Canciones con historia: “Apache”. The Shadows

No solo es el recuerdo de una canción, “Apache”, sino también de un grupo, The Shadows, quizás la mejor banda instrumental de los años 60. Un sonido de guitarra metálico, claro, brillante y reconocible desde los primeros acordes era su seña de identidad. Con seguridad ha sido “Apache”, editado en 1960, el mayor éxito de su extensa discografía. Una canción escrita por Jerry Lordan inspirada en la película del mismo nombre y protagonizada por el gran actor Burt Lancaster en su papel del guerrero apache Massai.

La historia de “Apache” es cuando menos curiosa. A Lordan no le acababa de convencer la primera grabación que había hecho el excelente guitarrista Bert Weedon y durante una gira en la que actuaba de telonero de The Shadows, les propuso registrarla tras interpretarla con un ukelele, el instrumento clásico de las populares canciones hawaianas. Entendía que iba a la perfección con su estilo.

Después de aceptar el ofrecimiento de Lordan, mientras estaban con los arreglos ocurrió otro hecho singular. El cantante y guitarrista Joe Brown no había quedado muy satisfecho con la compra de una guitarra italiana con cámara de eco para mejorar los efectos de sonido. Hank Marvin, guitarra solista y alma mater de The Shadows, consiguió que se la diese y empezó a experimentar acoplándole el vibrato de su eléctrica Fender Stratocaster. Lo que “salió” de su espíritu creativo es de todos conocido: el sonido “Apache”, una auténtica revolución musical. Un sonido con cierto acento a western, al que unió el bajo “envolvente” de Jet Harris, con Bruce Welch a la guitarra rítmica, Tony Meehan, el batería, que hizo la percusión, y Cliff Richard, que no quiso que apareciese su nombre, tocando una especie de tambor chino que daba el toque de música india de los primeros y últimos compases. Así nació “Apache”, como otras canciones famosas: casi por casualidad.

La grabación se realizó en los famosos estudios de Abbey Road en Londres, propiedad de la discográfica EMI, donde también lo hicieron grandes grupos como The Beatles, Pink Floyd y Dire Straits, entre otros. Aún queda en el lejano recuerdo la famosa portada de un disco de The Beatles donde sus cuatro componentes (John, Paul, George y Ringo) cruzan en fila india un paso de peatones para ir a los estudios de Abbey Road.  Al margen de su excelente trabajo como grupo acompañante de Cliff Richard, el “Elvis” británico, uno de los mejores cantantes de la época, fue “Apache” la canción que les lanzó a la fama como banda instrumental. En apenas dos meses alcanzaba el nº 1 en el Reino Unido.


Versión original de “Apache” interpretada por The Shadows en el año 1960

Con el tiempo se extendió la versión equivocada de que The Shadows era un grupo que tocaba ocasionalmente con Cliff Richard. La realidad no es así, sino que Hank Marvin, Bruce Welch, Jet Harris y Tony Meehan, su cuarteto más clásico, se fueron incorporando de forma gradual a la banda de Cliff hasta que al final éste se quedó como único miembro del conjunto original. La historia cierta es como sigue. Un día en el Soho sucedieron una serie de acontecimientos imprevistos: John Foster, manager de Cliff, buscaba un nuevo guitarrista y había acudido a un club, lugar de reunión de muchos músicos, en busca de Tony Sheridan (que más tarde grabó con los primeros The Beatles en Hamburgo). Al no encontrarlo, y no poder esperar, le hablaron de un brillante guitarrista que no era otro que Hank Marvin. Así fue como Hank entró de guitarra solista, no sin antes poner como condición ir acompañado de su amigo Bruce Welch con el que formaba conjunto. Marvin y Welch, amigos desde la infancia en Newcastle donde acudían juntos al mismo colegio, eran fieles seguidores del sonido del rock and roll americano, en especial de Buddy Holly, y en su adolescencia, antes de trasladarse a Londres, habían formado su propio grupo musical. Corría el año 1958 cuando ambos pasaron a formar parte de Cliff Richard y The Drifters, su nombre original, aunque enseguida lo cambiaron por The Shadows para evitar cualquier confusión con el famoso grupo estadounidense del mismo nombre. Fue poco después cuando Hank, a través de Cliff, se hizo con el modelo de guitarra que le haría famoso: una Fender Stratocaster roja, la primera que se vio en Gran Bretaña según consta. The Shadows siguieron trabajando con Cliff pero a partir de 1959, año en el que ya se habían incorporado como nuevos miembros Jet Harris y Tony Mehan, comenzaron a grabar también como grupo independiente.

The Shadows con Cliff Richard a la derecha y Hank Marvin, con gafas, al inicio de su carrera

Cliff Richard y The Shadows se adueñaron de las listas de éxitos durante el periodo 1960-63 y se mantuvieron como la banda más importante de Gran Bretaña hasta la llegada de The Beatles. A “Apache” le siguieron otros cuatro números uno: “Kon Tiki” (1961), “Wonderful Land” (1962), “Dance On” (1962), y “Foot Tapper” (1963), además de grandes canciones como “Man of mystery”, “FBI”, “The Savage” o “Midnight”. Realizaron una gira por Estados Unidos con relativo éxito. Su compañía discográfica no puso suficiente empeño en la distribución de los álbumes, perdiendo oportunidades como la aparición televisiva en el programa de Ed Sullivan (uno de los de más audiencia) que en esta ocasión no ayudó mucho. En cierta manera la gran explosión de The Beatles provocó el inicio de su declive y su posterior separación en el año 1968.

Años más tarde, Hank Marvin logró reunir de nuevo al grupo en una etapa en la que buscaron más la satisfacción personal que el éxito comercial. Aún así, gracias a Hank, un verdadero genio de la guitarra, todavía “colaron” en las listas excelentes versiones de los grandes temas del momento. De la importancia de The Shadows basta recordar el álbum homenaje publicado en 1996 bajo el título Twang!: a Tribute to Hank Marvin & The Shadows, en el que intervinieron figuras de la talla de Brian May, Mark Knopfler o Neil Young, entre otros. Durante los 90 siguieron sus carreras artísticas y empresariales por separado, para unirse de nuevo en el año 2004 en una gira de despedida que, por suerte, no fue tal pues cuatro años más tarde se juntan otra vez para respaldar a Cliff Richard en el 50 aniversario de su carrera musical.

The Shadows, con su imagen de calma relajada sobre el escenario, vestimenta elegante y con sus rítmicos pasos: uno adelante, a un lado y al otro, todo perfectamente ensayado, fueron imitados en sus inicios por muchos de los grandes grupos de los años 60 y 70. Solían amenizar sus conciertos en directo con varias coreografías, entre las que destacaba el famoso “paseo” Shadow. Incluso The Beatles les dedicaron una canción en 1961, un instrumental, “Cry for a Shadow”. En esa época tocaban en bares de poca monta de Hamburgo, y cada día solían estrenar un repertorio mezcla de los clásicos del rock del momento. Mientras afinaban sus guitarras alguien le preguntó a George Harrison si conocían los acordes del nuevo hit “Apache” de The Shadows. De pronto se puso a improvisar hasta dar con una melodía, que luego arregló Lennon, a la que llamaron “Beatles Bop”, y más tarde “Cry for a Shadow”. En 1987, Harrison hablando sobre su fanatismo por The Shadows decía: “En Hamburgo teníamos que tocar varias horas, y eso nos llevó a incluir a “Apache” en nuestro repertorio. Un día, mientras ensayábamos le cambiamos los acordes y surgió esta melodía divertida. La arreglamos y la empezamos a tocar en las actuaciones”.

Nadie duda que el gran éxito de “Apache” se debe al espléndido sonido de la guitarra de Hank Marvin, fuente de inspiración de grandes grupos como Eric Clapton, Pink Floyd, o los españoles Los Pekenikes y Los Relámpagos. Mark Knopfler. Mike Olfield y Pete Townshend comenzaron su carrera imitando a The Shadows. A pesar de que el grupo nunca fue muy conocido en los Estados Unidos, también Frank Zappa lo cita como principal influencia en su primer álbum “Mothers of Invention”, y Carlos Santana en sus primeros años usaba el apodo de “Apache”, una de las primeras canciones que había aprendido a tocar.  Hank Marvin no solo era un virtuoso sino un creador de sonido. Era el hombre tranquilo, pulcra vestimenta, con grandes gafas, una especie de “anti-héroe, sobre todo para aquellos que creen que para ser una figura del rock se debe tener un aspecto llamativo y un comportamiento estrambótico.


The Shadows en directo durante una actuación en su gira del año 2003

Una de las características de la música de The Shadows es que no tiene fecha de caducidad. Si se quiere entender el avance de la música, “Apache” es un clásico obligatorio. Un auténtico icono del rock instrumental, una pieza única de su historia.

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