“¡Viva la gente!”. Viva la gente (Up with People)

febrero 17, 2018

Más que por la canción en sí o el propio grupo, traemos a “¡Viva la gente!” (‘Up with People’) por la gran popularidad que alcanzó en la España de los 60. Un tema que también daba nombre a un conjunto de jóvenes siempre coreados de forma entusiasta que llenaban teatros y plazas a lo largo y ancho de nuestro país. Bien peinados, con su clásica y colorida vestimenta, pulcros, eran la viva imagen del orden establecido, algo alejada de una gran parte de la juventud más alineada entonces con el rock, el pop y la música ye-ye en pleno apogeo. ¡Viva la gente!” era su tema emblemático. Con sus llamativas estrofas (“Esta mañana de paseo, con la gente me encontré. Al lechero, al cartero, y al policía saludé. Detrás de cada ventana y puerta reconocí, a mucha gente que antes ni siquiera la vi. ¡Viva la gente!, la hay donde quiera que vas, viva la gente, es la que nos gusta más. Con más gente a favor de gente en cada pueblo y nación, habría menos gente difícil y más gente con corazón”) proponían, junto a canciones como ‘¿De qué color es la piel de Dios?’, mensajes de paz y fraternidad a una sociedad inmersa en un proceso de grandes cambios.

¡Viva la gente!


‘Up the People’ en el Palacio de Deportes de Madrid (imágenes del NODO 05/05/1969 y 05/11/1973) cantando un popurri de canciones entre las que está “¡Viva la gente!”.

Viva la Gente (Up with People) eran la imagen alegre de un movimiento musical lanzado en EEUU en el año 1965 con el propósito de concienciar a la comunidad sobre la situación del mundo y un objetivo principal: modificar la actitud y forma de pensar de las personas para mejorar y cambiar. En la actualidad sigue siendo una organización educativa enfocada al mundo juvenil que trabaja para romper las barreras culturales a través la música y el servicio voluntario. Su sede está en Denver (Colorado, EEUU) con centros en Bélgica y Méjico. Sus raíces emanan de los programas ‘Sing Out‘ de mediados de los años 60 de Moral Re-Armament (MRA), un movimiento moral y espiritual internacional desarrollado en 1938 a partir del Grupo de Oxford del Dr. Frank Buchman (Pennsylvania, EEUU, 1878-1961). Desde sus primeros años de existencia, para presentar su mensaje, que estaba basado en cuatro principios: “amor, honestidad, pureza y altruismo”, las actuaciones de Viva la Gente iban acompañadas de un espectáculo musical. Criticados a menudo por estar algo anticuados, y no en contacto con la cultura popular moderna, se fueron diluyendo poco a poco en las siguientes décadas hasta que en los años 90 sus organizadores deciden cambiar a representaciones más en consonancia con la sociedad real. Entre sus ex alumnos encuentran figuras que destacaron más tarde en diferentes ámbitos de la cultura como la actriz Glenn Close, quien formó parte del grupo en los años 60 y apareció en la portada de su single “The World is Your Hometown”. Sin embargo, Close tiene pocos recuerdos positivos de esa etapa y señala a MRA como una especie de ‘culto’.

Grupo ¡Viva la gente! (‘Up with People’) durante una de sus actuaciones.

Cada grupo de ‘Up with People’, pues había varios, integrado por jóvenes de distintas nacionalidades, después de entrenarse en Denver, viajaba durante un semestre por diversas comunidades de dos o tres continentes. Durante la semana que pasaban en cada una, al tiempo que actuaban en su espectáculo musical, solían convivir con una familia local, participando en sus proyectos y aprendiendo su cultura en talleres educativos. El film “Smile ‘Til It Hurts: The Up with People Story” (‘Sonreír hasta que duela. La historia de ‘Up with People’) estrenado en el año 2009 documenta desde sus orígenes el relato no oficial de la organización dentro de Rearmamento Moral (MRA) y los grupos de Sing-Out, sus años más exitosos hasta la década de los 80, y su posterior declive. En la película, dirigida por Lee Storey, casada con el antiguo alumno William Storey, se afirma que ‘Up the People’ estaba financiada por entidades corporativas como General Motors, Kodak o Exxon con la intención de contrarrestar la cultura hippie. Aparte de críticas de tipo político y religioso en las que no vamos a entrar, sin embargo las distintas reseñas señalan que, si bien es un fuerte ataque a la organización y sus dirigentes, muestra un digno respeto por quienes participaron y demostraron sus buenas intenciones.

En sus inicios “Up with People” se presentaba como una “entidad internacional educativa sin animo de lucro” y una “fuerza positiva” que se ofrecía a la juventud estadounidense desencantada. Al encarnar el sueño de una sociedad reconciliada, festiva, multirracial, pronto se hicieron muy populares, en especial entre sus medios dirigentes. Potenciados por algunas cadenas televisivas, este grupo de jóvenes incluso llegaron a animar reuniones en la Casa Blanca y actuar en varias finales de la famosa Super Bowl. El gobierno del presidente Richard Nixon fue uno de sus grandes valedores. Pero también hay que decir que su imagen tan pulcra y cándida ha sido satirizada por programas tan conocidos como “South Park” o “Los Simpsons”.

Actuación del grupo ¡Viva la Gente!, con su coreografía y pantalones de campana, en la Herradura, en Oviedo (1973).

‘Up with People’ alcanzó un éxito notable en sus giras por España con un público totalmente entregado a sus canciones, visitando Madrid (1969) y otras muchas ciudades como Oviedo (1973) donde actuaron en el Teatro Campoamor (recital al que asistimos). Aquel grupo de de jóvenes en sus representaciones se presentaban siempre con su ropa colorida, bien peinados, y subían a escena con esta introducción por bandera: “¡Cantar alto y fuerte! ¡Esta alegre canción! ¡Allí donde se unen los caminos!” (‘Sing Out! The Happy Song! Where te roads come together!) para a continuación comenzar a entonar sus estrofas convincentes como las de “¡Viva la gente!”, su canción más popular.

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“Un mundo sin fin”. Ken Follet

febrero 6, 2018

Novela espléndida. Ese es el adjetivo. Continuación de “Los pilares de la Tierra” sigue su línea ascendente. Muy bien documentada con descripciones magníficas como las batallas entre ingleses y franceses, nos sumerge en una época donde la historia y ficción de los personajes es apasionante. Engancha desde el inicio. No tiene desperdicio de principio al final.

Sinopsis
Desde la publicación de ‘Los pilares de la Tierra’ en 1989 millones de lectores de Ken Follet a lo largo de todo el mundo han esperado ansiosamente este libro. El momento ha llegado.

“Un mundo sin fin” está ambientado en la misma ciudad de Kingsbridge, dos siglos después de la construcción de su majestuoso templo gótico. La catedral y el priorato vuelven a formar la base de esta magnífica historia de amor y de odio, de ambición y de venganza, con el fondo amenazador de la Peste Negra que aniquiló a la mitad de la población europea.

Intriga, asesinatos, hambruna, plagas y guerras. Un retrato admirable del mundo medieval y una novela extraordinaria que aporta una nueva dimensión a la ficción histórica.

Ken Follet nació en Cardiff (Gales) en 1948. A los diez años se mudó con su familia a Londres. Licenciado en filosofía por la University College de Londres, trabajó como periodista en el South Wales Echo de Cardiff y el Evening News de Londres. Durante sus años de reportero comienza a escribir obras de ficción. Tras diez libros publicados con seudónimo, alcanza su primer triunfo importante en 1978 con ‘El ojo de la aguja’’, premio Edgard Allan Poe para escritores de misterio. Es a partir de entonces cuando inicia su larga carrera de éxitos internacionales, primero como autor de novelas de espionaje hasta adentrarse en el campo de la novela histórica con “Los pilares de la Tierra”, su primer gran best seller internacional. Entre sus obras más destacadas merece la pena citar: ‘La clave está en Rebeca’ (1980), ambientada en la II Guerra Mundial, ‘El hombre de San Petersburgo’ (1982), ‘Las alas del águila’ (1983), ‘El Valle de los leones’ (1986), ‘El escándalo Modigliani’ (1988), ‘Los pilares de la Tierra’ (1989), ‘Un mundo sin fin’ (2007) y la trilogía ‘The Century’, integrada por ‘La caída de los gigantes’ ( 2010), ‘El invierno del mundo’ (2012) y ‘El umbral de la eternidad’ (2014), a la que dedicaremos un próximo post y cuyos protagonistas pasarán por las vicisitudes de las dos guerras mundiales. En la actualidad vive con su esposa Bárbara en una vieja rectoría de Hertfordshire.

En una entrevista concedida al diario ‘El País’ en el año 2008, poco después de la publicación de “Un mundo sin fin”, habla sobre su libro y diferentes aspectos de su vida y obra. Por su interés, entresacamos algunos de los párrafos más interesantes:

Usted escribió diez libros con seudónimo que no tuvieron precisamente éxito antes de ‘El ojo de la aguja’ en 1978. ¿Qué recuerda de aquella época?
“Trabajaba como periodista para el periódico londinense The Evening News, cuando se me rompió el coche. La reparación me costaba 200 libras. Nos habíamos trasladado a Londres, acababa de nacer mi hija, teníamos una casa grande y una gran hipoteca. ¡Y no tenía dinero para reparar el coche! Estaba en el taller, no lo podía mover de allí, y fui al banco para pedir un préstamo, pero me lo denegaron. No sabía qué hacer. Uno de los periodistas de The Evening News había escrito un thriller que publicó, y obtuvo del editor doscientas libras, justo la cantidad de dinero que necesitaba. Por lo que le dije a mi primera mujer, Mary: ‘Ya sé cómo vamos a recuperar el coche, voy a escribir un thriller”. Lo escribí rápidamente, se lo envié al editor y obtuve las doscientas libras para el coche. No era un libro muy bueno, pero pensé: ‘Si trabajo duro, la próxima vez podría ser mejor’.

Era por entonces un escritor en la oscuridad. Solía ir a las librerías, y en el escaparate encontraba enormes pilas de libros de Frederick Forsyth o Sidney Sheldon. Y en la parte trasera, un par de copias de mis libros. Y solía preguntarme el motivo. Hay muchos autores que culpan a sus editores de que sus libros no vendan por no promocionarlos lo suficiente. Yo nunca hice esto. Siempre asumí que era por mi culpa. Pasé muchos años pensando sobre lo que tenían esas historias que las hacían tan excitantes como para que la gente las comprara. Empleé mucho tiempo en averiguar cómo escribir historias así.

Hasta que escribí ‘El ojo de la aguja’. Sabía que era algo mucho mejor que lo que había hecho con anterioridad. Había mejorado realmente mi trabajo, pero nunca imaginé lo popular que llegaría a ser. No soñaba que, treinta años después, el libro seguiría vendiéndose en todo el mundo. Pero sí tenía el convencimiento de que sería un éxito. Fue un punto de inflexión en mi carrera. Tenía un agente americano, alguien muy inteligente que sabía de historias de ficción. Aprendí mucho de él sobre el trabajo que yo hacía, me contaba su opinión sobre lo que tenía que cambiar, fue bastante importante. Vendió la historia a una editorial americana por 20.000 dólares, y realmente fue estupendo, con eso podía vivir dos años. En aquellos días, los editores de tapa dura y de bolsillo funcionaban por separado, no eran los mismos. Los de tapa dura fueron los que compraron mi libro y después pujaron para comprar los derechos de bolsillo. La subasta se cerró en 800.000 dólares. Mi editor de tapa dura tenía una parte de ello, pero finalmente me quedé con medio millón. Mi vida cambió de inmediato.

Catedral de Santa María de Vitoria, templo gótico de tres naves, crucero y presbiterio rodeado de girola con tres capillas adyacentes, en cuyo deterioro se inspiró Ken Follet para describir los problemas de estabilidad de su catedral de Kingsbrigde en “Un mundo sin fin”.

¿Qué es más importante, los personajes o la historia?
La historia. Algunos escritores piensan en dos o tres personajes, los juntan y luego crean una historia que crece a su alrededor. Yo pienso en la historia, en hechos dramáticos y excitantes que puedan ocurrir, y entonces me pregunto qué tipo de personas pueden llevarlos a cabo. Muchos escritores ponen el énfasis en los personajes, y yo lo hago en la trama.

Y la trama de ‘Un mundo sin fin’ relata a través de más de 1.100 páginas vidas y destinos de cinco personajes en Kingsbridge en el siglo XII, doscientos años después de ”Pilares’ (‘Los pilares de la Tierra’): Godwyn, el prior del pueblo y malvado confabulador; Merthin, el arquitecto, que se enfrenta al desafío de construir un puente para que el pueblo no muera comercialmente y luego edificará la torre más alta de Inglaterra; su hermano Ralph, proscrito, violador y asesino que alcanzará la nobleza; Caris, la novia de Merthin, todo un carácter feminista en el medievo que será juzgada por bruja gracias a Godwyn y finalmente buscará refugio en el convento, y Gwenda, una muchacha pobre que se gana la vida como ladrona, que persigue un amor imposible y que sufrirá todo tipo de ultrajes, llevando una vida de miseria. Sus romances, ambiciones de poder y episodios sexuales se entrecruzarán en una tela de araña típica de un culebrón televisivo moderno, aderezado con lecciones sobre la arquitectura y logradas descripciones de batallas entre ingleses y franceses. El libro se ha colocado en las listas de best sellers de medio mundo. Pero no fue incluido entre las diez mejores novelas de 2007 que elaboran los críticos de publicaciones tan prestigiosas como Kirkus Review o The New York Times.

¿Por qué en la novela hay tanto sexo? Prácticamente se puede encontrar cada treinta páginas, y de todas clases…
Sé a lo que se refiere (Follett no puede evitar unas carcajadas). Hay relaciones entre gays, heterosexuales… bueno… el sexo es algo que nos impulsa. La vida es así. La gente hace cosas, hace el amor, actos de lujuria, es vanidosa… todas estas clases de emociones son parte de nuestra vida. ‘Un mundo sin fin’ es el tipo de libro que cubre todos los aspectos de la vida de una sociedad entera, por lo que sería un error dejar el sexo fuera.

En este libro no hay una catedral como eje central. Sin embargo, usted asegura que se ha inspirado en las obras de restauración de la catedral de Santa María en Vitoria.
Las catedrales siempre inspiran. Santa María es especial, ya que puedes ver bajo el suelo y detrás de los muros. Tiene un detalle que he usado en ‘Un mundo sin fin’. En la novela, la torre de la catedral se está desmoronando, lo que resulta un misterio. Y la razón es la misma que hay detrás de las grietas de esta catedral, y tiene que ver con el material de los cimientos, que se desgasta con los años y se convierte en una clase de polvo que fluye como el agua, por lo que no hay soporte subterráneo, los pilares.

Cartel anunciador de la miniserie ‘Un mundo sin fin’ producida por Ridley Scott, basada en la obra de Ken Follet.

Esta detallada explicación de Follet seguro que ayudará al lector a una mejor comprensión de su obra. En su Web oficial también señala: “Desde que fue publicada ‘Los pilares de la Tierra’, los lectores han estado solicitándome que escribiese una secuela, algo que me ponía muy nervioso. Sin embargo, al final me lancé y escribí ‘Un mundo sin fin’. No podía escribir otro libro sobre la construcción de una catedral porque sería el mismo libro. Y tampoco podía escribir otra historia acerca de los mismos personajes porque al final de ‘Pilares’ todos son muy viejos o han muerto. Por ello, ‘Un mundo sin fin’ tiene lugar en la misma ciudad, Kingsbridge y los personajes son descendientes de los de ‘Pilares’ pero dos siglos después”. Solo queda añadir que “Un mundo sin fin”, para algunos inferior a su primera parte “Los pilares de la Tierra”, está considerada en general como una novela histórica importante. Una obra que dedica bastante menos tiempo en describir los detalles de la construcción de las grandes catedrales y profundiza más en el carácter de los personajes y el funcionamiento de la sociedad y las instituciones.


Reinosa y las témporas, una tradición centenaria en muchos sitios de España

enero 26, 2018

Aunque sin una base científica, las témporas son una tradición popular muy seguida. En Reinosa, como en otros muchos lugares, siempre han sido muy esperadas. Sobre todo las témporas de verano e invierno. Con un clima duro, cuando se acerca la época estas dos estaciones son objeto de muchas especulaciones entre los vecinos. Al igual que el resto de España, en los últimos años, el tiempo en Reinosa… ¡ya no es lo que era! Para bien o quizás mejor… para mal, ¡todo se ha ‘suavizado! Todo menos las témporas que mantienen su interés a menudo acompañadas por la frase: “Ha dicho el pastor que…”. Eso si, cuando alguien pregunta por el ‘pastor’, nadie sabía concretar quien es. Y es que las témporas también tienen su por qué.

Pero antes, hagamos un poco de historia. La palabra témpora es el plural de la latina ‘tempus’ cuyo significado es ‘tiempo’ y ‘estación’. Hasta no hace mucho figuraban en el calendario de la Iglesia Católica como pequeños ciclos litúrgicos dedicados en especial a la plegaria y la penitencia correspondientes al final e inicio de las cuatro estaciones del año. En sus inicios su objeto era ofrecer un tiempo para dar gracias a Dios por los beneficios recibidos de la tierra y rogar su bendición sobre las siembras, incluyendo también actos penitenciales colectivos, con ayuno incluido, para purificar el espíritu.

Año litúrgico tradicional (Foto: New Liturgical Movement). En un principio las témporas se celebraban en otoño, invierno y verano (meses de septiembre, diciembre y junio). Las témporas de primavera no estaban incluidas en el ciclo ya que caían en medio de la Cuaresma, tiempo ya dedicado especialmente a la oración y el ayuno.

El origen de las témporas no está muy claro. Según algunas fuentes se podría encontrar en el Antiguo Testamento cuando el profeta Zacarías hace referencia a un ayuno especial que debe observarse el 4º, 5º, 6º, 7º y 10º mes del año y que “se tornará en gozo y regocijo y en festivas solemnidades”. Sin embargo, hay quienes señalan que la institución de las témporas fue establecida por la Iglesia a principios del siglo III en sustitución de los festejos paganos de las distintas ferias de la cosecha, vendimia y siembra; si bien hay que decir no se cumplió en Occidente hasta el siglo XII y que nunca fueron aceptadas por los cristianos de Oriente. Finalmente otras fuentes cuentan que fue el Papa Siricio (384-399) quien, buscando la moderación, las impuso para oponerse a los ataques en contra del ayuno de Joviniano, monje y teólogo cristiano contrario al ascetismo y por lo cual fue considerado hereje.

La tradición popular, sobre todo en todo el norte de España, ha utilizado las témporas para predecir el tiempo de las cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno). Aunque los días de predicción suelen ser los mismos, su interpretación cambia dependiendo del lugar y son el resultado de observar el tiempo habido en los días que a continuación se indican:
– Primavera: miércoles, viernes y sábado de la segunda semana de Cuaresma (período de cuarenta y seis días, desde el miércoles de ceniza hasta la víspera del domingo de Resurrección, tiempo litúrgico destinado a la preparación espiritual de la fiesta de la Pascua).
– Verano: miércoles, viernes y sábado de la primera semana después de Pentecostés (quincuagésimo día del Tiempo Pascual, al que pone término).
– Otoño: miércoles, viernes y sábado siguientes al 14 de septiembre (día de la Exaltación de la Santa Cruz). Si ese día cayese en miércoles, entonces las témporas serían el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente.
– Invierno: miércoles, viernes y sábado siguientes al 13 de diciembre (día de Santa Lucía). Si ese día cayese en miércoles, entonces serían el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente.

Días de predicción de témporas para cada una de las estaciones señalados por Jerónimo de Chaves (1523 – 1574), erudito español del siglo XVI, matemático, cosmógrafo e historiador, en su obra “Chronographia o reportorio de tiempos” (‘Cronología o repertorio de los tiempos’).

Aunque existen otros, se utilizan dos métodos principalmente para realizar la predicción meteorológica de cada témpora.
1.- Basado en la dirección del viento (el más habitual).
En este caso, el viento predominante en la siguiente estación será aquel que también lo haya sido en los días de témpora (hay quienes lo reducen a la dirección a una hora determinada). Así por ejemplo, si en las témporas de invierno predominase el viento sur, y éste en el lugar de que se trate diese lugar normalmente a aire seco y cielos despejados, el pronóstico sería de un próximo invierno seco.
2.- Basado en la observación independiente de cada día de témporas.
Según este método, cada mes de la siguiente estación tendrá el mismo tiempo meteorológico que el que hiciese en cada uno de los días de témporas. Así, si en las témporas de verano se observase que el miércoles llueve y hay viento sur cálido, el viernes deja de llover y continúa el viento sur, y el sábado sube mucho la temperatura y el cielo está despejado, la predicción para el primer mes de verano sería (en términos generales) húmedo y cálido (como el miércoles de témporas); el segundo sería menos húmedo y temperaturas más altas (como el viernes de témporas); y el tercero sería muy seco y caluroso (como lo fue el sábado de témporas).

A pesar de que se trata de un método sin base científica, lo cierto es que a nivel popular era, y aún sigue siendo, una tradición muy seguida en muchos lugares de nuestro país. Si nos remontamos a bastantes años atrás, un ejemplo de los muchos existentes es el del escritor cántabro José María de Pereda en su novela ‘El sabor de la Tierruca’ donde hace referencia al pronóstico de témporas:
“… Las témporas de San Mateo habían quedado al Sur; y, según el almanaque montañés, así debía seguir el tiempo hasta las de Navidad, lo cual vendría de perlas para secar el maíz y las castañas y asegurar una excelente ’pación’ a los ganados, al derrotarse las mieses. Y el pronóstico se iba cumpliendo hasta entonces. Estaba, pues, el día como de Sur en calma: bochornoso y pesado…”.

Otro ejemplo, este muy reciente, sobre la predicción de témporas, es el publicado en un artículo del diario La Nueva España de Oviedo para este invierno, que arrancaba con el siguiente titular: “Invierno sin lluvias según las témporas”. Lo afirmaba un ‘experto’ reconocido y señalaba: “No va a ser un mal invierno y va a helar más que llover, aunque también lloverá. Pero no va a ser un invierno muy crudo. Además la luna nueva, que entró el día 18 de diciembre, lo hizo sin que lloviera. También es una ayuda para la témpora. Así que no se esperan precipitaciones en los próximos días”. Pronóstico por otra parte coincidente con el de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que indica será una estación con pocas lluvias y más cálida de lo habitual.  Por fortuna, y a pesar de ambas predicciones, las de témporas y de Aemet, al menos en el Norte de España este primer mes de invierno ha sido bastante lluvioso.

Nevada 1978. Carretera Reinosa-Alto Campoo a su paso por Nestares. Coincidió, y se cumplió, con una predicción de témporas con predominio del viento Sur.

Las témporas, aunque carecen de rigor, tienen valor como tradición. Son parte de nuestro patrimonio cultural. Desde siempre, entre las gentes de Reinosa cuando se acercaba sobre todo el verano o el invierno era frecuente conversar sobre el tiempo venidero. Y casi siempre se decía… ¿Cómo han quedado las témporas?… ¡Témporas, una tradición viva en Reinosa!


Los trenes, la mosca aplastada y la velocidad relativa

enero 16, 2018

Determinados problemas matemáticos ‘permanecen’ en el tiempo, en especial aquellos con una larga historia detrás. Este es uno de ellos. De los más conocidos en el ámbito de la Matemática Recreativa, su enunciado es muy sencillo y su solución… también. Dice así:

Supongamos dos trenes, ambos por la misma vía, que están a punto de recorrer un camino de 100 kilómetros en dirección contraria. Por tanto, en algún momento chocarán de frente. Su velocidad es la misma: 50 Km/hora.

Situada en la locomotora de uno de los ellos, hay una mosca que tiene la ‘rara’ habilidad de volar muy rápidamente a 70 Km/hora. Además, le ocurre un fenómeno muy curioso: cuando los trenes se pongan en marcha simultáneamente empezará a recorrer la distancia que media entre uno y otro. Y lo hace de modo que una vez que llega a la locomotora que encuentra de frente se dará la vuelta instantáneamente dirigiéndose de nuevo hacia la otra máquina. El proceso se repite hasta que los dos trenes chocan entre sí (con la mosca en el medio).

¿Cuántos kilómetros recorrerá la mosca antes de morir aplastada entre las dos locomotoras? ¿Y cuanto habría recorrido si su velocidad hubiera sido de 35 Km/hora (justo la mitad) en lugar de los 70 Km/hora indicados?

La solución en un próximo post.

A continuación unas reflexiones de Adrián Paenza, conocido matemático argentino del que ya hemos hablado en otros post, acerca de su visión del problema:
a) Si se elige el camino adecuado pronto, y por tanto se encuentra la solución con rapidez,
es posible que no se entienda el por qué de lo dicho al inicio: ¡parecerá ‘un problema más’!
b) Si se tiene que emplear más tiempo en buscar la solución, pero se halla el camino correcto para llegar al resultado: ¡se ‘disfrutará’ durante el ‘trayecto’!
c) Finalmente, si se invierte un tiempo más que suficiente para pensarlo sin llegar a ningún lado: ¡no abandone!

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A continuación mostramos la solución al problema planteado en el post: “Los cinco discos y la inteligencia racional”.

El sabio Beremís, el ‘hombre que calculaba’ como también se le conocía, expuso sin inmutarse la solución: “El príncipe Aradín le dijo al rey Cassim: ‘Mi disco es blanco’”.

Tal y como se muestra en el cuadro adjunto, hizo el siguiente razonamiento:
Nota.- Se observará que en las diversas hipótesis no incluyó, por no considerarlo necesario, el color del disco del príncipe Camozan, primer concursante interrogado.

“Admitida la primera hipótesis; esto es, si mi disco fuera negro y el de Benefir negro, el primer concursante no habría errado, pues viendo dos discos negros sabría (con absoluta certeza) que su disco era blanco y habría respondido acertadamente. Por tanto, si el primero se equivocó fue porque tuvo dudas, y ello sólo sería posible si hubiera visto un disco negro y otro blanco o dos blancos. Es evidente que la hipótesis I no es aceptable y debe ser, por consiguiente, desechada. Quedan, por tanto, las hipótesis II, III y IV”.

“Veamos ahora la hipótesis II: Negro (Yo), Blanco (Benefir). Diría entonces el príncipe Aradín: Admitamos que la hipótesis II fuese verdadera y supongamos que el disco (A) fuese negro, y el disco (B), de Benefir, blanco. Entonces, el príncipe Benefir, que es muy inteligente, sabiendo en virtud del razonamiento (como consecuencia del error del primero) que nuestros discos no podían ser negros (como ya probé) concluiría diciendo que el de él era blanco y habría acertado. Si Benefir erró, fue porque tuvo dudas, y esa duda solo podría surgir del hecho de haber visto en mis espaldas un disco blanco”.

“Desechada la hipótesis II, como acabo de probar, sólo quedan las III y IV. En cualquiera de las dos hipótesis, mi disco es blanco”.


Canciones con historia: “The River”. Bruce Springsteen

enero 5, 2018

Podríamos haber elegido cualquier otro de los éxitos importantes de Bruce Springsteen, que son muchos, como ‘Born to run’ (1975) o “Born in the USA” (1984). Sin embargo, al final nos hemos decidido por “The River” (1980) por su contenido social y ser su primer gran triunfo internacional, tanto la canción como el álbum del mismo nombre. Grabado entre marzo de 1979 y agosto de 1980, inicialmente se iba a publicar con una decena de temas bajo el título ‘The ties that bind’. Fue el propio Springsteen quien decidió ampliarlo y convertirlo en un álbum doble con dos partes bien diferenciadas en su concepción musical. Aunque las solía interpretar en sus actuaciones en directo, algunas canciones como  ‘Independence Day’, ‘Point Blank’ o ‘The Ties That Bind’ (descartadas de sus discos anteriores) se remontan a los primeros tiempos de su carrera.

“The River” se estrenó en septiembre de 1979 durante los conciertos ‘Musicians United for Safe Energy’. Se trata de una de las baladas más humanas de Bruce Springsteen. Una joya de la historia de su música ‘salida’ durante una noche del verano de 1979 cuando tras un día de grabación se encontraba en la habitación del hotel. De pronto su mente se trasladó a la fuerte crisis de la construcción de esos años que había atrapado a muchas familias, entre ellas la de su propia hermana. Una historia que rondaba por su cabeza hacía un tiempo y que narra la cruda realidad de la pérdida de la adolescencia de forma prematura por la presión de los valores y normas establecidas en una sociedad donde las cosas apenas cambiaban de una a otra generación. Describe la dura y triste vida de un joven atrapado por los compromisos de haber formado una familia demasiado pronto para su edad al tener que casarse con su novia del instituto embarazada con solo 17 años. Un joven que busca trabajo y lo encuentra en la construcción, lo que le provoca una gran decepción sobre lo que en un principio había soñado. Todas sus ilusiones se vienen abajo de repente. Solo los recuerdos del río en que tantos momentos alegres pasó le sirven de aliciente para la esperanza. Lugar al que acudían siendo novios y al que siguen yendo en búsqueda de la nostalgia a pesar de que el río, su río,… está seco.

En el año 2009, Bruce Springsteen antes de interpretar “The River” en un concierto señalaba: “Fue un disco hecho durante una recesión, tiempos duros en los Estados Unidos. La canción que le da nombre la escribí para mi cuñado y mi hermana. Mi cuñado estaba en la industria de la construcción, perdió su trabajo y tuvo que luchar duro a finales de los 70, como mucha gente hoy en día. Fue un disco en el que empecé a abordar el tema de los hombres, las mujeres, las familias y el matrimonio. Hay determinadas canciones que llevaron a completar discos en adelante”. Añadiendo: “Originalmente iba a ser un disco simple. Lo entregué con un solo disco y di media vuelta porque sentía que no era lo suficientemente grande. Quería capturar los temas sobre los que había escrito en ‘Darkness on the Edge of Town’ (su segundo LP-1978). Quería mantener esos personajes conmigo y al mismo tiempo añadir música que hiciera a nuestros conciertos divertidos y alegres para el público”. Fue un álbum festivo a la par que dramático que con el tiempo se convirtió en el tercero más vendido del rockero de New Jersey por detrás de ‘Born to Run’ y el comercial y explosivo ‘Born in the USA ‘.


Bruce Springsteen interpretando “The River” en Tempe en 1980 durante la gira musical ‘The River Tour’ con The E Street Band que realizó entre 1980 y 1981. Una gira que sirvió como promoción del álbum por Norteamérica y Europa.

“The River”

Bruce Springsteen (Bruce Frederick Joseph Springsteen, Nueva Jersey, 1949) es un cantante y compositor estadounidense. Apodado ‘The Boss’ (‘El Jefe’) está considerado junto a su grupo The E Street Band uno de los artistas más importantes de la música rock. En sus inicios pasó por tres bandas musicales antes de ser descubierto por la firma CBS con la que lanza su primer álbum muy bien acogido por crítica y público. Pero es su segundo LP, ‘The Wild, the Innocent and the E Street Shuffle’ (‘El salvaje, el inocente y el baile de la calle E’) (1974) el que provocará el apoyo incondicional de la prensa de su país, que le compara con un ya célebre Bob Dylan por la intensidad de sus letras y una cierta conciencia social, aunque las diferencias entre ambos sean mayores que sus rasgos comunes. En 1975, Jon Landau, crítico musical de la revista Rolling Stone, que luego se convertiría en su manager, escribía: “Hoy he visto el futuro del rock and roll y se llama Bruce Springsteen”. Ese mismo año salía al mercado el álbum ‘Born to run’ que sería el lanzamiento del ídolo en todo el mundo. Sin embargo, su siguiente disco ‘La oscuridad en el filo de la ciudad’ (‘Darkness in the edge of town’) (1977) resultó un trabajo algo desigual con momentos memorables. Los frecuentes desencuentros con su casa de discos a la hora de grabar e imponer su estilo le obligan a estar tres años sin editar. Es en 1980 cuando aparece “The River” con tal entusiasmo de la crítica que le considera su ‘obra total’. Un álbum que no era de gran complejidad con 10 temas rápidos y festivos y 9 canciones lentas, de baladas más o menos convencionales, algunas realmente conmovedoras. Un disco que le consagra en todo el mundo, también en España, y que le sirve de pretexto para visitar Barcelona donde actúa con su grupo en abril de 1981 en el Palacio de Deportes de Montjuich ante más de 7600 personas durante más de tres horas en uno de los mejores conciertos de rock que se recuerdan en nuestro país.

No es propósito de este artículo recorrer la larga y exitosa carrera musical de Bruce Springsteen, que sigue como en sus mejores tiempos. ¡Parece eterno! Tan solo pretende recordar los inicios de su carrera hasta su ‘explosión’ con “The River”, su primer gran triunfo con el que alcanzó el primer puesto en las listas de discos más vendidos de muchos países (entre ellos EEUU y Canadá). Aunque si merece la pena resaltar que en la larga historia del rock and roll pocas presencias han reivindicado su origen como ‘The Boss’, altavoz de pasiones y rebeldías poéticas y políticas que siempre asume en sus actuaciones su identificación y forma de expresión en su condición de ‘rockero’. Un Sprignsteen que une a esa naturaleza una actitud social de fuerza y vitalidad, pocas veces reflejada con momentos de desencanto o apatía. Su trayectoria musical ha sido reconocida con numerosos premios, entr los que figuran 20 premios Grammy, dos Globos de Oro y un Oscar. Entró en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1999 y la revista Rolling Stone lo situó en el puesto 23 de su lista de los cien mejores artistas de todos los tiempos.

Bruce Springsteen con Nils Logfren y Steven Van Zandt durante el concierto celebrado en Madrid en mayo 2016.

La realidad y la dureza de la vida cotidiana pasan a un primer plano en “The River”; así como los sueños rotos, la soledad y el trabajo duro de una época en la que como el propio Springsteen señalaba: “La vida es una lucha. Básicamente mis canciones tratan de eso“. El idealismo de la juventud y la realidad del mundo adulto se mezclan en una nueva etapa de su carrera como bien reflejan sus composiciones. Es posible que no sea su mejor canción, pero sí una de las más emotivas y emblemáticas. Con un aire entre nostálgico y bucólico, contar historias reales, cosas que suceden a diario, es algo que a ‘The Boss’ se le da muy bien. “The River” es un tema y un disco que resiste el paso del tiempo.


Bruce Springsteen en directo interpretando “The River”. Subtitulada en español.


Navidad alrededor de la Luna, un recuerdo entrañable del vuelo espacial Apolo VIII

diciembre 22, 2017

Otro año más y la Navidad entrará de nuevo en nuestras casas. Es difícil no caer en los tópicos en esta festividad de más de dos mil años que no suele traer grandes novedades, aunque a veces si lo hace en la forma y lugar de celebrarla. Por eso, ahora que pronto estará entre nosotros, dedicaremos este post a este aspecto ‘singular’.

Pronto se cumplirán 50 años cuando en la Nochebuena de 1968 millones de personas de todo el mundo vieron y escucharon como los astronautas de la nave Apolo VIII (EEUU), además de convertirse en los primeros seres humanos que orbitaban alrededor de la Luna, festejaban la Navidad leyendo por turnos unos pasajes del libro del Génesis con un deseo de buena voluntad para todos los habitantes de la Tierra.

La misión Apolo VIII fue el primer viaje espacial tripulado que alcanzó la velocidad suficiente para escapar del campo gravitacional de la Tierra; el primero en entrar y salir del campo de otro cuerpo celeste, y el primero también en regresar a nuestro planeta. Su tripulación, formada por el comandante y jefe de la misión Frank Borman y los pilotos de los módulos de mando y lunar Jim Lovell y Bill Anders, fueron los primeros seres humanos en ver con sus propios ojos la cara oculta de la Luna con la Tierra orbitando alrededor de su satélite. Fue el primer lanzamiento tripulado de un cohete Saturno V y la segunda misión con astronautas del Programa Apolo, un programa que alcanzó su culminación con la nave Apolo XI y la llegada del hombre a la Luna el 20 de julio de 1969 y el consiguiente paseo por su superficie de sus astronautas Armstrong y Aldrin. Aunque continuaría algunos años más, para muchos éste fue su cénit.

Más allá del éxito técnico del Apolo VIII, en el que no vamos a entrar por no ser objeto de este post (solo daremos unas pequeñas pinceladas del mismo) señalaremos dos actos significativos, uno muy emotivo y entrañable, de un viaje que marcó un hito en la carrera espacial. Tanto que el científico soviético Anatoli Blagonrawow, después de conocer su gran logro, dirigió el siguiente el mensaje a sus colegas de la NASA que lo resume mejor que cualquier otro adjetivo: “Con el Apolo VIII se enriquecerá considerablemente el campo de la ciencia del espacio”. Y no era para menos: ¡El hombre había llegado a orbitar por primera vez alrededor de la Luna!

Un viaje que se había iniciado el sábado 21 de diciembre de 1968 con el lanzamiento del cohete Saturno V y que el domingo 22, a las 21,06, comenzaban a enviar imágenes por televisión a la Tierra. Gracias a la red de Mundovisión, los habitantes de nuestro planeta pudieron contemplar por primera vez en directo imágenes de la Luna. A las 21 horas del día 23 se iniciaba la segunda emisión de TV desde la cápsula: durante 20 minutos los astronautas se dedican a presentar imágenes del globo terrestre captadas desde una distancia de 325.000 Km. Poco después, a las 21,29, tras haber ido perdiendo velocidad progresivamente a causa de la atracción terrestre, la cápsula franquea el llamado ‘punto de equilibrio’, lugar en el que se anulan la gravedad terrestre y lunar y donde por primera vez unos seres humanos se ven sometidos a las fuerzas de gravedad de otro astro. Hasta el martes 24, a las 19,54, día de Nochebuena, los astronautas no reciben autorización para colocarse en la órbita lunar, momento en el que la cápsula se encuentra a 5781 Km. de nuestro satélite, desapareciendo por su parte trasera y comenzando la maniobra de frenado para colocarse en su órbita. Tras varios minutos con el contacto interrumpido, finalmente lo consiguen mientras se escucha la voz entusiasmada del comandante Frank Borman diciendo: “¡Lo hemos conseguido!, describiendo a continuación todo lo que está viendo, imágenes que poco después pueden contemplar en directo en sus televisores los espectadores de medio mundo. Transmitidas desde una distancia de 380.000 Km., eran unas fotografías excelentes. La misión como tal alrededor de la Luna finaliza el día 25, día de Navidad, iniciando el regreso a la Tierra, culminando la aventura el día 27, a las 4,51, tras amerizar la cápsula en el océano Pacífico donde ya esperaba el portaaviones ‘Yorktown’.

Como hemos dicho, durante la misión Apolo VIII, aparte de la gran conquista espacial, hubo dos momentos importantes por significativos. Uno fue el “Amanecer lunar”, fotografía tomada por la tripulación el día de Nochebuena, para muchos fue el gran impulso que necesitaba el movimiento ecológico y una mayor concienciación sobre las condiciones de vida en nuestro planeta. Hasta tal punto que la revista Life la incluyó en su número especial dedicado a las “100 fotografías que cambiaron el mundo”. Un momento que la NASA recreó mediante una animación por ordenador (con su audio original) y que permitió contemplar por primera vez y con asombro la salida de la Tierra desde la Luna.

“Amanecer lunar”. Primeras imágenes de la Tierra tomadas por un ser humano desde tan lejos. Fueron hechas por Bill Anders el día de Nochebuena durante la misión Apolo VIII en su viaje a la Luna. En la última se puede observar como Sudamérica ocupa la parte central de la imagen. Los astronautas Frank Borman, Jim Lowell y Bill Anders fueron los primeros humanos en salir de la órbita terrestre, los primeros en ver a la Tierra completa, los primeros en ver el lado oculto de la Luna y los primeros en ver el amanecer de la Tierra desde la Luna.

El otro gran momento, íntimo, fue cuando los astronautas celebraron la Navidad mientras orbitaban alrededor de la Luna. El lugar más lejano hasta ahora conocido en que se festejaba un día tan entrañable.  Cuando se encontraban a más de 380.000 Km. de sus hogares fue transmitido en buena parte por la cadena CBS (EEUU), al tiempo que se emitían imágenes en directo de la Luna. Frank Borman, Jim Lovell y Bill Anders habían preparado un mensaje especial para el día de Nochebuena basado en la lectura de los primeros versículos del Génesis. Un verdadero acto de fe en la creación de Dios. Expresando su admiración ante las maravillas del Cosmos y reflejando la grandeza de su Creador lo enviaron a toda la Tierra en aquella Navidad de 1968 con estas palabras:

Astronauta William Anders:
“Nos acercamos ahora al amanecer lunar y, para toda la gente de la Tierra, la tripulación del Apolo VIII tiene un mensaje que queremos enviarles:
En el principio Dios creó el Cielo y la Tierra. La Tierra no tenía forma y estaba vacía, y las tinieblas cubrían la faz del abismo. Y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. Y dijo Dios: ‘Sea la luz’, y fue la luz. Y Dios vio que la luz era buena, y Dios dividió la luz de las tinieblas”.

Astronauta Jim Lowell:
“Y Dios llamó a la luz ‘día’, y a la oscuridad ‘noche’. Y fue la mañana y la tarde del primer día. Y Dios dijo: ‘Que haya un firmamento entre las aguas y que divida unas aguas de otras’. Y Dios hizo el firmamento y dividió las aguas debajo del firmamento de las que están arriba, y así fue hecho”.

Astronauta Frank Borman:
”Y Dios llamó al firmamento ‘Cielo’. Fue la mañana y la tarde del segundo día.
Y dijo Dios: Que las aguas de los cielos se reúnan en un lugar y que surja tierra firme; y fue hecho. Y Dios llamó al terreno seco ‘tierra’, y la masa conjunta de las aguas se llamó ‘mar’, y Dios vio que era bueno.
Y por parte de la tripulación del Apolo VIII terminamos diciendo: Buenas noches, buena suerte, Feliz Navidad y que Dios les bendiga a todos, todos ustedes en la buena Tierra.


Mensaje de Navidad de 1968 transmitido a toda la Tierra por los tripulantes del Apolo VIII mientras orbitaban alrededor de la Luna.

En el año 2008, con motivo de la celebración del 40 aniversario de su viaje a la Luna, la tripulación del Apolo VIII habló sobre como se gestó la idea de aquella celebración de la Navidad dirigida a todo el orbe. El comandante Borman recordó: “Nos dijeron que durante la Nochebuena íbamos a tener la audiencia más grande que jamás hubiera escuchado una voz humana. La única instrucción que recibimos de la NASA fue que hiciéramos algo apropiado”. Una frase que su compañero Lowell completó diciendo: “Los primeros diez versos del Génesis hablan del origen de muchas de las religiones del mundo, no solo la cristiana. Hay más gente que cree en otras religiones que cristianos en el mundo. Esto podría ser apropiado para el momento. Y así fue cómo pasó”. Fue el contrapunto de una misión que también se hizo famosa por la icónica imagen de la Tierra emergiendo de la oscuridad, que dio una nueva perspectiva a toda la Humanidad del planeta en que vivimos. Tomada por su compañero Anders, éste añadió: “Pese a todo el entrenamiento y preparación efectuados para una exploración de la Luna, los astronautas acabamos descubriendo la Tierra”.

Y entonces, añadimos nosotros, desde un sitio tan lejano de la Tierra se ‘descubrió’ a Navidad, una de las tradiciones más universales, llena de emociones, añoranzas, alegría y esperanza. Un año más y la Navidad llama a nuestra puerta. Como dice la leyenda: “Hace muchos, muchísimos años, un Niño nació en un pesebre…”. La Navidad ya está aquí. Sea bienvenida.


“El secreto del Nilo”. Antonio Cabanas

diciembre 11, 2017

Novela espléndida, sobre todo para los amantes de la cultura egipcia y sus grandes faraones. Nos traslada a la última época de la XVIII dinastía desde Amenhotep III (Nebmaatra) hasta Horembeb pasando entre otros por el gran faraón Tutankhamon. Sin apenas darse cuenta ni procurarse un respiro nos sumerge en uno de los períodos más contradictorios de su historia. Antonio Cabanas muestra a un Egipto lleno de intrigas que gira alrededor de las entrañas del río Nilo, la belleza de sus paisajes y unos dioses a los que idolatran. No muy alejada del reinado de la faraón Hatshepsut es como una continuación una la vida milenaria que dejó para siempre su marca indeleble.

Sinopsis
El antiguo Egipto despliega sus encantos en esta novela de Antonio Cabanas para envolver al lector en un misterio milenario y conducirlo hasta su edad dorada, la de la abundancia, que dará paso al periodo más controvertido de toda su historia: el de Akhenatón, el faraón hereje, y la bella Nefertiti. El autor nos desvelará gran parte de los enigmas que han rodeado a estas figuras casi legendarias. Una época en la que los poderes de Egipto lucharán entre sí por mantener su supremacía entre intrigas sin fin.

De la mano del protagonista, el enigmático Neferhor, viviremos la epopeya de un personaje y un país. Desde sus humildes orígenes como hijo de un pobre campesino, hasta su ascenso a los círculos más altos del poder, su vida es una emocionante trayectoria regida por pasiones profundas, maquiavélicos juegos de poder y terribles engaños.

“El secreto del Nilo” es una novela total, llena de sensualidad y paisajes inolvidables, que atrapa desde la primera página. Un canto de amor a una época histórica deslumbrante y llena de magia. Una historia cargada de realismo y rigor. En definitiva, una obra capaz de transportarnos a un mundo lejano, exótico y fascinante, del que no querremos salir nunca.

Antonio Cabanas (1966) es un escritor español nacido en Las Palmas. Comandante de la línea aérea Iberia durante gran parte de su vida, es un apasionado de la cultura del Antiguo Egipto y miembro de la Asociación Española de Egiptología (desde 1990). Ha realizado estudios sobre esta disciplina así como de la lengua egipcia y su escritura jeroglífica. ‘El ladrón de tumbas’, ‘La conjura del faraón’, ‘El Secreto del Nilo’ y ‘El camino de los Dioses’ son algunas de sus obras más destacadas.

‘El secreto del Nilo’ rememora al Antiguo Egipto del siglo XIV en todo su esplendor conduciendo al lector por dos partes claramente diferenciadas: el libro de la ’Abundancia’ y el libro de la ‘Herejía’. La etapa de la ‘Abundancia’ narra la época dorada de gran prosperidad y paz bajo el faraón Nebmaatra (Amenhotep III). Una abundancia que se extiende por una tierra fértil como nunca alimentada por el río Nilo donde las artes florecen por todo el país, pero con sus habitantes sometidos a abusos continuos por unos gobernantes corruptos y que desembocará en uno de los períodos más convulsos de su historia: el del faraón hereje Akhenatón y la bella Nefertiti, como bien refleja el libro de la ‘Herejía’.

A través de Neferhor (protagonista principal y personaje ficticio), Cabanas relata con maestría muchos de los enigmas que rodearon a los últimos seis faraones de la XVIII dinastía (Nebmaatra-Amenhotep III, Akhenatón, Nefertiti, Tutankhamon, Ay y Horemheb) con los distintos poderes luchando entre sí por hacerse con las riendas del país. Un personaje enigmático, Neferhor, que tras una vibrante trayectoria emocional en un mundo regido por las pasiones, alcanzará los círculos más altos del gobierno desde los orígenes más humildes.

Un Neferhor que es poseedor de un gran secreto desde su niñez: poder escuchar al Nilo y saber si la crecida del río para el siguiente año proporcionará una buena o mala cosecha. Pronto se da cuenta de que nunca ha habido dos cosechas iguales, cada año es diferente del anterior, y sospecha primero y confirma después que: “El río Nilo esconde un gran misterio que es el verdadero poder donde todo gira a su alrededor”. Con sus vaticinios sorprende a todos, desde los humildes campesinos a los escribas y sacerdotes más instruidos, calculando con exactitud las futuras cosechas de los campos y prediciendo el nivel máximo de la crecida del río. Aunque siempre manifiesta: “Mis secretos no tienen nada que ver con la magia. Sólo hay que saber escuchar al Nilo y a los cocodrilos, pues esconden una sabiduría que no se encuentra a cualquier alcance”. Unos conocimientos que más tarde, ayudado por la instruida formación y apoyo recibidos de los sacerdotes, le permitirán ascender por las distintas escalas sociales, con unos principios y observaciones que regirán a lo largo de su vida y que le servirán para sobrevivir en un mundo de intrigas sin fin. Nunca podrá olvidarse de uno de los consejos recibidos durante su formación: “Tú posees una discreción natural; mantenla siempre contigo. Ten mucho cuidado con las palabras que digas con el corazón, pues nunca regresan. Mantén ocultos tus deseos, ya que el hermetismo es un escudo formidable; y sobre todo escucha. Deja que los demás hablen cuanto deseen; de este modo los conocerás y tendrás ventaja sobre ellos. […] Aprende a ser humilde, incluso con tus conocimientos. Nunca digas todo lo que sabes, guarda algo para ti, como ofrenda al dios Thot de quien recibes el conocimiento”.

Cronología de la XVIII dinastía.

”El secreto del Nilo”, con el impenetrable y misterioso río siempre presente, es una novela histórica con sus dosis de ficción a la que no le falta realismo ni tampoco rigor. Además cuenta con el apoyo de unos Anexos con amplia información a la que recurrir para cualquier consulta. Acompañando a Neferhor conoceremos en profundidad la vida cotidiana de las ciudades más importantes del Egipto de su tiempo, en especial Tebas y Menfis, Con un estilo preciso, una narración ágil y amena, engancha desde el principio y nos envuelve y transporta hasta una época legendaria.