“Los bufones de Dios”. Morris West

mayo 22, 2017

los-bufones-de-dios-02“Los bufones de Dios” es una interesante novela que plantea como transfondo la venida de la ‘Parusía’ en un marco de intrigas, poder, guerra y destrucción. Quizás un poco lenta al principio, a lo que obliga la profundidad de su argumento, se lee con mucha atención a medida que va adquiriendo ritmo.

Sinopsis
¿Quiénes son los bufones de Dios? Tal vez los que intentan negar la esencialidad del hombre que aún en este milenio que acaba, se niega a perder su fe y su afirmación personal.

Nos acercamos al año 2000 y nuevamente vagan las sombras del final de los tiempos. Es posible que el sucesor de san Pedro deba anunciar la segunda venida de Cristo, el tiempo de la ‘parusía’.

En esta magistral novela, Morris West, el inolvidable autor de ‘Las sandalias del pescador’, crea una figura de inmenso carisma: el Papa Gregorio XVII. Nos muestra con desgarramiento la historia de un hombre que ha luchado para que el poder temporal de la iglesia, el Vaticano y su voz, no puedan ser desoídas por ningún pueblo ni ningún gobierno de la tierra.

Gregorio XVII abdica por enfermedad, según la prensa, pero en realidad los cardenales han decidido silenciarlo ya que el Papa afirma haber recibido una revelación, y su deber lo obliga a darla a conocer por medio de una encíclica.

Pero, ¿qué significa esta revelación en un mundo a la deriva o mejor aún en las fronteras de la guerra nuclear, donde la fe de los creyentes enfrentados con el terror del año 2000 flaquea y se extravía? ¿Quién es Gregorio XVII? ¿Un mesiánico, un ofuscado, alguien que engaña sólo por un sueño de poder y de dominio sobre el mundo?

Morris West (1916-1999) es un escritor australiano nacido Victoria (Melbourne) en el seno de una tradicional familia católica de origen irlandés. Tras sus estudios secundarios, pasó doce años en el monasterio de la Roman Catholic Order of Christian Brothers, llegando a tomar los votos anuales pero no los definitivos. Más tarde, trabajó en el Servicio de Inteligencia durante la 2ª Guerra Mundial. Estas dos intensas experiencias fueron las que le sirvieron de gran apoyo a la hora de escribir sus novelas; dos campos, el religioso y el espionaje, casi siempre presentes en sus libros siempre aderezados por una bien trabajada dosis de intriga, le han convertido en un autor de referencia, sobre todo en sus obras relacionadas con la Iglesia Católica y su papel en la política internacional. Su primer gran éxito lo consiguió con ‘El abogado del diablo’, pero lo que realmente le hizo famoso fue la tetralogía formada por “Las sandalias del pescador”, “Los bufones de Dios”, “Lázaro” y “Eminencia”, donde realiza un profundo análisis de la Iglesia Católica, el perfil humano de sus integrantes y su aparato institucional. Varias de sus obras han sido llevadas al cine y con más de 30 libros publicados está considerado el autor más leído de la historia literaria de Australia.

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En “Los bufones de Dios” (1981), novela centrada en los poderosos despachos de un Vaticano cargado de conspiraciones y luchas el poder, narra la historia de la abdicación de un Papa, Gregorio XVII, que durante años se había mantenido con éxito al frente de la Iglesia. El anuncio de su abdicación provoca una auténtica sorpresa en todos los católicos. Un ‘abandono’ que los fieles desconocen y al que le han obligado los cardenales de la Curia Romana que no quieren que de a conocer un hecho que le ha sido revelado: “La segunda venida de Jesucristo a la Tierra al final de los tiempos. La ‘Parusía’”, como han dejado constancia los Evangelios. En el fondo de su contexto subyace una novela de amor, de fe, de esperanza.


Camera Café, humor en la oficina

mayo 11, 2017

En el año 2006 un programa de humor triunfaba en TV en toda regla. Era Camera Café. Simple, intrascendente,… enganchaba. Muchas personas se veían reflejadas en él. En especial a la hora de tomarse un descanso en su trabajo alrededor de una máquina de café. Una de las series de humor más exitosas entonces, permaneció varios años en antena y alcanzó gran popularidad gracias a la peculiaridad de los personajes que le daban un toque patrio.

camera-cafe-01 Camera Café, formato importado de Francia, se emitió con el mismo título en países como Italia, Portugal, Polonia, Chile, Colombia y España. En su origen constaba de episodios de corta duración (4 a 6 minutos) compuestos de un prólogo, varias escenas breves (sketches) y un epílogo. Sin embargo, en España se optó por agrupar varios episodios en uno formando así un bloque mayor. Su desarrollo siempre era el mismo. A modo de cámara oculta situada en el interior de una máquina de café, se podían ver las distintas reacciones de los empleados de una empresa mientras se relajaban conversando en su torno. Variopintos personajes  (hasta 17) componían su reparto. Desde la atractiva secretaria, pasando por distintos escalafones, para terminar en un jefe casi siempre autoritario. En realidad, no era más que un fiel reflejo, de ahí la identificación con el programa, cargado a veces de surrealismo, del entorno laboral de una empresa visto desde diversos ángulos.

Todas las noches, nada más terminar el informativo de Telecinco, en un horario privilegiado, comenzaba Camera Café. Personajes disparatados como Bernardo (contable), Cañizares (secretaria), Richard (informático), Asunción (becaria), Jesús (jefe de ventas), Gregorio (gerente- jefe), Victoria (directora de marketing)… comentaban sus miserias, que eran las de todos, mientras saboreaban un café. Su director Luis Guridi, hablaba así del triunfo logrado por un programa que se había estrenado antes en alguna otra cadena sin éxito: “La gente es impredecible. Quizá el éxito radique en que no sabemos hacer televisión, en que tenemos un estilo de trabajo y de humor distinto que engancha a la gente que antes no se asomaba a la pequeña pantalla. Un humor que, en el fondo, tiene muy mala leche”.

Eran tiempos en que los programas de humor en sus distintos estilos se habían apropiado de las parrillas televisivas. Lo señalaba así Pepe Colubí, humorista, escritor, periodista y guionista asturiano: “El humor es una opción y ha despertado el interés de los programadores”, al tiempo que citaba a la nueva generación de los Florentino Fernández o Miki Nadal que hacían presentaciones desde un ángulo humorístico, el estilo que representaba Buenafuente en su faceta de presentador y monologuista, y otros que abordaban temas políticos con un humor particular, sarcástico en ocasiones. Colubi pensaba que para tener éxito en este tipo de programas debía haber una cierta confluencia entre aquel que trasmite el humor y el que lo recibe, pues el espectador suele ser bastante más inteligente de lo que parece si se acierta en el enfoque.

camera-cafe-02Cuadro de actores del programa Camera Café.

Camera Café era algo más que un programa para reír y sonreír. Lanzado en el año 2001 por la cadena francesa de televisión M6 con una miniserie sobre la vida laboral de un grupo de oficinistas, su decorado siempre era el mismo. Un alargado vestíbulo con mesas altas, una máquina de café, y las conversaciones en forma de parodia que la gente suele abordar mientras se toma su café o chocolate. Si algo dejaba claro el programa es que por encima de la religión, las costumbres o el idioma, existen ritos indestructibles en cualquier empresa que acontecen a diario delante de una máquina de café. Un lugar por muchos ‘santificado’, donde nacen todo tipo de rumores, las críticas,… y en el que se da rienda suelta a lo que pensamos mostrado en forma de desahogo. Y no solo sobre nuestro entorno laboral. Allí, como centro de relaciones humanas que es, se habla de casi todo. Es un punto de encuentro ideal. Un foco de información tan potente que más parece un quiosco de prensa donde uno se puede enterar de cosas que la empresa ni cuenta ni transmite. Eso sí, si las noticias no se tamizan, a veces la información llega tan deformada que puede convertirse en un peligro potencial. Un lugar por el que pasan tipos muy peculiares, a veces los más disparatados estereotipos de un entorno laboral. En el fondo lo que subyace y es muy popular en las máquinas de café son las historias sobre el conocimiento de determinadas personas o cosas que muchas veces originan una cadena de rumores, muy apreciada por todos, que luego prosiguen y extienden los participantes en el contubernio.

Existen muchas personas con ganas de ‘hablar’ que solo se sienten cómodas tomando un café donde su ‘lengua’ se dispara. Las empresas lo saben bien y se aprovechan de ello. De hecho son las que se encargan en ocasiones de expandir aquellos rumores que les interesan en determinados sitios proclives: fotocopiadoras, pasillos, reuniones, y por supuesto en las… máquinas de café. En general lugares donde coincida bastante gente. Si bien muchas ya se han dado cuenta de que se trata de una mala práctica y que lo mejor es potenciar una correcta política de comunicación a todos los niveles. Sobre todo en los temas sustanciales. Rumores en las empresas los hay a montones y es imposible dar respuesta a todos, en especial si son inconsistentes, pero si es muy importante dejar claros aquellos que, de no ser resueltos a tiempo, pueden generar una crisis de confianza, y más si se expanden por determinados centros neurálgicos como pueden ser las maquinas de café.

La realidad es que nunca se supo a ciencia cierta a que se dedicaba la empresa donde transcurría la vida laboral de los personajes Camera Café. En la serie solo quedaba clara la jerarquía del personal de la oficina. Fue tal el éxito alcanzado que muchas de sus frases pasaron a formar parte del lenguaje de la calle. Como comentaba Luis Varela (Gregorio Antúnez- el jefe) en una entrevista: “Una parte importante del gran éxito logrado por Camera Café se debe a que es una serie blanca, que no molesta, que no se mete con nadie”. 

PD.-
A continuación se muestra una idea del humor característico de Camera Café que algunos han calificado como sarcástico e inteligente.



El cuadrado, el triángulo, su área y las apariencias

abril 27, 2017

Un problema más para pensar de forma un poco diferente a la ‘habitual’. Eso que se ha dado en denominar, de manera un tanto coloquial: “pensamiento lateral”. En esta ocasión ni siquiera necesita cálculos, solo recordar las nociones más básicas de geometría relacionadas con el área del cuadrado y el triángulo. Planteado por Adrián Paenza, conocido divulgador matemático argentino, requiere mantener la mente abierta a cualquier supuesto. Dice así:

“En la Figura 1 se muestra un cuadrado que tiene inscritos dos triángulos que tienen uno de sus lados coincidentes con uno de los lados del cuadrado. Uno de ellos con su lado izquierdo y el otro en la base inferior. O lo que es lo mismo, cada triángulo tiene dos vértices coincidentes con dos vértices del cuadrado, estando ubicado el tercero en cualquier punto del lado opuesto del mismo.

Asimismo, se puede apreciar como los dos triángulos entre sí se cortan formando un área común o superpuesta tal y como se ve en color en la Figura 2. Y también un área que no pertenece a ninguno de ellos como se indica en la Figura 3.

La pregunta es: ¿Cual de las dos áreas es mayor? ¿El área donde se superponen los dos triángulos o el área que no pertenece a ninguno de ellos?”

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La solución en un próximo post.

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A continuación mostramos la solución al problema planteado en el post: “El truelo y una extraña paradoja”

En su enunciado ya comentamos que su solución encerraba una extraña paradoja. Y ésta no es otra, contra lo que pudiera parecer, que según la teoría de probabilidades lo mejor para el tirador A es que haga su primer disparo… al aire.

A continuación le llegaría el turno al tirador B que por lógica debería hacerlo contra el tirador C. Se trata del contrario más peligroso y tiene claro que si falla, C, que es un tirador perfecto (100 %), le devolvería el disparo y lo eliminaría en el siguiente turno. Tampoco debemos olvidar que B es más certero (67 %) que A (33 %) y, de no hacerlo así, truelo-01sería más arriesgado pues la siguiente ronda sería ya un duelo tradicional. Por otro lado también queda claro que cualquier resultado que se de en el duelo entre B y C su consecuencia es que uno de los dos habrá ‘desaparecido’ antes de que se inicie el siguiente turno para A.

De esta manera se puede afirmar que el tirador A consigue dos cosas:
1) Además de ser el primer tirador en el ‘truelo a tres’ que lo sea también en el ‘duelo a dos’.
2) Sus probabilidades de vencer aumentan ya que no sería contra dos contrarios sino contra solo uno.

Se puede concluir diciendo que el ‘truelo’ desemboca en la extraña paradoja de que el jugador con peor puntería al final sea quien tenga más probabilidades de ganar, pues los otros dos contendientes tenderán a dispararse entre sí cuando les llegue su turno, y por tanto la mejor opción para el tirador A es… realizar el primer disparo… al aire.


Hilando Recuerdos. Reinosa, Primavera de 1987 (y II)

abril 17, 2017

Quizá sea el momento de completar esta pequeña historia sobre los sucesos de Reinosa 1987, tristemente célebres por las circunstancias que rodearon a una situación industrial y social no deseada por nadie, que en ocasiones llegó a adquirir tintes surrealistas. Si nuestro primer post giraba alrededor de mis vivencias personales, esta segunda parte recogerá aportaciones de otras personas y relatos, como “Reinosa contra el miedo”, incidiendo con más detalle en las causas que motivaron un desenlace nunca esperado. Se trata de testimonios, ese sería su término correcto, vividos a lo largo de unos meses muy difíciles en la calle, en las empresas, de manera muy especial en la factoría “La Naval” de Reinosa, fuente de todo el conflicto, y, como no, en las familias de todo un pueblo.

La Naval 01En primer término, la fábrica de La Naval. Al fondo, el pueblo de Reinosa.

El inicio de la construcción en 1918 de lo que siempre fue y será La Naval, más tarde Astilleros Españoles, en ese año 1987 Forjas y Aceros, luego Sidenor, y hasta hace muy poco Gerdau, multinacional brasileña, significó el desarrollo industrial para una comarca donde la gente joven veía su primera oportunidad en entrar en su Escuela de Aprendices (1925), salir con un oficio, para luego trabajar en la empresa de su ciudad. Era una manera de paliar la emigración, una constante en la comarca de Campoo hasta esos años, que duró hasta bien entrada la década de los 70 en que de nuevo comenzó un éxodo demográfico, lento al principio, que afectó también a los municipios vecinos con el estancamiento industrial. Es a partir de 1979 cuando se produce una preocupante caída del empleo que tiene su colofón en el año 1987 donde la sensación general fue que Reinosa había sido abandonada por los poderes públicos. Un aislamiento y olvido que culmina el 7 de marzo de ese año con el anuncio en la prensa regional del expediente de regulación que trajo consigo 463 excedentes para Forjas y Aceros. Un golpe muy duro, no solo por su alcance, sino porque si bien se había comentado que la empresa necesitaba algún ajuste, nunca se pensó en que habría despidos traumáticos y más en una cantidad tan importante. Fue el detonante de unos sucesos que, aunque continuados durante un tiempo, tuvieron dos fechas claves: una, el 12 de marzo cuando se produce la ‘retención’ del presidente de la empresa Enrique Antolín, que tiene como colofón la ‘rendición’ de un grupo de guardias civiles que se habían adentrado en un callejón sin salida, nunca mejor dicho; y la otra, el 16 de abril, festividad de Jueves Santo, donde la Guardia Civil para muchos se tomó su ‘revancha’ arrasando con todo lo que encontró a su paso y provocando situaciones nunca pensadas, ni siquiera imaginadas.

Los sucesos tuvieron su inicio al día siguiente de anunciar en la prensa las rescisiones de contrato, comenzando a circular informaciones escritas sobre la inminente marcha del presidente de Forjas y Aceros a la consejería de Obras Públicas del Gobierno Vasco. Fue algo inesperado que desencadenó los acontecimientos narrados en nuestro primer relato al presentarse el presidente Enrique Antolín el 11de marzo, víspera de su nombramiento, con la intención de despedirse de sus colaboradores más cercanos y del propio comité de empresa. Una noticia que cayó como una bomba, pues muchos pensaron que todo estaba pactado y el ajuste duro en marcha. Enseguida se extendió la noticia de su presencia generándose un movimiento ‘espontáneo’ entre los trabajadores que se concentraron delante de las oficinas generales donde tenía su despacho, que terminó con el presidente y sus colaboradores más cercanos ‘encerrados’ en sus propias oficinas. Una situación que se fue deteriorando por las posturas intransigentes de unos y otros, que desembocó en la decisión de ‘retener’ a Enrique Antolín hasta el día siguiente, impidiendo de esa forma su toma de posesión en el nuevo cargo del Gobierno Vasco.

Barricada 02Barricada levantada a la entrada de la fábrica el día anterior a los sucesos con varias piezas encima de una plataforma de transporte. Al fondo, los trabajadores, y en primer término, de espalda, la Guardia Civil, que se retiró más tarde tras varias negociaciones.

Todo se complicó a medida que pasaba el tiempo. A través de las radios locales, el pueblo de Reinosa es informado de lo que estaba sucediendo en la empresa. Según transcurren las horas, el resto de trabajadores a los que no les correspondía ese turno, a los que se suman familiares y curiosos, se empiezan a concentrar en la entrada de la factoría. A su vez, se acuerda cerrar todos los establecimientos del pueblo como muestra de apoyo con lo que está ocurriendo en el interior de la empresa. Transcurre el tiempo y la situación no varía. Cada vez se tiene más claro que la intervención de la Guardia Civil no se debe descartar. El fácil ‘rescate’ del presidente de su despacho, unido a su propia seguridad por la gran crispación que se estaba generando, hace que el comité de empresa le decida trasladar a una ubicación más segura. Se le plantea entonces a Enrique Antolín la necesidad de llevarlo a otra zona de la fábrica, garantizándole su seguridad, y los trabajadores inician el abandono de las oficinas formando en el exterior un cordón ‘protector’ a modo de escudo del presidente. Éste se reúne con su equipo directivo, pero pasa el tiempo y no sale. Pasa más tiempo y la situación sigue igual. Hasta que llega un momento que explota, se vuelve incontrolable. Los trabajadores entran de nuevo en las oficinas, derrumban la puerta de su despacho, y le obligan a salir a la fuerza en medio de toda una marabunta a través de un pasillo de casi un kilómetro de longitud hasta las inmediaciones del “bunker”, llamado así por ser un edificio de ‘obligada’ inaccesibilidad, con unas paredes de hormigón de gran espesor, destinado a realizar las radiografías de piezas para la industria de energía nuclear y otras similares. Allí es donde va a permanecer ‘retenido’ Enrique Antolín y el equipo directivo que le acompaña.

Habían pasado pocas horas cuando a media tarde se presentan dos compañías de la Guardia Civil a la entrada de la empresa. Antes ya se había levantado una barricada. Se producen los primeros incidentes con disparos de pelotas de goma incluidos. Intervienen el delegado el Gobierno, el alcalde de la ciudad, el comité de empresa y la propia Guardia Civil, que al final se retira. En paralelo, durante toda la tarde y parte de la noche se mantienen conversaciones con las autoridades del INI para intentar la retirada del expediente. Al final, ya de madrugada, se consigue contactar con uno de sus máximos responsables para transmitirle las reivindicaciones pero se produce un corte en la línea telefónica que obliga al comité a trasladarse a otras dependencias. La impresión, en principio, no es del todo pesimista cuando de nuevo ocurre otra interrupción. Sin embargo, en esta ocasión se comprueba que el teléfono ha sido cortado desde fuera de las dependencias de la fábrica lo que deja a todos incomunicados. Un corte sobre el que más tarde se hicieron todo tipo de especulaciones y cuyo origen nunca ha sido aclarado.

Barricada 01 A un lado, los trabajadores encerrados, al otro vecinos del pueblo de Reinosa, y en medio la barricada, tras la retirada previa de la Guardia Civil el día anterior a los sucesos. Foto Diario Montañés.

La noche transcurre con la gente encerrada en las instalaciones, distribuida por los talleres en medio de un gran desorden como hemos descrito con detalle en nuestro post anterior. Al amanecer, al permanecer las comunicaciones telefónicas cortadas, se presenta la Guardia Civil para conocer la situación. Al poco tiempo se empiezan a notar movimientos extraños. Durante la noche ya se había observado la presencia de personas desconocidas, pero como mucha gente del pueblo, familiares y amigos, habían estado acompañando a los trabajadores, era difícil asegurar su procedencia. Una de las versiones que circuló fue que esos posibles ‘infiltrados’ tenían como objetivo principal confeccionar planos de las instalaciones con la disposición de su interior, de manera especial el enclave exacto del “bunker” donde se encontraba encerrado y ‘retenido’ Enrique Antolín, presidente de la empresa.

Todo hacía presagiar que la llegada de un nuevo día traería novedades. Amanece. Trabajadores y vecinos del pueblo, que habían pasado la noche juntos, charlan sobre el devenir de los acontecimientos, cuando de pronto, sobre las 8 de la mañana, comienzan a oírse explosiones y ruidos de disparos procedentes de la zona donde se encuentra retenido Enrique Antolín. Empieza también a sonar con insistencia la sirena de la fábrica, que siempre se activa para avisar a la población en casos de incendio o algún tema grave. La realidad era que… ¡¡se estaba produciendo el ataque por sorpresa de la Guardia Civil!! Un contingente de 300 números llegados a lo largo del día anterior es el encargado de apoyar la logística y efectuar directamente el ‘rescate’ del presidente. La primera impresión fue tremenda, actuando en conjunto distribuidos por las instalaciones. Un grupo especial salta la tapia exterior más cercana al “bunker” armando un gran alboroto con artefactos, explosiones, porras, fusiles y demás ‘herramental’ que traían preparado. A su paso van provocando el miedo y el estupor, al tiempo que alejan a todo el personal que encuentran en medio de botes de humo, disparos de pelotas de goma y gritos amenazantes. Una acción no solo dirigida a la liberación del presidente de la empresa, sino que parte de la fuerza operativa se despliega por toda la fábrica como una misión de fuerza. A base hachazos rompen la puerta de madera de entrada al “bunker”, penetran en su interior y rescatan con gran facilidad a Enrique Antolín y a su equipo directivo. Los talleres, donde se encontraban refugiados la mayoría de los trabajadores, también sufren el mismo acoso. Una lucha desigual que tras varios choques y enfrentamientos finaliza después de que se establezca un diálogo entre el comité de empresa y los mandos de la Guardia Civil.

Parque de Cupido 01 A la derecha, el parque de Cupido, donde ocurrieron serios enfrentamientos con la Guardia Civil. En primer término una tanqueta presta a impedir el paso, y al fondo grupos de gente a la espera de acontecimientos. Foto Diario Montañés.

Ese día todo el pueblo se había levantado muy pronto. Preocupados, la inquietud era general. Mucho más tras escuchar la sirena de la fábrica que incitaba a pensar que algo grave estaba sucediendo. Los estudiantes, ya algo ‘revueltos’ desde días antes con sus propias reivindicaciones, junto a muchas personas que habían estado en la empresa la tarde y noche anterior, deciden dirigirse hasta su entrada principal para confirmar lo que podía estar ocurriendo. Lo hacen de forma precipitada y se encuentran con que no es posible acceder a su interior: ¡todas las entradas estaban custodiadas por la Guardia Civil! Sin embargo, la mayoría opta por permanecer allí mismo concentrados a la espera de que la situación se aclare.

Pronto se conoce que Enrique Antolín había sido “rescatado” y trasladado hasta Bilbao para la toma de posesión de su nuevo cargo. Los trabajadores que permanecen aún en el interior de la empresa deciden reunirse en asamblea con el fin de realizar un análisis de la situación y acordar las posibles medidas a tomar. Ni siquiera da tiempo a iniciarla, pues comienza a circular la noticia de que se estaba produciendo un fuerte enfrentamiento entre la Guardia Civil y un grupo de estudiantes en el Parque Cupido. Salen todos ‘disparados’ hacia para acudir en su defensa, porque más de uno pensaba que algún familiar podría estar en medio de la refriega. Su llegada repentina provoca un gran desconcierto entre los guardias, que muy inferiores en número formaban parte de un contingente de apoyo no relacionado directamente con el asalto realizado en la fábrica, que iba en dirección a su cuartel cuando por casualidad se vieron envueltos en todo el lío. Los guardias civiles, viendo el cariz de los acontecimientos, optan entonces por batirse en retirada con tan mala fortuna que se meten en un callejón sin salida. Nunca mejor dicho, pues se trataba de una calle con entrada, pero sin ninguna salida. Una calle tapón. Algo incomprensible que solo puede atribuirse a su desconocimiento del pueblo. Hay quien opina que viéndose en inferioridad decidieron buscar protección en la calleja, donde sus edificios permitían un cierto refugio, sin saber que se trataba de una calle cortada. Lo cierto es mientras intentan buscar resguardo, se dan cuenta como su situación empeora por momentos frente a una multitud encolerizada lanzándoles piedras de continuo. Una situación que se vuelve esperpéntica cuando la gente se da cuenta que se les está acabando la munición de pelotas de goma, que al final termina con todos, guardias y vecinos, utilizando las piedras a modo de proyectiles como única munición de defensa.

Callejón sin salida 01Callejón sin salida donde un grupo de guardias civiles es arrinconado por los vecinos del pueblo de Reinosa. Se les puede distinguir al fondo. Aunque en nuestro primer post sobre los sucesos de Reinosa 1987 hemos incluido una foto mucho más cercana y nítida donde se les puede ver refugiados entre un grupo de árboles.

Pero los guardias civiles también disponían de balas para hacer fuego real y hay quien asegura que se produjo algún disparo al aire, solo para intimidar. Sin embargo, deciden no emplearlas contra las personas, primando por encima de todo la serenidad y el sentido común en un momento tan grave cuyas consecuencias eran imprevisibles. Al final, muchos ‘espectadores’ que observaban incrédulos la escena desde la lejanía se fueron acercando para ver algo asombroso y a lo que no daban crédito: ¡¡los guardias comenzaban a ondear pañuelos blancos en señal de rendición!! A partir de ahí empieza una fase de negociación entre las partes que termina con la propuesta de llevarlos a la empresa en calidad de ‘retenidos’ para acordar las condiciones en que se les dejaría marchar. Y así se hace. No sin antes evitar algunas reacciones de los más exaltados. En el lugar de los sucesos quedaron para la historia los restos del enfrentamiento, algún que otro fusil y también más de un tricornio. ¡Muy poco para lo que pudo haber sucedido! Y sin más, en medio de un pasillo formado por trabajadores y vecinos, son trasladados hasta la fábrica de La Naval. Aunque no llegan a realizar el recorrido completo. Muy cercanos ya a la entrada, poco antes de enfilar el puente sobre el río Hijar, se topan con otro grupo de guardias civiles que estaban allí apostados. Su sorpresa fue mayúscula al ver a sus compañeros y con ellos una multitud de gente. Nadie sabe que hacer, todos se quedan quietos. Hasta que por fin el mando del contingente previendo las posibles consecuencias les deja pasar y se dirigen todos a entablar negociaciones a las oficinas de la empresa. Allí se llega al acuerdo de que los guardias ‘retenidos’ quedarán ‘libres’ si se devuelven las documentaciones incautadas antes a los manifestantes. Después, con el fin de no incrementar la gravedad de la situación, que podía ir a mayores sin duda, las fuerzas de orden público deciden retirarse, acompañados por algunos miembros del comité de empresa cuya presencia fue requerida por motivos de seguridad.

Era mediodía y el ambulatorio de Reinosa aún seguía colapsado por los heridos de ambos bandos que a lo largo de la mañana no habían cesado de llegar. A pesar de la indignación, todos los contusionados fueron atendidos y en el caso de los guardias civiles también protegidos y evacuados. Fue el colofón de unos acontecimientos que la mayor parte de los medios de comunicación a nivel nacional señalaron con un único culpable: los trabajadores y el pueblo de Reinosa, calificando de secuestro la ‘retención’ de Enrique Antolín a pesar de que la acción desmedida de la Guardia Civil no dejó lugar a dudas, pues solo bastaba ver el más de un centenar de heridos como así lo hizo constar la prensa regional en su momento. ¡¡Seguro que la ‘rendición’ de un grupo de guardias civiles, acorralados, pañuelo en alto, tuvo mucho que ver con lo publicado!! Hasta el punto que más tarde se nombró un fiscal especial para determinar posibles responsabilidades de los ciudadanos de Reinosa por detención ilegal, coacciones y atentado a la autoridad.

Guardias civiles 01Grupo de guardias civiles antidisturbios en dirección a su cuartel después de una de las muchas escaramuzas habidas con los trabajadores y vecinos de Reinosa.

Pero no todo quedó ahí después de la jornada fatídica del 12 de marzo de 1987. Los despidos no fueron retirados. Las movilizaciones continuaron. Se realizan concentraciones diarias, se paraliza el tráfico ferroviario, se cortan las carreteras y prosiguen las huelgas y manifestaciones. También las marchas de los trabajadores por toda Cantabria para informar del problema laboral y social en el que se encuentra inmersa la comarca. El Gobierno envía grupos de guardias civiles cada vez más numerosos que se acuartelan en los alrededores, rodeando en la práctica a todo el pueblo. Una situación que se vuelve cada vez más peligrosa y desesperada, y que culmina con una manifestación multitudinaria el 12 de abril en Santander en solidaridad con el pueblo de Reinosa y contra el desmantelamiento industrial de Cantabria. Algún periódico nacional publicaba con buen tino: “Hasta ahora la única alternativa ha sido el envío progresivo de fuerzas de seguridad, pero el conflicto puede volver a estallar en cualquier momento”. Por desgracia, así sucede. Era la mañana del 16 de abril y la gente estaba cansada de las refriegas del día anterior. Como en días pasados, vuelven los guardias civiles de sus acuartelamientos de los alrededores, pero en vez de dirigirse a su cuartel de Reinosa para dejar ‘aparcados’ sus jeeps, tanquetas, autobuses y camiones, cambian de estrategia y a primera hora de la tarde aparece la ciudad prácticamente tomada por las fuerzas de seguridad, que ocupan posiciones claves en los sitios más conflictivos (calles cercanas a su cuartel, estación de ferrocarril, parque de Cupido,…) con tanquetas y un par de helicópteros de apoyo, a los que por su ruido y estridente colorido enseguida se les apodó como la ‘abeja maya’.

La mayoría de la gente, que como en otras ocasiones se dirigía a la concentración diaria, al ver lo que estaba ocurriendo decide no seguir por miedo a una encerrona, pasando a ocupar las calles como en cualquier otra tarde paseo. ¡Había guardias por todas partes! Eran las cuatro y media de la tarde y el tren Talgo Santander-Madrid enfilaba el andén de la estación. Su pitido anunciando la llegada coincide justo con la orden de ataque de la Guardia Civil. La gente se mete deprisa, como puede, en los portales, en las casas o en los bares. Las tanquetas comienzan a circular disparando pelotas de goma, acompañadas por grupos de guardias a pie que incluso penetran en los portales y detienen a las personas que consideran ‘sospechosas’. En días anteriores ya se venía anunciando en los medios de comunicación, no se sabe muy bien por qué, que en Reinosa había grupos organizados de ‘alborotadores’. La violencia fue tremenda como así lo cuentan innumerables testigos. Las tanquetas pasaban por las calles a gran velocidad disparando sobre todo aquel que no obedecía sus órdenes, repitiendo de forma continuada por la megafonía: ¡¡Todo mundo en casa con las persianas bajadas!! Los botes de humo, en gran cantidad, hacen su aparición en medio de un tremendo caos. Sin embargo, a pesar de todo, en algunas zonas la gente les hace frente obligándoles a retroceder. Pero enseguida llegaban más guardias y de nuevo a refugiarse. ¡¡Era una lucha desigual!! Nadie podía creer lo que estaba pasando. Hasta que por fin, a media tarde, la Guardia Civil decide dar una tregua y retirarse. No se sabía ni el número de detenidos ni los destrozos causados. Todo el mundo buscaba y preguntaba.

Tren 01Una de las refriegas habidas en la estación de ferrocarril de Reinosa entre guardias civiles y trabajadores que intentaban cortar el paso del tren.

La calma duró muy poco. Con las calles otra vez repletas, la llegada de un nuevo tren provoca de nuevo el despliegue de las tanquetas, los lanzamientos de pelotas de goma y botes de humo y el consiguiente apoyo de los helicópteros. Pero en esta ocasión la actuación de la Guardia Civil fue mucho más dura, ocupando espacios nunca pensados, como el Ambulatorio, aunque por breves momentos, y otros lugares más o menos públicos. La mayoría de las personas comentaron después que: “¡Aquel día venían a dar un castigo por los sucesos del 12 de marzo en represalia por la ‘encerrona’ a sus compañeros en aquel callejón sin salida!”. Uno de los mayores despropósitos, del que finalmente desistieron, que viví en primera persona y ya narré en mi primer post, estuvo a punto de producirse en su intento de penetrar en la Iglesia Parroquial donde estaban a punto de celebrarse los oficios litúrgicos del Jueves Santo. Algunas personas conseguimos entrar poco antes de que comenzaran a disparar pelotas de goma contra la puerta de entrada. Por suerte fue cerrada en el último momento, no sin antes comprobar como alguna llegó a alcanzar el interior tras rebotar contra una de las hojas de la puerta, siendo recogidas más tarde por los sacerdotes. Fueron muchos los que intentaron ir a los oficios de las 7 de la tarde de aquella Semana Santa que tuvieron que volverse con rapidez a sus casas. Entretanto, en el interior de la iglesia, no se sabía muy bien que hacer, si se iban a poder celebrar los actos o no. Al final se optó por no hacerlo al tiempo que sonaron las campanas durante más de un cuarto de hora con el fin de intentar calmar la situación exterior. Poco más tarde, algunas personas pudimos abandonar la iglesia por una puerta trasera, medio ‘escondidos’ por las aceras de las calles menos transitadas hasta llegar a nuestras casas. Por lo que me han contado después, fue el propio sacerdote, quien viendo la avalancha de gente que venía a refugiarse al interior de la iglesia huyendo de las cargas, además de las personas presentes en los oficios, quien ante el peligro de que pudieran entrar también los guardias salió a la puerta conminándoles a no pasar, no sin antes recibir algún que otro improperio. La mayoría de las personas que decidieron quedarse en el templo por miedo a salir aún tuvieron que permanecer bastante tiempo hasta que todo se fue calmando.

Pero la situación no terminó ahí. Se recrudeció mucho más con nuevas incursiones de la Guardia Civil, que dieron lugar a serias consecuencias como el incendio de una funeraria, que al encontrarse justo al lado la instalación de calefacción de todo el edificio, hizo pensar a más de uno en una posible catástrofe al estar el depósito de fuel oil casi lleno. Poco antes ya había tenido lugar otra incursión con lanzamiento de botes de humo en el campo de futbol del CD Naval donde se estaba celebrando un partido, que provocó el pánico entre jugadores y público obligando a suspenderlo durante un tiempo. Ese día de Jueves Santo la situación se tornó tan grave que gracias a las emisoras de radio, locales y regionales, presentes en directo, se pudo dar a conocer y seguir en todo momento el desarrollo de los acontecimientos. Más tarde, muchos de sus corresponsales fueron acusados de faltar a la verdad, aunque al final ésta se terminó imponiendo. Sin embargo, en los días siguientes, parte de la prensa nacional siguió tachando de irresponsables al pueblo y los trabajadores de Reinosa y, según los mandos de los antidisturbios, de aplicar técnicas de guerrilla urbana.

Enfrentamiento 01Grupos de manifestantes intentando cortar el tren en un paso a nivel mientras se protegen con contenedores de basura de los disparos de pelotas de goma de los guardias civiles que tratan de impedirlo.

El suceso más grave de todos los enfrentamientos habidos en Reinosa en aquella primavera de 1987 ocurrió ese Jueves Santo, provocando fechas más tarde la muerte de un trabajador, Gonzalo Ruiz, a consecuencia de las lesiones sufridas. Ese día Gonzalo había decidido dejar abierto el bajo de su vivienda para utilizarlo como refugio en caso de necesidad. Junto a otros tres compañeros, así lo hizo durante una de las cargas. Los guardias civiles, con el fin de que los encerrados salgan y se entreguen, arrojan botes de humo en el interior advirtiéndoles desde el exterior que lo hagan de inmediato por el peligro de asfixia. Así lo hacen, pero tardan más de lo aconsejable, siendo llevados al cuartel donde Gonzalo, que estaba algo herido de un suceso anterior y no se encontraba en buenas condiciones, no recibe asistencia médica inmediata. Le llevan con urgencia al Ambulatorio, que de inmediato lo traslada en una ambulancia al hospital de Valdecilla en Santander donde queda en observación. A pesar de que los síntomas por intoxicación de humo suelen tardar hasta tres días en mostrarse en toda su crudeza, a la mañana siguiente es enviado a su casa a la que llega quejándose de problemas en la respiración. Así sigue durante unos días hasta que de nuevo es ingresado en el hospital de Santander donde fallece al poco tiempo.

Todo cambia a partir de ese fatídico día de Jueves Santo. Las gentes de la comarca de Campoo comienzan a movilizarse a todos los niveles. No pueden olvidar lo sucedido. Se producen declaraciones públicas de apoyo de todos los colectivos condenando de forma unánime los graves hechos ocurridos. A pesar de estar prohibidas, las concentraciones son continuas. Todo el pueblo se une más que nunca en la condena de unos hechos impensables, que sin embargo algunos pretendieron manipular a conciencia. La gente se siente pisoteada e indignada. Se suceden las reuniones y los movimientos ciudadanos. Las televisiones graban diariamente lo que acontece, incluso algunas venidas de otros países. Los sentimientos de dolor e indignación, que habían estado un tanto contenidos, explotan. Entran de nuevo en acción las barricadas, los cortes en las vía del tren, que desembocan en una huelga general en señal de luto por el fallecimiento de Gonzalo Ruiz. Las reacciones oficiales a nivel nacional son muy contenidas. Nadie puede creer aún lo que ha pasado. El pueblo de Reinosa despide a Gonzalo Ruiz en su entierro en medio de un gran dolor. De las ventanas de las viviendas cuelgan cientos de sábanas blancas con crespones negros. Esa tarde, más de 15000 personas, en un impresionante silencio, recorren la distancia entre la casa del fallecido y la plaza del ayuntamiento. Sin gritos, sin pancartas. Solo una con el nombre de Gonzalo Ruiz va a la cabeza de la manifestación en señal de duelo.

Manifestación 01Una de las muchas manifestaciones celebradas contra el desmantelamiento industrial de Reinosa y toda la comarca campurriana.

En los días siguientes al entierro se producen movilizaciones para exigir responsabilidades. La Guardia Civil elude la suya al considerar que no la tiene. Durante meses se abrirá una larga polémica sobre las causas de la muerte de Gonzalo Ruiz. Se filtran informaciones interesadas que obligan a desmentidos hasta del propio hospital de Valdecilla, que mantiene que las lesiones internas producidas lo fueron por inhalación de gases. Incluso emite un comunicado al efecto. Todo en medio de declaraciones contradictorias, pues hasta esa fecha nadie había muerto en España por aspiración de gases procedentes de botes de humo. Se entra en una maraña legal que se prolongará mucho tiempo. El resultado final es de sobra conocido: el expediente de regulación de empleo siguió su curso con más de 300 despidos directos, además de otras medidas. Un cierto cansancio y desmoralización se extendió a todos los niveles. Se dieron por terminadas las negociaciones y también las movilizaciones. En los momentos decisivos no todos estuvieron como se pensaba. Pero una cosa sí quedó clara: el espíritu de solidaridad de un pueblo, Reinosa, que siempre estuvo a la altura esperada.


Canciones con historia: “I just called to say I love you”. Stevie Wonder

abril 3, 2017

Stevie Wonder, gran cantante y mejor compositor, cultivó los más variados estilos en especial el soul, el funk y el rhyhm and blues. Para muchos fue, y sigue siendo, su ídolo musical. Entre otros el presidente estadounidense Barack Obama, fan declarado, quien en unas declaraciones a la revista Rolling Stone afirmaba que, con Bob Dylan y Bruce Springsteen, era uno de sus héroes musicales. La canción que hoy traemos aquí, “I just called to say I love you” (1984) (‘Sólo llamé i-just-called-to-say-i-love-you-01para decirte que te amo), es sin duda uno de sus temas más comerciales. Nº 1 en las listas de éxito de todo el mundo, al principio fue muy atacado por la crítica por utilizar algunos instrumentos electrónicos tan distintos de los sintetizadores ‘clásicos’ de los años 60 y 70. Para muchos, en contraposición a sus esmeradas producciones de trabajos anteriores, era demasiado complaciente. Sin embargo, al poco tiempo, ya acostumbrados a sus continuas innovaciones, todos empezaron a disfrutar de la simple melodía de esta hermosa balada con ritmos de midtempo.

“I just called to say I love you” es uno de las canciones más sentimentales de Stevie Wonder. Cuenta como una persona no precisa de una fecha concreta para recordar o confesar el amor que siente. Tan solo necesita recorrer los momentos especiales. Todos son importantes. Sabe que las palabras son viejas como el tiempo, pero siempre renacen en su vida como nuevas. Por eso, cuando canta desde lo más hondo, quiere que su amor lo sepa. Contra la opinión de los ‘entendidos’ logró un tremendo éxito de ventas a lo que contribuyó en gran medida su aparición por primera vez en la exitosa película ‘La mujer de rojo’. Fue todo un detonante. Llegó a lo más alto de las listas, donde permaneció durante semanas, y conquistó un Globo de Oro y un Oscar a la mejor canción original.

“I just called to say I love you”
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Stevie Wonder cantando en directo “I just called to say I love you” en Londres, 1995.

Stevie Wonder (nacido Stevland Hardaway Judkins, Míchigan, 1950), es un cantante, compositor y productor de grandes éxitos musicales como lo prueban los 25 premios Grammy recibidos a lo largo de su carrera. Ciego desde la infancia es uno de los artistas más reconocidos con más de 100 millones de discos vendidos. Desde muy pequeño aprendió a tocar los más variados instrumentos, destacando con el piano, la batería, el bajo y la armónica. Siempre con la discográfica Motown, su época más gloriosa fue la década de 1970. Un periodo muy rico en creatividad y premios para un Stevie auténtico precursor en el empleo de sintetizadores. Es difícil decidirse por solo un tema de su larga trayectoria, aunque quizás sea ‘Superstition’ el que le encumbró a la fama en 1972 de forma definitiva. Fue también el año que firmó un contrato millonario con su discográfica y consiguió que se le diese un grado de libertad creativa poco imaginable en una firma como la Motowv, muy férrea siempre en sus planteamientos y objetivos. Su primer álbum grabado bajo esa política fue ‘Music of my Mind’ en el que se responsabiliza por primera vez en la grabación de todos los instrumentos del disco, además de los trabajos de producción, composición y arreglos. Fue el primero de cinco álbumes consecutivos que conforman su llamado período ‘clásico’ continuando con los experimentos en los sintetizadores que había iniciado con tan solo 21 años en su álbum ‘Where I’m Coming From’.

No es propósito de este post realizar un repaso por su larga (uno sus últimos trabajos fue el single ‘Faith’, 2016, para la banda sonora de la película de animación ‘Sing’), fecunda y espléndida carrera musical. Prolífico compositor, su importancia bien merece un capítulo aparte. Sin embargo si conviene resaltar su pasión por los sintetizadores, ese innovador instrumento electrónico que genera señales eléctricas convertidas luego en sonidos musicales. Con ellos, no solo se pueden imitar otros instrumentos, sino incluso crear timbres nuevos. Ejecutados normalmente mediante un teclado, se pueden controlar con diversos tipos de dispositivos de entrada, incluyendo secuenciadores, sintetizadores de guitarra, instrumentos electrónicos de viento y baterías electrónicas.

stevie-wonder-y-ray-kurzweil-02Stevie Wonder con Ray Kurzweil, a la izquierda, creador del sintetizador Kurzweil.

Tras aprender de niño a utilizar la máquina para leer libros en voz alta a los ciegos, Stevie Woonder pronto empezó a admirar a Ray Kurzweil, más tarde uno de sus ídolos, que había desarrollado un escáner para ordenador y un sintetizador texto-a-voz que, combinados, integraron la primera máquina lectora de documentos impresos para ciegos. Interesado en el el invento, ambos entablaron una gran amistad que llevó a Kurzweil a realizar investigaciones en el campo de la música generada por ordenador. Un buen día Stevie le invitó a su casa de Los Ángeles para contarle su sueño: “Un sintetizador de teclado que reprodujera fielmente los sonidos del piano y demás instrumentos de una orquesta”. Kurzweil aceptó el reto y en un año fabricó el prototipo del Kurzweil 250 (K250), un sintetizador digital capaz de reproducir el sonido de un centenar de instrumentos, desde un piano de cola, pasando por un cuarteto de cuerda, un toque de trompeta,… hasta una orquesta completa. El propio Kurzweil definía sus cualidades como: “Reúne la posibilidad de control artístico que proporcionan los instrumentos electrónicos junto a la riqueza y complejidad de los instrumentos acústicos. También va a permitir desarrollar nuevos tipos de música o instrumentos desconocidos cuyos sonidos tienen la misma calidad que los acústicos”.

El reto que Stevie Wonder le propuso a Ray Kurzweil aquella tarde de 1982 era muy simple y la vez complicado por la innovación, y consiguiente ‘revolución’, que suponía en la música: ¿Se podría simular, y utilizar de forma fiel, el sonido de cualquier instrumento acústico con la flexibilidad y potencia que pudiera proporcionar un ordenador? En su intento por dirigirse a un espectro de público más amplio, coincidió con una etapa de su carrera que pasaba por cierta sequía creativa. Y dicho y hecho, Ray se puso de lleno a la tarea fundando su empresa Kurzweil Music Systems, lanzando en 1984 el sintetizador Kurzweil 250, el primer instrumento por ordenador que reproducía de forma realista el sonido de los instrumentos de una orquesta. Fue tal el éxito alcanzado que cuando se realizaron los tests con músicos profesionales, éstos se mostraron incapaces de diferenciar el sonido emitido por el sintetizador del producido por el instrumento real.

Pocos instrumentistas múltiples se han dado en la música con la capacidad y calidad de Stevie Wonder. Un cantante y compositor que siempre se involucró en temas tan controvertidos como las drogas, los derechos civiles, la dura vida urbana o la espiritualidad. Con un soul muy influenciado por su ídolo Ray Charles, ciego como él, no tardó en ser aceptado por la mayoría de la crítica. Con “I just called to say I love you” , editada 1984 en la banda sonora (soundtrack) de la película “The woman in red” (‘La mujer de rojo’) protagonizada por la espectacular Kelly LeBrock, consiguió un bella canción con la esencia musical de los años 80 y el uso de sintetizadores del Wonder ‘clásico’ y a la vez experimental de siempre. Además de una hermosa y simple balada, se puede decir que “I just called to say I love you” marcó un éxito en todo el mundo.


Escenas de la película ‘La mujer de rojo’ con la canción de Stevie Wonder, “I just called to say I love you”, sonando de fondo.


“La promesa”. Harlan Coben

marzo 23, 2017

la-promesa-01No había leído nada de Harlan Coben, considerado uno de los grandes escritores de novela negra. Ha sido toda una sorpresa. En “La promesa”, entretenida novela que va elevando su interés de forma ágil a medida que transcurre su lectura, construye los diálogos de manera tan fácil que solo necesita de frases cortas para adentrarse por sus distintos vericuetos. Incluso llega a desconcertar. Cuando parece que el ‘nudo’ está a punto de resolverse un nuevo giro lo cambia de dirección. Aunque no es su mejor obra, deja su sello más personal con sus giros trepidantes.

Sinopsis
Han pasado seis años desde que el agente Myron Bolitar hizo de superhéroe. En seis años no ha dado ni un puñetazo. No ha tenido en la mano, y mucho menos disparado, una pistola. No ha llamado a su amigo Win, el hombre más temible que conoce, para que le ayude o para que le saque de algún lío. Todo eso está a punto de cambiar… debido a una promesa.

El año académico está llegando al final. Las familias esperan con ansia noticias de las universidades. En esos últimos momentos de tensión del instituto, algunos chicos cometen el muy común y muy peligroso error de beber y conducir. Pero Myron está decidido a ayudar a los hijos de sus amigos a mantenerse a salvo, y hace que dos chicas del vecindario le hagan una promesa: si alguna vez están en un apuro pero temen llamar a sus padres, le llamarán a él.

Unas noches después, recibe una llamada a las dos de la madrugada, y fiel a su palabra, Myron recoge a una de las chicas en el centro de Manhattan y la lleva a una apacible calle sin salida de Nueva Jersey donde ella dice que vive su amiga. Al día siguiente, los padres de la chica descubren que su hija ha desaparecido. Y que Myron fue la última persona que la vio.

Desesperado por cumplir una promesa bien intencionada convertida en pesadilla, Myron se esfuerza por localizar a la chica antes de que desaparezca para siempre. Pero su pasado no es tan fácil de enterrar, porque los problemas siempre le han perseguido. Ahora Myron debe decidir de una vez por todas quien es y a que va a enfrentarse si quiere conservar la esperanza de salvar la vida de una jovencita.

harlan-coben-01Harlan Coben (Nueva Jersey, 1962) es un autor estadounidense de novelas de misterio y suspense. Dos de sus series de libros suceden alrededor de Nueva York y Nueva Jersey. Fue en el último año de universidad cuando se dio cuenta que quería ser escritor. Tras unos primeros pasos donde llegó a publicar tres novelas, se decide por un cambio de rumbo comenzando por una serie con su personaje Myron Bolitar como protagonista principal, un exjugador de baloncesto y agente deportivo convertido accidentalmente en detective que se ve envuelto a menudo en la investigación de los asesinatos. “La promesa” (2006) es una de ellas.

Ganador de reconocidos premios, en el año 2010 recibe el Premio Internacional de Novela Negra de RBA, el mejor dotado de la categoría (125.000 euros), por su novela ‘Alta tensión’ (‘Live Wire’) protagonizada también por Bolitar. En una entrevista concedida al diario El País señalaba Coben que sus novelas siempre surgen de hechos cotidianos, y en concreto hacía referencia a la trama de ‘Alta tensión’ diciendo que se le ocurrió al día siguiente de ver que unos amigos habían publicado en Facebook una foto de la ecografía de su futuro bebé: “Me pareció extraño y fascinante. Me pregunté: ¿qué pasaría si alguien escribiera debajo de la ecografía que el niño no es suyo?, ¿qué grado de sinceridad puedes tener con tu mujer?” Ha sido el primer autor en conseguir los tres galardones más prestigiosos de novela negra: Edgar, Shamus y Anthony.

“La promesa” es una obra que en principio le cuesta enganchar. Sin embargo, tras varios capítulos de puesta en situación, y una vez centrada la historia, no hay manera de parar. Novela con buenos diálogos, de trama ágil, nunca decae. Entretenida.


La edad y el tiempo según Galileo y Saramago, una interesante reflexión

marzo 13, 2017

La edad y el tiempo, dos conceptos en cierto modo complementarios, a veces pueden parecer contrapuestos. Una extraña paradoja. Decimos esto porque hay quien defiende, la mayoría, que: “La edad se puede medir o definir como el tiempo ya vivido”, mientras que otros, los menos, piensan que: “La edad debe ajustarse al tiempo que nos queda por vivir”.

sin-titulo-1Entre los partidarios de medir la edad “según el tiempo que queda de vida y no por el tiempo vivido” dicen que se encuentra Galileo Galilei (1564-1642), célebre astrónomo, filósofo, matemático y físico italiano. O al menos así lo cuenta Daniel Martínez (argentino, conductor del programa de radio ‘Buenas Compañías’) en su audio-libro “Entre tú (vos) y yo” donde dice:

En cierta ocasión alguien preguntó a Galileo Galilei: ¿Cuántos años tiene el señor?, 8 a 10 respondió Galileo en evidente contradicción con su barba blanca. Todos se miraron como asombrados por la edad que había dicho que tenía, pero él al darse cuenta les explicó:
“Tengo en efecto queridos amigos los años que me quedan de vida, los vividos ya no los tengo como no se tiene las monedas que se han gastado”.

Una respuesta de Galileo a la que Daniel Martínez acompaña con una reflexión:
“Es asombrosa esta respuesta de Galileo. En realidad yo quería preguntarte a ti: ¿Cuántos años tienes? Pero que me respondas como Galileo, no los que has vivido, porque esos los has gastado como el dinero que pasó por tu bolsillo.
¿Cuántos años tienes? ¿Cuántos crees que tienes por vivir? ¿Cuánto de tu vida activa? ¿Cuánto de tu vida pasiva? ¿Cuánto de tu sexo pleno? ¿Cuántos te quedan?
Y entonces…, ahora que en tu mente estás como esbozando una respuesta te digo… ¿Qué es lo que haces con ellos? ¿Qué haces con los días, los minutos y las horas que son los únicos e irrepetibles que te quedan en cada momento? ¿Cómo los gastas? ¿Cómo los utilizas? Vanamente los hombres a veces creen que el tiempo pasa… sin darse cuenta que los que pasan… son ellos.
Aprovecha el hoy… deja el ayer… no esperes el mañana que quizás nunca llegue, se realista, elegí el aquí y ahora y de ahí toma lo mejor para vos, y para los demás también, no lastimes ni te lastimes, no pierdas tu vida…”.

Hay estudios que sugieren que factores como la salud y la capacidad del individuo se deben tener en cuenta para determinar si una persona se tiene que considerar o no ‘vieja’ recomendando evaluar la edad, y por tanto el tiempo que queda de vida, en esa línea en contraposición a lo considerado ‘normal’ en la sociedad actual que lo establece al cumplir 65 años, finalizada la etapa laboral de la persona y su paso a la situación de jubilación. Son ya muchos los investigadores que afirman que la vejez en realidad es un estado de ánimo y que, felizmente, el aumento en la esperanza de vida gracias a los adelantos de la medicina y que las personas siguen modos más saludables son un proceso que las hace más capaces y en muchos casos más ‘jóvenes’ en diferentes aspectos. sin-titulo-2Algunos organismos internacionales se están empezando a plantear nuevas formas de medir el envejecimiento, en especial para realizar extrapolaciones de población más allá del año 2050.

A este respecto, José Saramago (1922-2010), escritor y poeta portugués, premio Nobel de Literatura 1998, en un espléndido poema nos habla de sus sentimientos sobre la edad y el tiempo. Dice así:

¿Qué cuántos años tengo?/ ¡Qué importa eso!/ ¡Tengo la edad que quiero y siento!/ La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo,/ sin miedo al fracaso o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos/ y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!/ ¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo/ otros “que estoy en el apogeo”.
Pero no es la edad que tengo,/ ni lo que la gente dice,/ sino lo que mi corazón siente/ y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios/ para gritar lo que pienso,/ para hacer lo que quiero,/ para reconocer yerros viejos,/ rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir:/ ¡Estás muy joven, no lo lograrás…/ ¡Estás muy viejo/a, ya no podrás!…
Tengo la edad en que las cosas/ se miran con más calma,/ pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños,/ se empiezan a acariciar con los dedos,/ las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,/ a veces es una loca llamarada,/ ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada/ y otras… es un remanso de paz,/ como el atardecer en la playa…
¿Qué cuántos años tengo?/ No necesito marcarlos con un número,/ pues mis anhelos alcanzados,/ mis triunfos obtenidos,/ las lágrimas que por el camino derramé/ al ver mis ilusiones truncadas…
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta,/ sesenta o más! Pues lo que importa:/ ¡es la edad que siento! Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Este pensamiento de Saramago nos invita en cierta manera a preparar esa etapa de la vida de la que hasta no hace mucho se decía… ‘envejecer’. Una lección de ilusión para llegado el momento. Toda una oportunidad para valorar otros aspectos que ofrece la vida: nuevas costumbres, personas, sociedad,… Algo muy importante para no entrar en lo que Azorín definió como… “La vejez es la pérdida de la curiosidad”.

edad-04Las medidas tradicionales sobre la edad clasifican a la gente simplemente como ‘vieja’ a una edad determinada. A menudo al cumplir los 65 años. Sin embargo, Sergei Scherbov, reconocido especialista en análisis demográfico y proyección de la población, líder del World Population Program (POP) (Programa Mundial de la Población) en IIASA (Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados), afirma que: “Lo que consideramos viejo ha cambiado con el tiempo, y tendrá que seguir cambiando en el futuro a medida que la gente viva vidas más largas y saludables. Alguien que tiene 60 años hoy, yo diría que es de mediana edad. Hace 200 años, un hombre de 60 años de edad sería una persona muy vieja”. Asimismo, Warren Sanderson, profesor de Economía e Historia de la Universidad Stony Brook, colaborador también del programa POP en IIASA, mantiene que: “El comienzo de la vejez es importante porque se utiliza a menudo como un indicador del aumento de la discapacidad y la dependencia, y la disminución de la tasa de actividad. Ajustando lo que consideramos que es el comienzo de la vejez cuando estudiamos diferentes países y períodos de tiempo es crucial tanto para la comprensión científica del envejecimiento de la población como para la formulación de políticas coherentes con nuestra situación demográfica”. El propio Scherbov, en una nota de prensa de IIASA, dijo: “Cuanto más rápido es el aumento de la esperanza de vida menor es el envejecimiento que está sucediendo en la realidad”. Algo que investigaciones anteriores ya habían demostrado al incidir en que la definición tradicional pone a muchas personas en la categoría de ‘viejas’ en una determinada edad cuando en realidad tienen las características de personas mucho más jóvenes.

Como alguien dijo acerca de la edad y el tiempo según lo expresado por Galileo Galilei:
“Crecemos en sabiduría si valoramos el tiempo como Galileo. Decimos con asombro: ¡Cómo pasa el tiempo! Pero en realidad somos nosotros los que pasamos. El astrónomo italiano sabía que acá estamos de paso. Somos peregrinos y es bueno pensar en la meta que nos espera. La certeza de que nuestro caminar terreno tiene un final, es el mejor recurso para valorar más cada minuto. Así podemos aprovechar lo único que tenemos: ¡El presente!

¿Cuántos años tienes? y ¿Qué vas a hacer con ellos?
Disfruta cada día como si fuera el último. El ayer ya se fue y el mañana no ha llegado. Aprovecha el hoy.