Canciones con historia: “Massachussets”. The Bee Gees

El reciente fallecimiento de Robin Gibb, mítico componente del grupo The Bee Gees, un clásico de los años 60 y 70, ha traído del recuerdo muchos de sus fantásticos temas. A pesar del gran éxito alcanzado por la banda sonora de “Fiebre del sábado noche” (“Saturday night fever”), famosa película protagonizada por John Travolta, la calidad musical de sus primeros años era incomparable.

Aún conservo un doble LP, “Starportrait”, editado en 1970 en España con la mayor parte de sus hits, que incluía canciones extraordinarias como “To love somebody”, “Holiday”, “Words”, “Massachussets”, “First of May”, “New York mining disaster 1941” y tantas otras que marcaron una época. Se puede afirmar que The Bee Gees tienen no menos de diez títulos a la altura de los mejores The Beatles, The Rolling Stones o Bob Dylan. Si he elegido “Massachussets” es porque fue su primer nº 1 y la canción que les llevó a la cima de las baladas de rock.

“Massachussets“, escrita y compuesta por los tres hermanos Gibb en 1967, se lanzó primero como single y luego como parte del repertorio de su segundo LP “Horizontal”. Una balada cantada por Robin Gibb con su hermano Maurice a los coros, y en la parte instrumental su hermano Barry, guitarra rítmica, el propio Maurice al bajo, además de Vince Melonney, guitarra eléctrica, y Colin Petersen a la batería, ya incorporados al trío. La canción tiene una historia curiosa: cuando la escribieron no conocían nada de la ciudad de Massachussets, solo que les encantaba la palabra por su musicalidad y dando un paseo en barco cerca de la Estatua de la Libertad decidieron hacer una composición con su nombre. Un tema de doloroso recuerdo para The Bee Gees por el fallecimiento Brian Epstein, famoso manager de The Beatles. Al poco de lanzar su disco les había asegurado que una balada tan hermosa sería sin duda el gran éxito del verano. No sólo alcanzó el nº 1 en el Reino Unido, sino en otros países como Alemania, Canadá o Japón. Días después fallecía tras un misterio que nunca se aclaró si fue debido a las drogas o un suicidio. Producida por Robert Stigwood, su primer manager, socio de Brian Epstein por aquel entonces, en un principio estaba previsto que “Massachussets” fuese grabada por The Seekers, primer gran grupo pop australiano de aquellos años. Pero diversas circunstancias lo impidieron, y los propios The Bee Gees lo hicieron finalmente. 

“Massachussets”

The Bee Gees en sus primeros años  como quinteto interpretando “Massachussets”  al poco tiempo de haberla grabado

A lo largo de más de cuatro décadas de carrera musical, es posible que The Bee Gees sean el grupo con más altibajos en toda la historia de la música pop. Aunque enseguida desarrollaron su propio estilo, iniciaron su carrera a mediados de los sesenta con The Beatles como referencia. A mediados de los setenta tocaron “fondo” por primera vez, se reinventaron en la era disco con un espectáculo de soul blanco, se volvieron a difuminar  poco a poco, pero al final siempre encontraban la forma de regresar triunfantes. Su principal razón consistía en mantener un estilo de canto singular, apoyado en la gran armonía de sus tres voces, con unos registros que grupos tan reconocidos como The Beatles, The Everly Brothers o Simon & Garfunkel a duras penas alcanzaban. Por derecho propio forman parte de los grupos vocales con más éxito en la historia del rock and roll. Solo grandes figuras como Elvis Presley, The Beatles o Michael Jackson vendieron más copias de sus discos.

Los tres hermanos Gibb nacieron en Inglaterra; Barry, el hermano mayor, en 1946 y los gemelos Maurice y Robin en 1949. Empezaron a cantar juntos desde muy niños, debutando en 1955 como grupo infantil en el club donde su padre era el director de orquesta, interpretando canciones de Tommy Steele y Lonnie Donegan. En 1958 la familia al completo se traslada a Brisbane (Australia) y pronto consiguen actuar en un club nocturno con tal éxito que en seguida les abre las puertas de la televisión. Es entonces cuando cambian su primer nombre artístico, “Brothers Gibbs”, por The Bee Gees, una abreviatura del anterior en inglés; aunque no todo el mundo está de acuerdo con esta explicación, hay quien dice que su nombre tiene un origen distinto. En 1962 editan su primer single, “Three kisses of love”, con una gran acogida entre la audiencia juvenil y a partir de ahí inician su fulgurante carrera musical.

La invasión de The Beatles por todo el mundo, también en Australia, les hace ver que no alcanzarán cotas mucho más altas si no se trasladan a Inglaterra, epicentro del mundo musical en aquel momento. A finales de 1966 deciden regresar a Londres, no sin antes, y para facilitar su llegada, enviar su canción “Spicks and specks” como muestra de su talento. Robert Stinwood, amigo de Brian Epstein, tras escucharla, queda tan entusiasmado que les está esperando a la misma salida del barco con un contrato por cinco años. Como anécdota curiosa decir que durante la larga travesía se enteraron que su canción había llegado a lo más alto de las listas de éxito en su país.

The Bee Gees durante una actuación en un programa de la televisión holandesa en 1968

En el año 1967 sufren un importante cambio, renuevan su estilo, alternan las voces de Barry y Robin como solistas, Maurice sigue en los coros, e incorporan al grupo a Vince Melouney en la guitarra y Coline Petersen a la batería. A mediados de ese año, lanzan su primer single en el Reino Unido, “New York Mining Disaster 1941”, una canción espléndida, un tema distinto que penetra con rapidez en las listas de los 20 mejores temas de Inglaterra y EEUU. Una canción que las emisoras de radio programan sin mencionar a sus autores, solo con el título, lo que ayudó a su gran éxito: fueron muchos  los que creyeron que se trataba de un nuevo single de The Beatles. Solo más tarde, al lanzar su segundo single “To love somebody”, se deshizo el entuerto. Una canción escrita en principio para Otis Redding, una estupenda balada soul, más tarde también interpretada por grandes artistas como Rod Stewart, Janis Joplin o The Animals. La fama de The Bee Gees alcanzó cotas inesperadas, sus melodías atraían por sus voces armoniosas, sus arreglos, su romanticismo y, como no, también por la complejidad de sus letras. Su álbum “Bee Gees 1st” fue una muestra, salió a la venta en el mes de julio y fue su debut internacional.

A finales de ese año editan su segundo álbum, “Horizontal”, con más éxito aún que el anterior, y su single “Massachussetts”, la canción que les catapulta a la fama mundial, llega al nº 1 en Inglaterra y el nº 11 en EEUU. ¡¡Su gran categoría musical empieza a despertar admiración en todo el mundo!!. Más tarde lanzan el single “World”, que también se aupa a los lugares más altos (nº 7), y baladas como “And the sun will shine” y “Really and sincerely” de una calidad excelente. Es entonces cuando deciden realizar una promoción a nivel mundial con una primera incursión en EEUU con conciertos en vivo y shows televisivos, como el famoso e inaccesible “The Ed Sullivan Show”. En 1969 una gran trifulca durante el lanzamiento de su doble LP “Odessa”” desemboca en su primera separación. La canción, que daba el título al disco, con unos coros extraordinarios, era una verdadera joya, pero los tres hermanos se meten en una gran pelea a la hora de decidir cual sería el tema que saldría como single. El altercado fue tan fuerte que Robin salió de estampida y siguió su carrera musical en solitario. Solo Maurice y Barry permanecieron como Bee Gees. En 1970 vuelven a juntarse ya solo como trío, con una música evolucionada por sus andanzas en solitario, y un estilo mucho más cercano al pop rock. Editan “Lonely days”, disco de oro en EEUU, pero sus siguientes álbumes a pesar de su gran promoción apenas llegan a despegar. Se dan cuenta que deben cambiar su espíritu creativo, lo hacen, y poco a poco consiguen remontar.

Tras el éxito fulgurante de los años 60, en 1977 se produce su segunda gran explosión con la grabación de la banda sonora de la película “Fiebre del sábado noche”, la más vendida de la historia. Tres de sus canciones “How deep sas your love”, “Night fever” y en especial “Stayin’ alive”, la mejor sin duda, son número uno y el álbum se mantiene en los primeros puestos durante más de 24 semanas. Un álbum que, impulsado por el éxito de la película, ha sido el más vendido de la historia con casi 40 millones de copias en todo el mundo. The Bee Gees se convierten en las grandes estrellas musicales del momento y el referente de una generación mucho menos politizada que las de sus primeros años. Fue el punto decisivo de su carrera y el que dio lugar al boom de la música disco.

Relanzan otra vez su carrera y empiezan a fusionar estilos hasta al final de la década en que la crisis económica y sus propios errores les obligan a tomarse otra vez un largo descanso. Su imparable éxito tiene su auge y su caída con la burbuja de la música disco. Vuelven en 1981 algo desfasados, y aunque recuperan el sonido del rhythm and blues, las críticas les llueven por todos los lados al relacionarles musicalmente, no siendo verdad, con su etapa anterior. Las drogas y el alcohol también les pasan factura y entran en una espiral de decadencia con algún que otro triunfo esporádico. A pesar de todo no se desaniman, se centran en la composición y producción, y crean trabajos muy aclamados por la crítica, sobre todo Barry Gibb con sus temas para grandes artistas como Bárbara Streisand, Dionne Warwick, Kenny Rogers y Diana Ross, entre otros. Aunque el grupo se mantuvo en activo hasta la muerte de Maurice Gibb en el año 2003 ya nunca más remontó. En ese momento Robin y Barry deciden finalizar la historia como The Bee Gees, lo que unido al reciente fallecimiento el pasado mes de abril de Robin Gibb, a la edad de 62 años, pone el “remate” final a una carrera de más de cuatro décadas.

Banda sonora de la película “Fiebre del sábado noche”. Vídeo promocional de “Stayin’ Alive”

Son muchos los que solo recordaban a The Bee Gees por la película “Saturday Night Fever”, pero gracias a ella una gran mayoría descubrió su maravillosa música de los 60’s y 70’s. Un grupo que tenía una característica vocal única: su famoso falsete, un elemento básico que Barry Gibb incorporó en la segunda etapa y que a todos encantaba. “Massachussets” es sin duda una canción extraordinaria, muchos piensan que la mejor, a la que deben gran parte de su éxito. Una canción melodiosa que nunca se olvida. Nostalgia en estado puro. La buena música perdura siempre.

The Bee Gees en otra interpretación de “Massachussets”  (subtítulos en español)

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