Canciones con historia: “Oh, Pretty Woman”. Roy Orbison

Roy Orbison ha pasado a la historia del pop-rock como uno de sus grandes creadores e intérpretes. Artista completo, además de excelente guitarrista, impuso su estilo de rock y baladas durante más de cuarenta años. En su recuerdo podíamos haber elegido cualquiera de sus grandes éxitos : “Only the lonely”, “Crying”, “Running scared”, “You got it”, “In dreams”…, pero si al final nos hemos decidido por “Oh, Pretty Woman” es por dos razones a cada cual más importante: a) Haber alcanzado el Nº 1 en todas las listas del mundo (nada usual), y b) Ser una de las canciones más tarareada de todos los tiempos gracias a la película “Pretty Woman” protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere, de cuya banda sonora es el tema principal.

Pretty woman 04Como muchas canciones famosas “Oh, Pretty Woman” tiene una curiosa historia que contar. Ocurrió al inicio de su proceso creativo. Roy Orbison se encontraba en su casa componiendo con Bill Dees (su socio en más de 60 temas) cuando, a manera de juego, le pidió que escribiera cualquier cosa que le viniera a la mente. Entonces entró su esposa Claudette para decirle que se iba a la ciudad a realizar algunas compras y Roy le preguntó si necesitaba dinero. Dees, nada más oírlo, contestó divertido: “Pretty woman never needs any money” (“mujer bonita nunca necesita dinero”). A lo que un ‘inspirado’ Orbison replicó comenzando a cantar: “Pretty woman, walking down the street…” (“mujer bonita, caminando por la calle…”). ¡Así empezó todo!, y así lo recuerda el propio Bill Dees en el libro “1000 UK # 1 Hits” de Jon Kutner y Spencer Leigh: “Él (por Orbison) cantaba mientras yo le seguía el ritmo golpeando en la mesa con mi mano. Cuando ella (por Claudette) regresó ya teníamos la canción. ¡La amo! Desde el momento en que el ritmo se inicia, puedo escuchar el sonido de los tacones en el pavimento haciendo: click, click, click, y a la mujer bonita caminando por la calle con la falda amarilla y sus zapatos rojos. La escribimos un viernes, al siguiente viernes la grabamos y al siguiente ya estaba lanzada. Fue la cosa más rápida que haya visto. Si, es muy probable que el yeah, yeah, de ‘Oh, pretty woman’ estuviera inspirado por The Beatles”. Además de su ritmo fácil, existen otros dos momentos claves: la expresión ‘Mercy’ (‘Misericordia’) y el rugido-gruñido que emite Orbison (algo parecido a ¡Wow!), que Dees señala hicieron en equipo: “No me sale el rugido como a Roy, pero el ‘Mercy’ es mío. Yo solía decirlo siempre que veía a una mujer bonita o cuando comía algo rico. Todavía lo hago”. En cuanto al argumento Roy Orbison lo explica de esta sencilla manera: “Hay una balada en la parte central. Cuando ve a la mujer por primera vez, está seguro que podrá conseguirla; después no lo está tanto, empieza a desesperarse, y piensa: ‘olvídalo’. Es entonces cuando ella vuelve”.

Alrededor de Roy Orbison circulan anécdotas muy curiosas. Quizás una de las más intrigantes, por llamarlo de alguna manera, sea conocer las razones por las que siempre salía a cantar parapetado tras unas gafas oscuras. Mucha gente llegó a pensar que se estaba quedando ciego. Sin embargo, la historia es mucho más simple. Desde la infancia sufría una combinación de hipermetropía, astigmatismo severo y estrabismo, lo que le obligaba a ponerse gafas desde muy temprana edad. En una ocasión, al comienzo de su carrera, se le olvidaron en un avión, por lo que tuvo que utilizar unas gafas de sol (también graduadas) para moverse con seguridad sobre el escenario. Se sintió tan a gusto que, como sufría algo de miedo escénico,… ¡las siguió usando hasta su muerte! Una costumbre que pronto se convirtió en una de sus marcas distintivas, además de su vestimenta siempre de negro. “No trataba de ser un tío raro. Yo no tenía un manager que me aconsejara sobre imagen o vestuario y aquello derivó en una imagen de un hombre tranquilo vestido de negro que parecía esconder un misterio, algo que jamás pretendí”, decía. A partir de ese momento sus gafas oscuras formarían parte de su imagen más personal.


Roy Orbison interpretando “Oh, Pretty Woman” durante su actuación en el Show de Ed Sullivan el 4 de julio de 1965.

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Roy Orbison es uno de los auténticos pioneros del rock and roll. Nació en Vernon (Texas) en 1936. Con una voz cálida, sin estridencias, de grandes matices, sus canciones con tintes melodramáticos, y un sonido entre rock y country, inspiró a grandes artistas como Bruce Springsteen o John Lennon. Fiel representante del rock sureño, sus primeras influencias musicales le llegaron de la mano del gospel y el country, estando a punto de decantarse por este último estilo en sus inicios. En su época juvenil lideró a The Wink Westerners, un grupo country. Durante su etapa universitaria conoció a Pat Boone (al que dedicaremos un próximo post), quien le animó a seguir en su línea. Formó el conjunto The Teen Kings con el que grabó su primer single (“¡Go, Go, Go!!”) en 1956 y empezó a componer sus propios temas, algunos interpretados por grupos de la talla de The Everly Brothers.

Sus primeros pasos discográficos serios fueron con la firma Sun Records, reconocido sello en cuya órbita estaban figuras como Johnny Cash, Carl Perkins o Elvis Presley. Precisamente Johnny Cash (gran cantante country del que también hablaremos) fue quien le recomendó enviar una maqueta a su propietario Phillips. A pesar de ser su pasión, no le mandó un tema country, sino un rock como “Oooby Dooby”, pues consideraba que estaba más en línea con lo que editaba la firma. ¡Y acertó! A Phillips le gustó y lo publicó, convirtiéndose así en el primer hit de Roy Orbison, aunque su relación no duró mucho pues al poco tiempo abandonó la discográfica.

Roy Orbison y The Beatles 02Roy Orbison, a la derecha, durante una gira por Inglaterra en 1963 con The Beatles y Gerry&The Pacemakers.

Uno de los momentos claves en la carrera de Roy Orbison fue su encuentro con el guitarrista y productor Chet Atkins, director de una sucursal de la firma RCA. Fue quien le enfocó hacia un sonido más dulce, armónico, y con mejores arreglos (el famoso estilo Nahsville Sound, un subgénero country que tanto furor causaría entre el público). Grabó algunos temas con RCA, pero tampoco llegó a estar contento, por lo que cambió a “Monument”, un sello recién salido que terminaría siendo crucial en su despegue. Coincidió con el auge del pop dirigido al público adolescente y el declive del rockabilly (contracción de las palabras rock y hillbilly- variedad country-, uno de los primeros subgéneros del rock and roll). Su popularidad se disparó con canciones como “Only The Lonely” (Nº 2, 1960), rechazada antes por Elvis Presley y The Everly Brothers, “Running Scared” (Nº 1, 1961), “Crying” (Nº 2, 1961), “Dream Baby” (Nº 4, 1962), y “Oh, Pretty Woman” (Nº 1, 1964). Un año, este último, donde con The Beatles triunfando en Estados Unidos y la llamada “invasión británica” llamando a las puertas fue capaz de colocar uno de sus grandes temas en lo más alto de la listas, arrasando también en el Reino Unido y el resto del mundo. Una verdadera proeza habida cuenta del panorama musical del momento.

Tras publicar “Oh, Pretty Woman” decide cambiar una vez más de compañía fichando por MGM Records. La vida parecía sonreírle y nada hacía presagiar lo contrario. Pero no fue por mucho tiempo. ¡Le rondaban las tragedias personales! Hacía poco que se había vuelto a casar con Claudette (1966), de la que se encontraba divorciado (descubrió que le engañaba, aunque se reconciliaron pronto), cuando dos meses después su mujer sufre un accidente mortal conduciendo una motocicleta tras ser golpeada por un camión. Fue una tremenda pérdida para Orbison que estuvo durante un tiempo sin componer ni grabar, pero no fue su última desgracia. Dos años más tarde encontrándose de gira por Inglaterra, cuando parecía recuperarse de la tragedia, su casa es arrasada por un incendio pereciendo dos de sus tres hijos. Solo el menor pudo ser salvado por sus padres. Fueron golpes muy duros. Cuando regresó a los estudios había pasado tanto tiempo que apenas le recordaban. A pesar de todo siguió con sus giras y conciertos, sobre todo en Inglaterra donde nunca dejó de ser popular. En la década de los setenta volvió a grabar varios álbumes, aunque sin conseguir conectar con el público y la crítica. Sin embargo, su obra siguió siendo una referencia esencial para grandes artistas como  Bruce Springsteen o Linda Ronstadt, que empezaron a reivindicarle interpretando sus canciones. Bruce Springsteen, por ejemplo, siempre solía finalizar sus conciertos con temas de Orbison.


Roy Orbison cantando “Oh, Pretty Woman” como final del concierto ‘Roy Orbison and Friends, A black and white night’ (1987) acompañado, entre otros, por Bruce Springsteen, Elvis Costello y Tom Waits.

Pero como dice el refrán “nunca es tarde si la dicha es buena” y ¡poco más tarde su estrella volvió a brillar! El cine fue su más firme aliado. Canciones como “Crying”, “In dreams” o “Life fades away” de la banda sonora de películas como “Menos que cero” o “Terciopelo azul” le encumbraron de nuevo. En 1987 se le rinde tributo en un concierto especial, ‘Roy Orbison and Friends, A black and white night’, que comparte con Bruce Springsteen, Elvis Costello y Tom Waits, entre otros. Y un año después está de vuelta en los estudios como miembro de The Traveling Wilburys, un supergrupo que surge cuando George Harrison se ve en la urgente necesidad de terminar un tema y le invitan a participar en la grabación que realizan en el estudio casero de Bob Dylan, que también se apunta. En solo una tarde compusieron y grabaron ‘Handle with care”. Les gustó tanto la experiencia que al final deciden editar un álbum completo, que se mantiene un año en las listas USA llegando al Nº 3, además de Nº 1 en Australia y Top 20 en el Reino Unido. Orbison quedó tan entusiasmado que empieza a escribir de nuevo. Colabora con sus amigos y trabaja “Mystery Girl”, un disco propio que se suponía iba a devolverle al estrellato (alcanzó el Nº 5). Sin embargo, por desgracia, cuando se publicó,… ¡no pudo llegar a verlo! Agotado, acababa de regresar para descansar unos días y tras cenar en casa de su madre murió de un ataque al corazón el 6 de diciembre de 1988. Tenía 52 años. Tan solo dos años más tarde se estrenaría la reconocida película ‘Pretty Woman’ (1990) protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere y cuya banda sonora incorpora como tema principal su aclamado hit. Un tema que volvía a ser popular en todo el mundo tras más de 26 años. Y ahí sigue ”Oh, Pretty Woman”. Una de las canciones más famosas de todos los tiempos.


The Traveling Wilburys, supergrupo integrado por George Harrison, Roy Orbison, Bob Dylan, Jeff Lynne y Tom Petty, junto a Jim Keltner a la batería, interpretando su hit “Handle with care”.

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