La cultura de bar y la transversalidad

El concepto transversal o transversalidad es un calificativo que designa a todo aquello que atraviese, que corte algo por alguna de sus secciones o campos. Una idea que procede de las ciencias exactas. Por ejemplo, en la geometría cuando hablamos de una línea o de un elemento geométrico que se cruza con otro y lo divide en varias partes. La idea de transversalidad sin-titulo-1se ha extendido de tal manera que en la vida real se utiliza para casi todo. Ha pasado a ser aplicada en los más diversos órdenes: desde el científico donde proviene hasta lo más práctico de nuestro ámbito cotidiano.

Uno de los problemas con este tipo de conceptos, si se convierten en ‘universales’, es cuando llegan al campo de la política. Sobre todo si se transforman en corrientes ideológicas que solo buscan fines electorales. Palabras o frases que algunos partidos convierten en su ‘maná’, que suenan muy bien, pero que en muchas ocasiones están vacías de contenido. Son proyectos que trascienden la división entre derecha e izquierda apostando por una nueva ideología que intenta no vincularse con ideas preconcebidas. Movimientos que en su plataforma reivindicativa incorporan tendencias de ambos lados del espectro político tradicional y que dicen defender lo que es más beneficioso para la sociedad sin importar el origen ideológico de sus propuestas.

En la política actual está de moda decir… “¡nosotros somos transversales!” En especial por aquellos partidos que se autodenominan ‘nuevos’ y que, últimamente, conseguidos parte de sus objetivos cada vez se parecen más… a los ‘clásicos’. Casi todos los expertos coinciden arriba-y-abajo-01en que la transversalidad la mayoría de las veces es beneficiosa,… excepto cuando se transforma en ideología. Bastantes ‘politólogos’ la están criticando con dureza al darse cuenta que, transcurrido un tiempo y sus propias contradicciones, en ocasiones solo se trata de una estrategia para atrapar votos a costa de difuminar su verdadero posicionamiento ideológico. Para ello suelen ampararse en el atractivo slogan: “¡De esa manera se toman las propuestas más beneficiosas para la sociedad y los ciudadanos de uno y otro lado del espectro ‘clásico’!” El problema se presenta cuando al enfrentarse con la dura realidad no las pueden llevar a la práctica.

Sin embargo hay que decir que, bajo un punto de vista neutral, la transversalidad tiene amplia aceptación cuando se reivindican aspectos concretos sin que las medidas necesarias para llevarlos a la práctica tengan por qué atribuirse a nadie en particular. Como por ejemplo el ecologismo. Y aún así, todavía existen partidos políticos que, en base a su populismo y a costa de ganar votos, lo siguen incluyendo como uno de los ejes de su programa. Esta estrategia puede resultar útil electoralmente a corto plazo, pero parece complicado recurrir a ella de continuo porque al final el tiempo siempre pone a cada uno en su sitio. Está demostrado.

Por fortuna, todavía quedan ámbitos de nuestra vida cotidiana en los que se da la transversalidad sin ningún tipo de ‘interferencia’. Uno sin duda es la ‘cultura de bar’, referencia por antonomasia en la sociedad de nuestro país. ¡El bar es el lugar de encuentro que mejor representa la transversalidad! Allí se puede hablar de todo y con todos sin necesidad de sacar a relucir diferencias insalvables. Un sitio de contraste de opiniones en pro de la diversidad que tanto bien hace a la amistad y también a la cultura.

sidreria-marcelino-01Sidrería Marcelino en Oviedo.

Los bares representan un punto de encuentro para personas de toda clase y condición, un espacio para quedar, desconectar, comer o beber, leer la prensa, ver la televisión, jugar a las cartas,… hasta para conectarse a Internet. Los hay por todas partes y tendencias. No es un tópico. España es uno de los países con más bares por habitante donde persiste un enorme aprecio por su cultura. Hay quien dice, con mucha razón, que los españoles son muy sociables. Expertos en sociología afirman que la densidad de bares es uno de sus indicativos. Manuel Delgado, doctor en Antropología y licenciado en Historia del Arte, con trabajos reconocidos sobre la construcción de identidades colectivas en contextos urbanos, señala: “Cuantos más bares, más vida social; cuanto más vida social, más bares”. Es de los que reivindica la vida urbana, la calle, como objeto de investigación científica. Piensa que el espacio público es un lugar de encuentro. Sitios en que uno se topa con gente desconocida, donde puede ocurrir cualquier cosa en cualquier momento. Opina que: “La calle funciona como un sistema social, que nos da claves fundamentales para entender el funcionamiento global”. Un especialista en temas urbanos como él cree que los lugares donde no hay bares son lo más parecido a “determinados complejos en los que la gente suele salir poco y la actividad se limita a espacios cerrados al exterior” con todo lo que conlleva de carencia de vida social.

Solo o acompañado, la ‘vida’ en los bares adquiere formas de todos los colores. Desde pasar un rato para tomarse un café, a quedar con los amigos o conocidos para hablar de lo que se tercie. La tertulia de bar es un buen ejemplo de transversalidad. Suele ser espontánea y diaria para regocijo de todos los presentes. Y aunque se procuran evitar, los temas ideológicos ni se eluden ni suelen pasar a mayores. Con gentes de todo tipo, personas que llegan una detrás de otra o a veces en oleadas, cada una con su tema, ¡el bar representa muy bien la transversalidad real! De estratos sociales muy diferentes, si se pone un poco de atención se pueden escuchar opiniones distintas que se suelen respetar, aunque en ocasiones sean objeto de acalorados debates. Muchas veces enconados. El bar es un lugar para ‘ponerse al día’, de darse cuenta de lo que le interesa a la gente.

bar-04Bar-Cafetería Romero (“El Romero”) en Lodosa.

Además de su función lúdica, muchos bares han estado vinculados al mundo cultural y creativo. Grandes figuras de la literatura encontraron inspiración en ellos. Como Ernest Hemingway, premio Nobel de Literatura, que pasaba sus horas en el Café Iruña de Pamplona. También fueron famosas sus tertulias como la del Café Pombo, cercano a la Puerta del Sol de Madrid, celebrada cada sábado por el conocido escritor Ramón Gómez de la Serna con sus famosas greguerías, textos breves de una frase en una sola línea que expresan de forma aguda y original pensamientos de todo tipo. O la del Café Gijón, en Recoletos, formada en sus inicios por escritores y artistas de la posguerra civil española. Se puede decir que las tertulias literarias marcaron la primera mitad del siglo XX en muchos bares de España.

Los bares se parecen mucho a los foros de opinión. Espacios de encuentro y convivencia abiertos a todo tipo de clientes. “La densidad de bares indica la sociabilidad de una ciudad” señala el antropólogo Manuel Delgado. Con una clientela fija que en muchos casos supera el 80 %, los camareros son casi como alguien más de la familia. Se les llama por su nombre. Igual que a un amigo. De ahí la confianza mutua.  A diferencia de otros países, en España los bares son el reflejo de un estilo de vida sobre todo familiar y social. Lugares donde uno se siente como en casa sin estarlo. Allí conocemos a otras gentes, nos reunimos con los amigos, con la familia, reímos nuestras anécdotas, nos divertimos,… Son también el punto de partida de cualquier noche de fiesta: “Quedamos en el bar…y luego ya veremos lo que hacemos”. “Salir de bares” es algo que nunca sabes ni como ni a qué hora puede terminar.   La cultura del bar en realidad no es más que el reflejo de una sociedad transversal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: