Canciones con historia: “I just called to say I love you”. Stevie Wonder

Stevie Wonder, gran cantante y mejor compositor, cultivó los más variados estilos en especial el soul, el funk y el rhyhm and blues. Para muchos fue, y sigue siendo, su ídolo musical. Entre otros el presidente estadounidense Barack Obama, fan declarado, quien en unas declaraciones a la revista Rolling Stone afirmaba que, con Bob Dylan y Bruce Springsteen, era uno de sus héroes musicales. La canción que hoy traemos aquí, “I just called to say I love you” (1984) (‘Sólo llamé i-just-called-to-say-i-love-you-01para decirte que te amo), es sin duda uno de sus temas más comerciales. Nº 1 en las listas de éxito de todo el mundo, al principio fue muy atacado por la crítica por utilizar algunos instrumentos electrónicos tan distintos de los sintetizadores ‘clásicos’ de los años 60 y 70. Para muchos, en contraposición a sus esmeradas producciones de trabajos anteriores, era demasiado complaciente. Sin embargo, al poco tiempo, ya acostumbrados a sus continuas innovaciones, todos empezaron a disfrutar de la simple melodía de esta hermosa balada con ritmos de midtempo.

“I just called to say I love you” es uno de las canciones más sentimentales de Stevie Wonder. Cuenta como una persona no precisa de una fecha concreta para recordar o confesar el amor que siente. Tan solo necesita recorrer los momentos especiales. Todos son importantes. Sabe que las palabras son viejas como el tiempo, pero siempre renacen en su vida como nuevas. Por eso, cuando canta desde lo más hondo, quiere que su amor lo sepa. Contra la opinión de los ‘entendidos’ logró un tremendo éxito de ventas a lo que contribuyó en gran medida su aparición por primera vez en la exitosa película ‘La mujer de rojo’. Fue todo un detonante. Llegó a lo más alto de las listas, donde permaneció durante semanas, y conquistó un Globo de Oro y un Oscar a la mejor canción original.

“I just called to say I love you”
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Stevie Wonder cantando en directo “I just called to say I love you” en Londres, 1995.

Stevie Wonder (nacido Stevland Hardaway Judkins, Míchigan, 1950), es un cantante, compositor y productor de grandes éxitos musicales como lo prueban los 25 premios Grammy recibidos a lo largo de su carrera. Ciego desde la infancia es uno de los artistas más reconocidos con más de 100 millones de discos vendidos. Desde muy pequeño aprendió a tocar los más variados instrumentos, destacando con el piano, la batería, el bajo y la armónica. Siempre con la discográfica Motown, su época más gloriosa fue la década de 1970. Un periodo muy rico en creatividad y premios para un Stevie auténtico precursor en el empleo de sintetizadores. Es difícil decidirse por solo un tema de su larga trayectoria, aunque quizás sea ‘Superstition’ el que le encumbró a la fama en 1972 de forma definitiva. Fue también el año que firmó un contrato millonario con su discográfica y consiguió que se le diese un grado de libertad creativa poco imaginable en una firma como la Motowv, muy férrea siempre en sus planteamientos y objetivos. Su primer álbum grabado bajo esa política fue ‘Music of my Mind’ en el que se responsabiliza por primera vez en la grabación de todos los instrumentos del disco, además de los trabajos de producción, composición y arreglos. Fue el primero de cinco álbumes consecutivos que conforman su llamado período ‘clásico’ continuando con los experimentos en los sintetizadores que había iniciado con tan solo 21 años en su álbum ‘Where I’m Coming From’.

No es propósito de este post realizar un repaso por su larga (uno sus últimos trabajos fue el single ‘Faith’, 2016, para la banda sonora de la película de animación ‘Sing’), fecunda y espléndida carrera musical. Prolífico compositor, su importancia bien merece un capítulo aparte. Sin embargo si conviene resaltar su pasión por los sintetizadores, ese innovador instrumento electrónico que genera señales eléctricas convertidas luego en sonidos musicales. Con ellos, no solo se pueden imitar otros instrumentos, sino incluso crear timbres nuevos. Ejecutados normalmente mediante un teclado, se pueden controlar con diversos tipos de dispositivos de entrada, incluyendo secuenciadores, sintetizadores de guitarra, instrumentos electrónicos de viento y baterías electrónicas.

stevie-wonder-y-ray-kurzweil-02Stevie Wonder con Ray Kurzweil, a la izquierda, creador del sintetizador Kurzweil.

Tras aprender de niño a utilizar la máquina para leer libros en voz alta a los ciegos, Stevie Woonder pronto empezó a admirar a Ray Kurzweil, más tarde uno de sus ídolos, que había desarrollado un escáner para ordenador y un sintetizador texto-a-voz que, combinados, integraron la primera máquina lectora de documentos impresos para ciegos. Interesado en el el invento, ambos entablaron una gran amistad que llevó a Kurzweil a realizar investigaciones en el campo de la música generada por ordenador. Un buen día Stevie le invitó a su casa de Los Ángeles para contarle su sueño: “Un sintetizador de teclado que reprodujera fielmente los sonidos del piano y demás instrumentos de una orquesta”. Kurzweil aceptó el reto y en un año fabricó el prototipo del Kurzweil 250 (K250), un sintetizador digital capaz de reproducir el sonido de un centenar de instrumentos, desde un piano de cola, pasando por un cuarteto de cuerda, un toque de trompeta,… hasta una orquesta completa. El propio Kurzweil definía sus cualidades como: “Reúne la posibilidad de control artístico que proporcionan los instrumentos electrónicos junto a la riqueza y complejidad de los instrumentos acústicos. También va a permitir desarrollar nuevos tipos de música o instrumentos desconocidos cuyos sonidos tienen la misma calidad que los acústicos”.

El reto que Stevie Wonder le propuso a Ray Kurzweil aquella tarde de 1982 era muy simple y la vez complicado por la innovación, y consiguiente ‘revolución’, que suponía en la música: ¿Se podría simular, y utilizar de forma fiel, el sonido de cualquier instrumento acústico con la flexibilidad y potencia que pudiera proporcionar un ordenador? En su intento por dirigirse a un espectro de público más amplio, coincidió con una etapa de su carrera que pasaba por cierta sequía creativa. Y dicho y hecho, Ray se puso de lleno a la tarea fundando su empresa Kurzweil Music Systems, lanzando en 1984 el sintetizador Kurzweil 250, el primer instrumento por ordenador que reproducía de forma realista el sonido de los instrumentos de una orquesta. Fue tal el éxito alcanzado que cuando se realizaron los tests con músicos profesionales, éstos se mostraron incapaces de diferenciar el sonido emitido por el sintetizador del producido por el instrumento real.

Pocos instrumentistas múltiples se han dado en la música con la capacidad y calidad de Stevie Wonder. Un cantante y compositor que siempre se involucró en temas tan controvertidos como las drogas, los derechos civiles, la dura vida urbana o la espiritualidad. Con un soul muy influenciado por su ídolo Ray Charles, ciego como él, no tardó en ser aceptado por la mayoría de la crítica. Con “I just called to say I love you” , editada 1984 en la banda sonora (soundtrack) de la película “The woman in red” (‘La mujer de rojo’) protagonizada por la espectacular Kelly LeBrock, consiguió un bella canción con la esencia musical de los años 80 y el uso de sintetizadores del Wonder ‘clásico’ y a la vez experimental de siempre. Además de una hermosa y simple balada, se puede decir que “I just called to say I love you” marcó un éxito en todo el mundo.


Escenas de la película ‘La mujer de rojo’ con la canción de Stevie Wonder, “I just called to say I love you”, sonando de fondo.

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