“El laberinto”. Kate Mosse

El Laberinto 01“El laberinto” es una historia centrada en la vida de dos mujeres en épocas distintas; una a principios del siglo XIII en la ciudad francesa de Carcasona, y otra actual con la excavación de un yacimiento arqueológico en el sur de Francia como punto de partida. El descubrimiento de una cueva oculta todo ese tiempo es el desencadenante de un argumento que, como en otros libros del género, parece que va a girar alrededor del misterio del Santo Grial. Nada más lejos de la realidad. Su verdadera fuerza radica en temas tan interesantes como la expulsión de los cátaros de territorio francés (ya tratado bajo otro prisma en “La sangre de los inocentes” de Julia Navarro) o la llamada Cruzada Albigense.

Sinopsis
Un misterio sepultado durante ochocientos años. Tres pergaminos y el secreto del Grial. Dos heroínas separadas por ocho siglos, pero unidas por un mismo destino. ¿Qué se esconde en el corazón del laberinto? En las montañas de Carcasona, la vieja tierra de los cátaros, un secreto ha permanecido oculto desde el siglo XIII. En plena cruzada contra los cátaros, la joven Alais ha sido designada para proteger un antiguo libro que contiene los secretos del Santo Grial. Ochocientos años después, la arqueóloga Alice Tanner trabaja en una excavación en el sur de Francia y descubre una cueva que ha ocultado oscuros misterios durante todos estos siglos. ¿Qué pasará si todo sale a la luz?

Uno de los aciertos de la obra de Kate Mosse es la inclusión previa de una breve nota ‘histórica’ que ayuda a una mejor comprensión del contexto. Citamos algunos párrafos:
“En marzo de 1208, el Papa Inocencio III predicó una cruzada contra una secta de cristianos del Languedoc. Hoy se les conoce habitualmente con el nombre de cátaros. Ellos se llamaban a si mismos ‘bons cretiens’ (‘buenos cristianos’); Bernardo de Claraval los denominaba albigenses, y en los registros de la Inquisición aparecen como ‘hereteci’. El Papa Inocencio se propuso expulsar a los cátaros del Mediodía francés y restaurar la autoridad religiosa de la Iglesia católica. Los barones del norte de Francia que se unieron a su cruzada vieron en ella la oportunidad de adquirir tierras, riquezas y privilegios comerciales, subyugando a una nobleza meridional ferozmente independiente.

Aunque el concepto de cruzada era un rasgo importante de la sociedad cristiana medieval ya desde finales del siglo XI, y si bien en el asedio de Zara en 1204, durante la Cuarta Cruzada, los cruzados empuñaron las armas contra otros cristianos, ésta fue la primera vez que se convocó a la guerra santa contra cristianos en suelo europeo. La persecución de los cátaros condujo directamente a la fundación de la Inquisición en 1231 bajo los auspicios de los dominicos, de los frailes negros.

Fueran cuales fuesen las motivaciones religiosas de la Iglesia católica y de algunas de las cabezas seglares de la cruzada, como Simón de Monfort, la Cruzada Albigense fue en definitiva una guerra de ocupación, que marcó un punto de inflexión en la historia de lo que hoy es Francia. Significó el fin de la independencia del sur y la destrucción de muchas de sus tradiciones, ideales y estilos de vida.

Lo mismo que el término ‘cátaro’, la palabra ‘cruzada’ no se empleaba en los documentos medievales. El ejército era ‘la hueste’, o ‘la ost’ en la lengua de Oc. Sin embargo, como ambos términos son actualmente de uso corriente, los he utilizado a veces para facilitar las referencias”.

Languedoc 01Mapa del Languedoc cátaro en el siglo XIII.

La autora también añade una anotación interesante sobre algunas palabras y el lenguaje utilizado:
“En la época medieval, el occitano o ‘langue d’oc’ (a la que debe su nombre la región del Languedoc) era la lengua del Mediodía francés, desde Provenza hasta Aquitania. También era la lengua del Jerusalén cristiano y de las tierras ocupadas por los cruzados a partir de 1099, hablada asimismo en lugares del norte de España y del norte de Italia, y estrechamente emparentada con el provenzal y el catalán.
En el siglo XIII, la ‘lengua d’oc’, antecesora del francés actual, se hablaba en el norte de lo que hoy es Francia. Los barones franceses fueron los que impusieron su lengua a la región conquistada en el transcurso de las invasiones del sur por parte del norte iniciadas en 1209. Y en una época más actual, desde mediados del siglo XX, algunos escritores, poetas e historiadores han impulsado un renacimiento de la lengua occitana.

Kate Mosse nació en Inglaterra en 1961. Autora de novelas y ensayos, ha sido presentadora de radio y televisión en la BBC, donde ha tenido gran éxito en programas como ‘Readers and Writers Roadshow’ y ‘Saturday Rewiew’. Es conocida sobre todo por su novela “El laberinto”, que le valió el Premio British Book de 2006, un best seller a nivel mundial hasta el punto que pocos años después se rodó una serie de televisión producida por Tony y Ridley Scott (reconocido cineasta por películas como ‘Gladiator’ o ‘Brade runner’), responsables también de la adaptación de “Los pilares de la Tierra” de Ken Follet. Kate Mosse es también cofundadora y presidenta honoraria del Premio Orange de Narrativa y miembro de instituciones como el Consejo de las Artes del Sudeste de Inglaterra. Fue elegida en 2007 Mujer Europea del Año por su contribución a la literatura y a las artes. En la actualidad vive con su familia entre West Sussex y Carcasona.

Castillo Carcasona 01Castillo de la ciudad amurallada de Carcasona.

La narración de “El laberinto” está hecha con un estilo muy directo, sin grandes descripciones, ni siquiera de los personajes, lo que hace que se ‘entre’ pronto en acción en una historia que engancha. A diferencia de otras novelas del género que para desarrollar la trama se recrean en los antecedentes, las dos historias (pasado y presente) se van alternando manteniendo en todo momento latente el ambiente de misterio: ambos desenlaces no se producen hasta el final. Si bien al comienzo provoca un ligero ‘desenganche, lo supera con creces tras una larga puesta en escena y las ideas muy claras de como atraer al lector. En ocasiones, quizás persista esa pequeña pérdida de consistencia en los cambios de escenario, pero enseguida se vuelve a recuperar. Su coincidencia con el boom de “El código Da Vinci de Dan Brown hizo pensar a más de uno que se había querido aprovechar del tirón, pero Kate Mosse lo desmintió argumentando que su investigación, y la documentación sobre los temas abordados (cátaros, cruzados, la lengua de Oc,…), la llevaba gestando desde bastantes años antes. “El laberinto” se puede catalogar como una lectura ligera, entretenida, y por momentos apasionante.

Una respuesta a “El laberinto”. Kate Mosse

  1. Eloy Villaverde Serrano dice:

    TEMAS COMO ÉSTE SON APASIONANTES, AYUDAN A ENTENDER MEJOR LA HISTORIA NEGRA DE LA IGLESIA CATOLICA Y ADYACENTES.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: