”- Los Mustang. “Yellow submarine”- The Beatles

  1. Los Beatles eran los ‘Rey Midas’ de la época. Todo lo que tocaban (y nunca mejor dicho) lo convertían en oro. Es cierto que la canción deja mucho que desear y que, probablemente, nacería fruto de los muchos momentos de broma o desenfreno que tan bien lideraba el déspota de John Lennon. En cualquier caso, fueron lo mejor y lo seguirán siendo ya que su música es y será intemporal. ¿Que hubiera sido de nuestro ‘Tractor Amarillo’ de haber caído en sus manos?
    Magnífico trabajo que, como siempre, tan bien documentas.

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